La Nación y la provincia de Río Negro acordaron conformar una mesa específica de resolución de conflictos en Villa Mascardi, que contempla una primera reunión con todos los actores intervinientes, en especial la comunidad Winkul, dentro de un plazo máximo de 30 días.

En los últimos meses se han producido numerosos hechos de violencia en el lugar, donde la comunidad LafkenWinkulMapu tomó posesión, en el año 2017, de un predio de aproximadamente seis hectáreas ubicadas en la jurisdicción nacional.

Varias cabañas de Villa Mascardi,  ubicada a orillas del lago del mismo nombre a 35 kilómetros de Bariloche​, fueron incendiadas. Además, días atrás personal de la fiscalía y de la policía rionegrina fueron agredidos por encapuchados. 

Los propietarios de las cabañas y casas de la zona vienen denunciando ataques y robos de encapuchados desde hace casi dos años pero que recrudecieron, según sus testimonios, desde que comenzó la cuarentena por la pandemia del coronavirus ya que la zona está prácticamente desierta.

“Villa Mascardi era un paraíso y se convirtió en un infierno”, contó Luis Dates, dueño de la cabaña “Los Radares”, al diario Clarín. En marzo de este año sufrió el primer hecho de violencia contra su vivienda. “Pero lo del 11 de mayo pasado no se puede creer. La atacaron con bombas molotov”, agregó.

Sólo durante el 2020, este grupo cuenta con varias acciones de suma violencia. Los vecinos aseguran que la líder de los violentos es Betiana Colhuan, una chamana de 19 años.

“Ellos vivían en una villa de Bariloche llamada Virgen Misionera, los echaron por ladrones y vinieron para acá. Primero tomaron ese lugar, arriba en la montaña. Después intrusaron y quemaron la cabaña La Escondida. Entre el 31 de diciembre y el 1 de enero empezaron a tirar piedras a mi cabaña. Cuando mi hijo los fue a encarar se escondieron en la vegetación. Ya nos habían robado antes, y ahora nuevamente. Entre febrero y marzo vaciaron Hueche Ruca. El 1° de abril, como ya estaba la cuarentena y no podía viajar, mandé a una persona, un ex policía, a buscar las cosas que quedaban. Lo rodearon y le dijeron que si no se iba le quemarían la camioneta. La comisaría no toma las denuncias, te manda al juzgado federal en Bariloche, pero como esta persona era un ex policía se la tomaron”, relató Alejo Dasso, encargado de Hueche Ruca, al portal Infobae.