El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció este domingo por primera vez la victoria de su adversario demócrata en las elecciones presidenciales, Joe Biden, aunque en comicios “amañados”, pero a la hora se desdijo y tuiteó “¡No concedo NADA!”

En torno a las 10 de la mañana (hora de Argentina), el presidente y candidato republicano a la reelección escribió en su cuenta de Twitter: “Él ganó (por Biden) porque las elecciones estaban amañadas. NO HABÍA SUPERVISORES NI OBSERVADORES”.

En el mismo mensaje acusó a la compañía Dominion, “propiedad de la izquierda radical”, de suministrar “engañosos” equipos de recuento de votos con la complicidad de “los falsos y mudos medios de comunicación”.

El tuit fue etiquetado por la red social como “esta afirmación sobre el fraude de las elecciones es controvertido”.

“Todos los ‘errores’ mecánicos ocurridos en la Noche Electoral eran, en realidad, demócratas a los que pillaron mientras intentaban robar votos. Pero aquellos a quienes no cogieron tuvieron mucho éxito. Las elecciones por correo son un chiste enfermo”, añadió el mandatario.

Pero a las 11:16, tal vez advertido por algún colaborador sobre que estos tuits estaban siendo replicados por el mundo como una primer admisión de la derrota, se apresuró a tuitear “ELECCIÓN AMAÑADA. ¡GANAREMOS!”.

Y tres minutos más tarde amplió al afirmar que Biden “solo ganó a los ojos de los FAKE NEWS MEDIA. ¡No admito NADA! Tenemos un largo camino por recorrer. ¡Fue una ELECCIÓN AMAÑADA!”.

Sin pruebas de fraude

Hasta el momento ningún tribunal ni autoridad electoral, entre ellos propios republicanos responsables de la supervisión del recuento, ha validado estas acusaciones.

En tanto, los datos proyectados de la suma de los estados otorgan al demócrata Biden 306 electores, frente a 232 de Trump.

En el Colegio Electoral se requieren un mínimo de 270 electores, de modo que Biden supera esa cifra con holgura.

El próximo viernes, 20 de noviembre, es el plazo para que los estados entreguen los datos finales de sus escrutinios.

Teorías conspirativas

El pasado 7 de noviembre las proyecciones de los principales medios del país dieron como vencedor en las elecciones presidenciales a Biden, pero Trump todavía no ha admitido su derrota y se ha dedicado a difundir teorías conspirativas sobre un supuesto fraude electoral, sin aprobar pruebas.

Hasta ahora Trump apenas ha conseguido alguna que otra victoria menor en los tribunales y también derrotas: el viernes dos cortes de Pensilvania desestimaron seis demandas presentadas por su campaña electoral.

En su tuit, el mandatario saliente se hizo eco de una teoría promovida en internet por el movimiento QAnon, que está difundiendo alegaciones sin base de que hubo un fraude electoral vinculado a la empresa Dominion Voting Systems, fabricante de las máquinas para el conteo de los sufragios.

El jueves Trump publicó otro tuit en el que mencionaba la teoría conspiratoria de que dicha empresa eliminó millones de votos en su favor, citando un link del sitio de ultraderecha One America News Network.

Qué es QAnon

La organización no gubernamental Advance Democracy, que sigue los casos de desinformación, ha hallado desde el pasado 5 de noviembre que 1 de cada 7 mensajes en Twitter con la etiqueta #Dominion fueron originados en cuentas que se identifican con QAnon.

QAnon es un fenómeno de internet que promueve teorías sin base alguna, como que el mundo está dirigido por una organización de pedófilos satánicos que, entre otras cosas, conspiran para derrocar a Trump o que los incendios forestales que devastan el oeste estadounidense fueron causados por activistas de Black Lives Matter (Las vidas negras importan).

Estas teorías conspiratorias y las alegaciones de fraude electoral, que el propio Trump está promoviendo, parece que están haciendo mella en sus propios seguidores.

El sábado, miles de simpatizantes del presidente saliente se concentraron en el centro de Washington para protestar contra el supuesto fraude electoral, en una manifestación que derivó en altercados por la noche contra detractores de Trump.