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6 de julio de 2006
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Portugal - Francia

Y Zidane los llevó a la final

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De la mano del magnífico Zizou, los galos vencieron a los lusos por 1 a 0 y definirán el título ante Italia. El único gol lo marcó Zinedine de penal.

    Zinedine Zidane luchará el domingo en Berlín por el título mundial de fútbol en el último partido de su carrera, después de que Francia derrotara ayer a Portugal en las semifinales de Alemania 2006 por un ajustado y dramático 1 a 0. El mismo capitán francés se encargó de sellar la victoria de los campeones del mundo de 1998, quienes se enfrentarán a Italia en la final, al marcar un penal en el minuto 33 del partido.


    Portugal, que jugó su segunda semifinal en un Mundial tras 40 años, tendrá que conformarse con luchar por el tercer lugar ante Alemania el sábado, en Stuttgart. El partido se había presentado como el choque entre dos cerebros tácticos, los de Luiz Felipe Scolari y Raymond Domenech. Sin embargo, el encuentro empezó eléctrico. Apenas habían transcurrido 30 segundos, cuando el francés Florent Malouda provocó el primer "uhhh" en Múnich con un disparo desviado. Portugal no tardó en responder.


    Primero fue Deco, quien no estaba dispuesto a pasar inadvertido en su regreso al equipo tras cumplir en cuartos su partido de suspensión, y luego, Maniche. Pero el jugador de Barcelona se encontró con la seguridad de Barthez y el de Chelsea remató alto. Figo volvió loco a Abidal. El capitán portugués ganaba siempre en su duelo con el lateral francés y, apenas transcurridos diez minutos, ya habíaprobado los guantes del guardameta bleu con un zurdazo. Fue entonces cuando los 22 jugadores reunidos en el campo se dieron cuenta de que estaban disputando las semifinales de un Mundial y decidieron tomarse un respiro."¡Paremos esto!", parecía gritar desde el banco Domenech.


   Y el partido se calmó, lo que aprovecharon los 66.000 espectadores que llenaban el impresionante estadio de Múnich para desatar la ola humana. Sin embargo, cuando parecía que no pasaba nada, Thierry Henry recibió en el área, gambeteó y Ricardo Carvalho lo derribó torpemente. Penal clarísimo. Zidane se dirigió a la pelota. La colocó en el punto de penal. Tomó sólo dos pasos de distancia y esperó la orden del árbitro. Remató fuerte y a la derecha, imposible de alcanzar para el atajapenales Ricardo, quien había sido el héroe en la tanda final ante Inglaterra en cuartos, aunque se tiró bien, no llegó a tocar la pelota.  


    El gran capitán francés ni lo celebró. Con el semblante serio y al trote, volvió a su campo, rodeado por Claude Makelele y Lilian Thuram, quienes tampoco fueron efusivos en sus festejos. A sus 34 años, el elegante volante dejará el fútbol cuando termine el Mundial. Y quiere hacerlo levantando la Copa. Ni las corridas del excéntrico Cristiano Ronaldo, silbado cada vez que tocaba el balón, ni los disparos de Maniche descompusieron al ordenado equipo francés, que cedió la pelota esperando salir de contra, al igual que lo hizo ante España y Brasil.


    Henry estuvo a punto de lograr un nuevo tanto apenas comenzada la segunda parte en un rápido contragolpe. Y poco después, el turno fue para el rapidísimo Ribery, el benjamín del equipo, pero ambos se encontraron con Ricardo. Portugal dominaba, pero sus jugadas se perdían cerca del área francesa, sin peligro y con continuas protestas al árbitro. Francia parecía estar cómodo y a Portugal se le reproducían los problemas. Miguel se lesionó en el minuto 15 y Felipao tuvo que gastar un cambio con el que no contaba, Paulo Ferreira, antes de jugarse su última carta con Helder Postiga. Mientras tanto, Domenech movía sus fichas. Malouda dejó su lugar al rápido Wiltord y Ribery salió del campo para que entrara Govou.


    Los portugueses tuvieron el empate en un remate de cabeza de Figo, después de un mal rechazo de Barthez, por un fuerte tiro libre de Ronaldo. Pero el balón se fue alto. Y ante los franceses, no hay que desaprovechar las ocasiones. Les Bleus terminaron cerca de su arco. Pero los portugueses no llegaron al empate. Así, el eterno Zidane se acerca a su final soñado. 

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