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23 de agosto de 2006
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PANTALLA GRANDE

Un filme sobre el padre Mario

Las manos, cinta que recrea la vida del cura sanador, llega mañana al cine.

    Mario Pantaleo fue un sacerdote a quien los argentinos recuerdan por su don de curar o aliviar enfermedades, y cuya vida es retomada en Las manos, filme biográfico que marca el regreso del cineasta Alejandro Doria tras quince años de ausencia. El mismo será estrenado mañana en las salas de cine mendocinas.

LA PELÍCULA. El padre Mario, quien en esta oportunidad es interpretado por Jorge Marrale, perteneció a la orden de los salesianos y mostró desde sus primeros años en Argentina un símbolo que le fue propio: llevaba siempre consigo un péndulo con el que detectaba males, que aliviaba o curaba por imposición de manos, razón que fundamenta el título del largometraje, cuyo guión corresponde a Juan Bautista Stagnaro.

    Además de Marrale, otras figuras como Graciela Borges, Belén Blanco, Duillo Marzio y Esteban Pérez darán vida a la cinta. Las Manos es una película inspirada en episodios de la vida del padre Pantaleo (Marrale), un cura italiano radicado en Argentina, quien, guiado por los misterios de la fe, tiene poderes para diagnosticar y sanar enfermedades a través de la imposición de manos. El filme cuenta cómo este personaje, acompañado siempre por su colaboradora Perla (Borges), quien lo conoció debido a una dolencia en su cuerpo, construyen con sus propias manos y la ayuda de sus fieles, la iglesia Cristo Caminante, eslabón inicial de su gran obra.

    Su forma de vivir con humildad y amor, cómo le hace frente a aquellos que dudan de sus poderes para sanar y una lucha constante contra el recelo de las altas autoridades de la Iglesia católica, el gobierno de turno y la policía, quienes no ven con buenos ojos su don ni el cariño de la gente que crece con el paso de los años, son los pilares sobre los que se sustenta esta pieza fílmica. Cabe destacar que buena parte de Las manos fue rodada en un terreno cedido por la Universidad Nacional de La Matanza, en las afueras de Buenos Aires, para recrear el inhóspito lugar en el que el cura levantó la capilla y una fundación benéfica.

EN LA VOZ DE LOS PROTAGONISTAS. Tanto Doria como Marrale no son católicos practicantes, pero ambos quedaron impactados por la fe de la gente en el religioso. “El padre Mario es para mí un verdadero héroe, como los mejores del cine. Representa al inmigrante que ha dejado todo en este país”, comentó el actor, mientras que el director recordó: “En la filmación en exteriores, ocurrió el hecho milagroso. Cuando el pronóstico decía que iba a llover, no llovía, pero cuando decía corten, se largaba a llover con todo”. Doria admitió que en el filme “hay 20 por ciento de verdad y 80 por ciento de ficción, pero el mínimo genuino es suficiente para recrear una historia de más de 24 años”. Para terminar, Marrale sostuvo que se sintió “muy feliz de haber hecho el papel de alguien que, a su manera, hizo tanto bien”.

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