“¿Por qué nos negamos a veces tanto a admitir las cosas que nos duelen o a mostrarnos tristes?, parece que hay ciertas emociones que no son aceptadas…”. Entonces, ¿por qué no hacer algo con ellas y transformarlas en impulso para la creación?
Para Lu Rodríguez, sus fotografías se volvieron la manera más natural de comunicarse, una catarsis para librarse de lo tóxico y “sacar fuera todo ese mundo interior enmarañado y oscuro.”
Sus autorretratos, intervenidos digitalmente, respiran desde el lienzo, rebelándose. Cuerpos compungidos y miradas aletargadas muestran una melancolía cargada de belleza. Como si sólo a través de nosotros mismos pudiéramos hallar consuelo.
Una forma de expresión particular, en una sociedad en que tomarse una selfie es tan habitual como beber agua. Para el común de la gente es difícil asumir que el autorretrato es uno de los géneros fotográficos más complicados. Su dificultad, al igual que en la pintura, radica en que Implica un análisis introspectivo intenso y un profundo dominio de la técnica, del uso de la luz y de la composición.
– ¿Por qué ser musa de tu creación?
– No sé si realmente sea musa de mi creación…me dejás pensando con esta pregunta, creo que no lo había visto de ese modo antes.
Aunque pensándolo bien, mis creaciones se volvieron la manera más natural de comunicarme, de sacar fuera todo ese mundo interior enmarañado y oscuro, todas esas cosas que no logro decir con palabras… así nacieron desde un principio y así continúan, mutando un poco a veces, pero es su esencia.
Si lo veo desde el lado de la inspiración para crear mis obras, serían las emociones y sensaciones intensas las que guían ese camino… ¿por qué usarlas como impulso para crear ?… quizás, porque por un lado son auténticas, completamente honestas y por el otro, son demasiado intensas para albergarlas dentro, sobre todo las que nos dejan un sabor amargo y un nudo en la garganta.

Hace muchos años atrás, recuerdo que al estar pasando por un mal momento personal, pensé dos cosas, una fue que ¿por qué nos negamos a veces tanto a admitir las cosas que nos duelen o a mostrarnos tristes? parece que hay ciertas emociones que no son aceptadas…la otra fue ¿Por qué no hacer algo con eso?…
Algo, que en el proceso descubrí, me liberaba un poco de esa carga.
En síntesis, creo que el arte debe provenir de nuestro interior, de la manera más sincera posible…
De igual manera, mi inspiración proviene también de varios lugares, de la música, de cosas que leo, del cine, de artistas que admiro, de situaciones que vivo… creo hasta recién, nunca pensé a mí misma como una musa de mi creación, sino como un elemento más, como una herramienta, un recurso que me facilita comunicarme.
– ¿Qué dificultades técnicas y estéticas debés afrontar a la hora de realizar un autorretrato?
– Las dificultades son varias.Dentro de las técnicas, todas las dificultades que tendría cualquier fotógrafo. Pero sumado a estas, particularmente en los autorretratos, lograr el correcto foco y encuadre, creo que es una de las más frecuentes. Con el tiempo, he ido superando varias de ellas, luego de mucha prueba y error. ¡Y el gran invento del control remoto para cámaras!
Dentro de las estéticas, tener en cuenta y realizar yo misma el “maquillaje”, el “peinado”, pero generar la expresión adecuada y pose correcta, es lo que más me preocupa al momento de la toma y creo que este punto es sobre todo, uno de los más difíciles.

– ¿Cómo surge una obra? ¿Cuánto de impulso hay a la hora de disparar y cuánto de reinterpretación de la idea rectora hay a la hora de hacer el retoque digital?
– Una obra puede surgir de diferentes maneras… a veces siguiendo el impulso irrefrenable del momento en el que se me ocurre una idea/concepto, lo siento muy latente. Poniéndome a trabajar casi inmediatamente (esto solía pasarme a menudo antes, cuando hacia autorretratos casi todos los días) dejándome llevar, solo por el impulso.
Mi proceso ha mutado un poco, ahora suelo hacer bocetos muy básicos de algunas ideas/conceptos generales o escribo algo que me remite a ello y planifico un poco más como puedo llevar esa idea a cabo, qué cosas necesito, qué iluminación puede funcionar mejor, etc. Luego, de poder realizarlas en ese momento, lo hago… sino, dejo todo en mi bitácora para ver si lo retomo.
Últimamente intento trabajar en series y eso me obligó a cambiar un poco el proceso, para lograr más coherencia en el mensaje final.
El impulso a la hora de disparar, debe estar siempre. Para realizar las tomas genero toda una atmósfera que me incita a poder ponerme en personaje y abstraerme de todo por unas horas, sino me es realmente difícil poder generar un resultado con el que me sienta satisfecha, sobre todo en los aspectos no técnicos (poses, expresiones). Luego a la hora del retoque, siempre intento seguir la idea rectora.
De toda la sesión suelo seleccionar muy pocas imágenes, (que creo son las que mejor representan el concepto) y me pongo a trabajar en ellas, a veces surgen nuevas ideas en el camino, que también pruebo y analizo, en ocasiones si eso sucede, también me dejo guiar por el instinto y hago diferentes versiones con el material que tengo en mano o tomo nota de ideas nuevas para realizar. Creo que esa es una de las grandes ventajas de la era digital, uno puede hacer cosas muy diferentes partiendo de las mismas imágenes y con total libertad.
– ¿Qué te aporta la cámara fotográfica como instrumento de expresión? ¿Y qué ventajas hallás en el retoque digital para lograr plasmar tus ideas?
– La cámara, me permite capturar lo que no puedo de otra manera, me permite “dibujar” de cierta forma, esas imágenes que tengo en mi mente.
Las ventajas que ofrece el retoque digital son muy amplias. Uno puede jugar mucho más con una imagen de base, se puede desprender un poco más de lo real así como también, destacar u ocultar áreas, rasgos, intensificar atmósferas. Creo que el retoque, me permite terminar de lograr, todo lo que en la toma no pude generar.

– Esta serie la sintetizás bajo el concepto de Katharsis. Si bien toda obra es polisémica, está la idea que despierta en el espectador y el significado que le da el artista, hay un momento único que es el de la creación y es allí, donde la palabra catarsis mejor expone tu significado. ¿Qué sentimientos y sensaciones afloran en vos cuando trabajás en una obra? ¿De qué hacés catarsis?
– Cuando trabajo en una obra debo admitir que paso por un sinfín de sensaciones. Mi trabajo hasta el momento, es muy personal en cuanto a las emociones (como intenté explicar en la primera pregunta).
Si tuviese que sintetizar en etapas de trabajo y sensaciones podría decir que paso de una gran angustia a una sensación de liberación, renovación y paz…
Todo el proceso completo de hacer las imágenes es también un juego, entrar en personaje y sentir intensamente eso que intento trasmitir, a veces es muy doloroso, pero a su vez la magia es que también resulta liberador y sumamente entretenido y atrapante. Estimo me ocurre lo que a los actores o bailarines… entro en una especie de trance, en donde me libero de mí, paso a ser algo que no soy yo o quizás, yo en mi profundidad… juego, me divierto, me concentro plenamente sólo en ese momento, me pierdo, me abstraigo…
Creo que hago catarsis de todo ese mundo interior que a veces puede resultar muy tóxico.
Todas esas emociones de las que no se hablan a veces, que creo, todos en algún momento experimentamos… la angustia, el desamor, el dolor, la pérdida, la soledad, la desilusión, el rechazo, las frustraciones…
– ¿Qué artistas te inspiran?
– La verdad que muchos…sobre todo obras de pintores, ilustradores, escultores, videógrafos, músicos. Por lo general, consumo más ese tipo de artes, a pesar de hacer fotografía, no sigo tanto a fotógrafos. Dentro de estos, creo que los conceptuales, hiperrealistas han sido gran fuente de inspiración en estos últimos años.
De nombrar a algunos: Jeremy Geddes, Gottfried Helnwein, Frida Kahlo, Erik Jones, Andre De Freitas, Michael Kutsche, Alejandro Burdisio, Gregory Crewdson, Elena Vizerskaya, Oleg Doug, Ron Mueck, Willy Verginer, Bruno Walpoth, Fernando Rosas, Gehard Demetz, Francisco Montoro, Woodkid, Wes Anderson…

– Cómo surgió la propuesta de exponer en el Le Parc?
– En el 2014 viajé a Mendoza a visitar la exposición “Contiguo y Simultáneo” de Roberto Rosas & Fernando Rosas, en el ECA. La verdad es que al entrar a ese lugar, me enamoré completamente del espacio y me quedó el deseo de que si hacia mi primera exposición individual, hacerla en ese lugar sería como un sueño perfecto.
Me comuniqué con la gente del ECA para hablar sobre esa posibilidad, luego de enviar mi material y portfolio, charlamos sobre la factibilidad de hacer ese sueño realidad. Pasaron muchas cosas en el medio y luego hace unos meses, recibí la propuesta de finalmente poder realizar mi muestra, así que no lo dude.
Lamentablemente, luego del sismo el ECA fue cerrado preventivamente. Con la idea de no cancelar todas las muestras programadas, por gestión de la gente del ECA, terminó entonces realizándose y adaptándose para el espacio Le Parc.
Algunas rápidas
– ¿Una cámara?
Sinceramente creo que cualquiera (no estoy muy al tanto de modelos y cámaras) solo que preferentemente sea réflex y pueda hacer foco manual… aunque siempre soñé con una Leica, ¡los diseños antiguos me fascinan!.
– ¿Un lente?
50 mm 1.4
– ¿Blanco y negro o color?
– Color
– ¿Formato vertical u horizontal?
– Vertical
– ¿Analógica o digital?
– Amo las analógicas, pero debo decir, digital.

– ¿Luz natural, flash o luz artificial continua?
– He utilizado todos estos tipos de luces a lo largo del tiempo. Primero natural, después continua y ahora flash. Todas, cada una tiene lo suyo.
– ¿Un lugar a fotografiar?
– El Templo en Siem Riep, Angkor Wat en Camboya y las salinas del norte Argentino y todo el camino hasta llegar (aunque ya lo hice…).
– ¿Un personaje a fotografiar?
Ninguno en particular…artistas quizás.
