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23 de agosto de 2006
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UCRANIA

Tragedia aérea deja 169 muertos

La aeronave rusa se estrelló en el este de Ucrania, supuestamente al ser alcanzada por un rayo. Entre los pasajeros, se contaban 45 niños rusos que habían pasado sus vacaciones en Anapa.

   Un avión de pasajeros ruso Tu-154 con 169 personas a bordo, incluidos 45 niños, se estrelló ayer en el este de Ucrania cuando intentaba efectuar un aterrizaje de emergencia tras ser alcanzado por un rayo. Tres horas después del accidente, los ministerios de Situaciones de Emergencia ruso y ucraniano confirmaron la muerte de todos los ocupantes del aparato, que pertenecía a la compañía aérea Pulkovo de San Petersburgo.

   “Todas las personas que se encontraban a bordo han muerto”, dijo a la agencia Interfax la portavoz ministerial rusa Irina Andrianova, quien precisó que en el avión viajaban 159 pasajeros y 10 tripulantes, dos personas menos de lo anunciado inicialmente. La compañía Pulkovo había informado que en el avión había once tripulantes y 160 pasajeros, incluidos 45 niños que regresaban de sus vacaciones, en el balneario ruso de Anapa, en el mar Negro, a San Petersburgo para comenzar el año escolar.

    En la nave siniestrada, viajaban 39 niños de hasta 12 años de edad más seis bebés menores de dos años, declaró un representante de la compañía al diario digital Gazeta.ru. Fuentes oficiales dieron a entender que la mayoría de los pasajeros eran rusos y ucranianos pero que también había de otros países; en concreto, holandeses, aunque la lista de víctimas publicada posteriormente hace pensar que eran rusos o ucranianos nacionalizados en otras naciones.

   El avión cayó en un lugar de difícil acceso, a 45 kilómetros al norte de Donetsk, ciudad en el este de Ucrania, adonde acudieron enseguida socorristas que ya rescataron los primeros 30 cuerpos sin vida. “A las 15.37 hora de Moscú, la tripulación envió un mensaje de SOS y dos minutos más tarde el avión desapareció de las pantallas de los radares”, explicó a la prensa Andrianova. Según el jefe del Servicio Federal de Aeronavegación ruso, Alexandr Neradko, el avión se estrelló después de haber entrado en una “zona de fuertes turbulencias”.

    Sin embargo,Andrianova dijo que hay datos de que la nave “se vio atrapada por una tormenta” y más tarde añadió que la hipótesis preliminar de la investigación apuntaba a que “la catástrofe se debió al impacto de un rayo”. Fuentes de la compañía Pulkovo declararon a Gazeta.ru que los tripulantes del avión avisaron de un incendio a bordo a 10.000 metros e intentaron efectuar un aterrizaje de emergencia, aunque no consiguieron sacar el tren de aterrizaje.

    Andrianova afirmó que, según datos preliminares de la parte ucraniana, en el avión no hubo ninguna explosión, pues algunos testigos del accidente señalaron que la nave “caía intacta”, sin haberse desintegrado en el aire. Por su parte, el director general de Pulkovo encargado de los vuelos, Anatoli Samoshin, consideró “poco probable” que el accidente fuera fruto de un atentado terrorista.

    Al final de la jornada, Andrianova dijo que los socorristas y bomberos estaban apagando las últimas llamas del avión incendiado, cuyos fragmentos se han dispersado en un radio relativamente pequeño, y que los trabajos de rescate continuarían toda la noche. Las autoridades de los aeropuertos de San Petersburgo y Anapa han creado centros de crisis para ofrecer información de última hora y asistencia médica y psicológica a los familiares de las víctimas.

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