access_time 21:32
|
12 de noviembre de 2009
|
|
CASO CARDOZO

Testigos dicen que a Marcos le pegaron en la cabeza y lo arrojaron al agua desmayado

Ayer detuvieron a Duilio Pañalín Campos, de 24 años, y a un menor de 14 que es inimputable. Ambos habrían sido los autores del homicidio

    Los tenían cercados. Desde hacía dos semanas, personal de Investigaciones se había infiltrado en el Bajo Luján y en el bario Juan XIII y no les perdían pisada. Necesitaban que el fiscal Fernando Giunta sumara más pruebas a la causa para dar con el golpe y capturar a los jóvenes más buscados de los últimos dos meses. Y ayer a la madrugada fue el día tan esperado. Los detectives irrumpieron en las dos propiedades donde se escondían y capturaron a los sospechosos de tirar al canal San Martín a Marcos Cardozo (13) el 19 de agosto. Cuatro testigos, dos de ellos presenciales, fueron la clave para llegar a acusados. Dos de los testigos vieron a los ayer capturados cometiendo el hecho y por miedo no quisieron hablar antes, pero, finalmente, lo hicieron y el caso, para los sabuesos, está esclarecido: homicidio agravado con alevosía.
    En dos grandes operativos montados ayer en los conflictivos conglomerados lujaninos, en los que fue necesaria la colaboración del Grupo Especial de Seguridad (GES), se detuvo a los sindicados de tirar a Cardozo al agua. Se trata de Duilio Eusebio Campos, de 24 años, alias Pañalín, y de un joven de 14 –compañero de escuela de la víctima–, quien fue puesto a disposición de la Justicia Penal de Menores, que, a su vez, deberá dejar al niño bajo la órbita de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia (Dinaf), debido a que es inimputable y nunca podrá ser sometido a un proceso penal en su contra por el hecho que se le endilga.
    En el domicilio que utilizaba como guarida Campos se encontraron, además, cincuenta porros de marihuana y un revólver calibre 22.El menor fue apresado a la misma hora en el Juan XXIII.
LASCLAVESDELAPESQUISA. Giunta contaba en el expediente con la declaración de dos personas hasta hace pocos días. Ellas manifestaron indicios que comprometían, sobre todo, al Pañalín, pero no datos ni pruebas directas. Finalmente, si existían dudas hasta ese momento, dos relatos de nuevos testigos, a quienes se les dio la figura de identidad reservada, allanaron el terreno de los investigadores. Estas personas aseguraron en el sumario haber estado en el lugar y el momento indicado. Sus versiones ayudaron a resolver la causa que, a saber de los detectives, “está esclarecida”. En dos relatos sin fisuras ni contradicciones, ambos explicaron que el 19 de agosto entre las 8.30 y las 9.45 se encontraban frente al lugar donde ocurrió el hecho, ubicado en Acceso Sur, a metros de Azcuénaga, en Luján. “El chico que arrojaron al zanjón estaba discutiendo con uno de, más o menos, su misma edad.
   
De repente, apareció de atrás el Pañalín (a quienes los testigos conocían de la zona y le tenían miedo porque aseguraron ante el fiscal que era violento), y le metió una piña en la cabeza. Cardozo se cayó al piso y parecía desmayado porque no gritaba ni se quejaba. Entonces, el Pañalín lo agarró de los pies y el otro chico lo tomó de los brazos, lo balancearon para los costados y luego lo tiraron al canal”, palabras más, palabras menos, es lo que se repitió en ambas declaraciones testimoniales. Además, estas personas sostuvieron que vieron al acusado con una campera a la que describieron detalladamente y coincide con la secuestrada por la Justicia en el mismo caso: roja, al estilo rompevientos, con franjas blancas y azules en las mangas.
MÁS TESTIMONIOS. Uno de los relatos comprometedores incorporado en las fojas del expediente es el de una mujer que indicó que vio al Pañalín “vuelteando por la casa del chico (por la víctima) y se quedó sentado frente a la puerta en una piedra grande. Ese día vestía un pantalón negro tres cuarto con una franja blanca y una campera roja tipo rompevientos con líneas en las mangas, blancas y azules”, dijo. La otra versión fue la de una persona también de identidad protegida, la que explicó: “Yo vi a una persona en el canal San Martín ese día a la mañana. Yo estaba solo al costado del canal y había terminado de podar un pimiento grande. Después, me arrimé al lado del cauce para orinar y justo vi a una persona flotando”. Y agregó: “Cuando vi a la persona que iba flotando, me pareció que estaba viva, agarré y salí corriendo adonde estaba la soga, que estaba atada a la motosierra, la desaté, me demoré y salí corriendo para el canal para ver si la persona la agarraba. Yo no sé si la vio. Yo me la até a la cintura y la soga estaba muy cerca del chico.
    Cuando lo vi por primera vez estaba como a quince metros más o menos y yo le tiré la soga cuando estaba como a cinco metros de distancia, y en el lugar donde yo estaba hay un sifón en el canal, por donde el agua va muy rápido y cuando la persona pasó por allí, el agua la tapó y no volví a verla”.
 DE PRINCIPIO A FIN. Cardozo desapareció el día citado y apareció 35 días después, el 23 de setiembre. De las tareas de rastreo a lo largo del canal participó personal de Bomberos, de Defensa Civil y la policía. Después de algunas de semanas de búsqueda, los rescatistas habían perdido las esperanzas, debido a que ya no sabían dónde más buscar. Hasta que, finalmente, el joven fue hallado y su cuerpo estaba irreconocible. Desde un primer momento de la pesquisa, el padre de la víctima, Armando Cardozo, sostuvo que a su hijo lo habían matado. Y esa hipótesis es la que mantuvo Giunta como la más fuerte desde quedesapareció el joven.
    Ayer, con la detención de estos sospechosos, la hipótesis de los sabuesos se confirmó y el caso ya está encaminado hacia el juicio oral y público contra el mayor de los acusados. Hoy a las 10, Campos será indagado e imputado por el delito de homicidio agravado con alevosía. Giunta entendió que esa es la calificación correcta, debido a que los delincuentes arrojaron a Cardozo al canal cuando estaba desmayadoy por eso no se pudo defender, circunstancia esencial para que se aplique el agravante previsto en el artículo 80 inciso segundo del Código Penal.

SEGUÍ LEYENDO:

Diario El Sol Mendoza. Domicilio: La Rioja 987, M5500 Mendoza. Argentina. Director Periodístico: Jorge Hirschbrand. © Copyright Cuyo Servycom SA 2020. Todos los derechos reservados.