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11 de septiembre de 2006
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Una cumbre que depende de Fidel

La reunión anual de los países No Alineados necesita de Fidel Castro, pero es una incógnita si el líder cubano estará presente. La cumbre es sinónimo de igualdad y justicia social.

    La probable ausencia o la inesperada aparición de Fidel Castro en la XIV reunión cumbre del movimiento de países No Alineados (NOAL) es el interrogante que más interés suscita en vísperas de la celebración de la cita en La Habana, del 11 al 16 de setiembre. El largo proceso de convalecencia del presidente cubano, sometido a finales de julio a una complicada operación intestinal, no parece aconsejar desde el punto de vista médico la intervención directa de Fidel Castro en la cumbre del NOAL.

    Según la escasa información oficial disponible, Castro, quien cumplió 80 años el 13 de agosto, debe guardar reposo durante un período relativamente largo, que oscila entre varias semanas y algunos meses. No obstante, en un mensaje publicado por el periódico oficial Granma el 5 de setiembre, seis días antes de comenzar la reunión, Castro afirmó que, en la medida de sus posibilidades, cumplirá con sus deberes de anfitrión de la XIV Cumbre del NOAL.

    Fuentes periodísticas no descartan que el líder cubano dirija desde el hospital donde está ingresado un mensaje videograbado a la cumbre, para saludar y desear éxito en sus trabajos a los delegados de los 116 países miembros del NOAL, de los que se espera la asistencia de medio centenar de presidentes y primeros ministros. El movimiento de países No Alineados siempre ha sido un foro idóneo, hecho a su medida, para que Fidel Castro hiciera gala de su liderazgo tercermundista, defendiendo con brío las reivindicaciones históricas de los países en desarrollo frente al mundo capitalista desarrollado y para lanzar sus tradicionales ataques contra el imperialismo norteamericano.

    En ausencia de Fidel Castro como anfitrión físicamente presente, la XIV Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del NOAL seguramente será presidida por su sustituto, el presidente en funciones de Cuba, Raúl Castro, quien apenas ha aparecido públicamente, como es su costumbre, desde que su hermano mayor le traspasó provisionalmente el poder el 31 de julio.

   El discurso de clausura de la cumbre, que en ese caso le correspondería pronunciar a Raúl Castro el 16 de setiembre, será escuchado y analizado con suma atención por la prensa y los observadores internacionales, ávidos de detectar cualquier indicio, por mínimo que sea, de un eventual cambio de rumbo o de enfoque en la política cubana, a pesar de que las propias autoridades cubanas se han empeñado en no dejar dudas sobre la continuidad del proyecto puesto en marcha hace 47 años por Fidel Castro.

    En la cumbre de La Habana, Malasia traspasará a Cuba la presidencia del NOAL para los próximos tres años. Es la segunda vez que Cuba asumirá la presidencia del movimiento, fundado en 1961 en Belgrado, ya que la había ejercido entre 1979 y 1982. El objetivo principal de la presidencia cubana del NOAL en esta oportunidad consiste, según adelantó el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Abelardo Moreno, en impulsar el proceso de revitalización del movimiento puesto en marcha en las dos cumbres anteriores, celebradas en Malasia y en Sudáfrica.

El NOAL había entrado en declive, y no pocos habían cuestionado la razón de su existencia en la década de los 90, cuando con la desaparición de Unión Soviética y la permanencia de Estados Unidos como única superpotencia había terminado el mundo bipolar que, en su momento, había dado origen al nacimiento de los No Alineados. Tras el colapso de Unión Soviética, el NOAL se fue convirtiendo, cada vez más, en un movimiento propio del Tercer Mundo, que aboga por la creación de un nuevo orden mundial que otorgue a los países en desarrollo un mayor peso en las relaciones internacionales y les asegure un intercambio económico y comercial más justo y equilibrado.

    El proyecto de declaración final que Cuba ha sometido a la discusión de los países miembros del NOAL también incluye, en clara alusión a Estados Unidos, una condena al “unipolarismo y las pretensiones de dominación hegemónica en las relaciones internacionales”. En el mismo sentido, propone condenar “toda manifestación de unilateralismo y acción enmarcada en pretensiones de dominación hegemónica”.

    Uno de los temas de mayor actualidad que será objeto de debate en la cumbre de La Habana se refiere al conflicto en Oriente Medio, que alcanzó recientemente una nueva escalada con los bombardeos israelíes contra Líbano para destruir al movimiento radical prosirio Hezbolá. Tradicionalmente, el NOAL, en cuyo seno existe un Comité permanente sobre Palestina, ha emitido declaraciones de apoyo a la causa de Palestina, defendiendo el derecho de los palestinos a crear su propio Estado en los territorios ocupados por Israel desde la guerra de 1967.

    La asistencia confirmada del presidente de Siria, Bashar al Assad, a la cumbre de La Habana, garantiza que el conflicto de Oriente Medio tendrá una marcada presencia durante la reunión. La Organización de las Naciones Unidas ha exigido a Siria que deje de entregar armas a Hezbolá, organización islámica que también cuenta con el apoyo de Irán, otro miembro del movimiento de países No Alineados. A iniciativa de Fidel Castro, Cuba presentará en la cumbre de La Habana iniciativas concretas para reforzar la cooperación Sur-Sur en los ámbitos de la salud, la educación y la energía.

    Las propuestas cubanas se refieren a la formación de recursos humanos para la salud, la alfabetización y el ahorro de energía eléctrica. Cuba también someterá a la consideración del NOAL un documento sobre las normas de funcionamiento del movimiento, que no es una organización, ya que carece de reglamentos y estatutos. Además de la declaración final y de este documento de metodología, la cumbre del NOAL deberá aprobar una declaración política, un plan de acción para la presidencia de Cuba 2006-2009 y una resolución sobre la cooperación Sur-Sur.

    La reunión del NOAL comenzará con un encuentro a nivel de vicecancilleres y embajadores, el 11 y 12 de setiembre, al que seguirá otro a nivel de ministros de Relaciones Exteriores, los días 13 y 14. La cumbre de los jefes de Estado y de Gobierno se celebrará los días 15 y 16. Se prevé que a la cumbre asistan, también, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Kofi Annan; el secretario general de la Liga Árabe, el egipcio Amre Musa, y el presidente de la Unión Africana, el congoleño Denis Sassou Nguesso, así como observadores de otros 15 países, cinco organizaciones internacionales y dos movimientos de liberación.

    De forma paralela a la cumbre del NOAL, se llevarán a cabo en la capital cubana otras dos reuniones internacionales, una del grupo de Países en Desarrollo sin Litoral, formado por 31 naciones, y otra del Grupo de los 15, que, en realidad, está integrado actualmente por 19 países de América latina, África y Asia, entre ellos, Argentina, Chile, Brasil, Colombia, México, Perú y Venezuela.

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