Si existen maneras de divertirse, esta fue -sin duda-,una de las ideas más originales propuestas en este 2015. La “Falsa Boda”, llegó por primera vez a Mendoza y con ella, la convocatoria a presenciar y vivir un típico casamiento tradicional pero con un condimento muy especial, el ser 100 % ficticio.

Así, más de 500 invitados se dieron cita para la “boda mendocina del año” en el salón Fader del Hotel Sheraton para divertirse ya sea con amigos o en pareja.

La desopilante propuesta logró atraer a muchos mendocinos de 25 años en adelante, quienes eligieron sus mejores looks –ellos de rigurosos trajes mientras que las mujeres optaron por diferentes estilos que fueron desde vestidos largos y también cortos hasta outfits más sugestivos y sexis-, para que a partir de las 12 de la noche, dieran rienda suelta a la diversión de esta Falsa Boda.

Tal como era de esperar, el salón contó con todos los atractivos de una boda tradicional. La música estuvo a cargo del reconocido DJ mendocino Ramiro Gallardo, quien musicalizó la noche con las mejores canciones “pachangueras” típicas de un casamiento; un cóctel realizado por el equipo gastronómico de Sheraton Hotel; una gran barra de tragos que como toda fiesta, fue permanentemente invadida por los invitados.

Entrada ya la madrugada, llegó finalmente el gran momento en el cual, “Emilia y Francisco” –la pareja de “falsos novios”-, llegaron al salón Fader haciendo la entrada tradicional y típica de cualquier evento de este tipo. Por su parte, los asistentes, fieles ya a su papel de “invitados”, aplaudieron y alentaron a la feliz nueva pareja.

Francisco y Emilia, los “novios” en el momento de ingresar al salón del hotel Sheraton.

El civil, el momento en el cual Emilia comenzó a dudar sobre su decisión.

El civil, los testigos, un simpático Juez de Paz y mucho más, fueron parte de esta divertida “puesta en escena” que causó risas y aplausos ante cada una de las sorpresas preparadas a lo largo de la noche por los organizadores del evento: una novia arrepentida; testigos que deciden casarse de imprevisto; amigos-bailarines y mucho más, fueron parte de simpática idea que promete sin duda alguna, retornar a Mendoza para una segunda y más original, nueva edición.