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21 de septiembre de 2020
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El vínculo entre dos investigaciones federales

Testigo clave del caso Aliaga, vinculada en secuestro narco con el Rengo Aguilera

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Barrera y Aliaga ingresando y saliendo, respectivamente, en el barrio Palmares de Godoy Cruz.

Se trata de una de las dos mujeres que estuvo con el empresario en su casa del barrio Palmares horas antes del secuestro. Cuatro días después, fue detenida por el secuestro de 5,4 kilos de cocaína que serían del barra.

"Todo tiene que ver con todo el ambiente delictivo de la provincia", contó un investigador policial consultado en las últimas horas por El Sol. Es lo primero que respondió sobre dos casos que están siendo investigados por la Justicia federal desde fines de julio y principios de agosto, que tienen algunos detalles reveladores.

Una es la causa por el secuestro extorsivo seguido de muerte del empresario Diego Alfredo Aliaga (51) y la otra, una nueva pesquisa contra el ex jefe de la barra brava de Godoy Cruz Antonio Tomba, Daniel Rengo Aguilera, que se inició por tráfico de estupefacientes mientras se encontraba en la cárcel. Tienen un punto en común y se transformó por algunos días en una de las hipótesis que se analizaron en la pesquisa por el secuestro fatal.

¿En qué se relacionan esas instrucciones? La respuesta está en el expediente "digitalizado" del caso Aliaga, que circula desde hace semanas por varias manos ajenas a la fiscalía, la querella y la defensa.

Una mujer que estuvo con el ex despachante de aduanas y el principal acusado de retenerlo y matarlo, Diego Alejandro Barrera (50), horas antes de la captación, es decir la noche y la madrugada del 27 y 28 de julio, fue detenida cinco días después en una megacausa narco que se originó en Salta y culminó en Mendoza.

Esas medidas permitieron el secuestro de más de 5 kilos de cocaína y la detención de varios sospechosos, entre ellos, la ex pareja del barra que pasa sus días en prisión condenado por comercialización de drogas.

El Rengo está siendo investigado por esa incautación millonaria (el kilo de cocaína se comercializa en 10 mil dólares), cuyas actuaciones se originaron en la provincia de Salta. Fue la otrora mujer del convicto quien contó que la había mandado a retirar la droga que venía a Mendoza por encomienda.

La joven testigo de 26 años, con domicilio en Godoy Cruz (se reserva su identidad porque se encuentra con prisión domiciliaria y está por declarar en el sumario por el secuestro fatal de Aliaga), estuvo con otra mujer oriunda de Maipú en la casa de la víctima la noche del lunes 27 y la madrugada del 28, en el barrio Palmares de Godoy Cruz.

Con su amiga de 28 años (la que quedó registrada en las cámaras de seguridad saliendo del complejo exclusivo con Aliaga en una BMW x6 negra el día de la desaparición -ver imagen de portada), "participaron de un encuentro íntimo" que se prolongó durante varias horas.

En esos momentos, el "apriete" contra Aliaga estaba siendo organizado para cometerse en el inmueble de Rodeo de la Cruz, donde ambos "socios y amigos" tenían pensado encontrarse la mañana siguiente para desarrollar un centro de rehabilitación para discapacitados.

Ver también: Otra vez incautaron cocaína que sería del Rengo Aguilera

Fuentes judiciales detallaron que la maipucina fue una de las mujeres que se presentó ante la Justicia espontáneamente para detallar cómo fueron las últimas horas de Aliaga. Ante el fiscal Fernando Alcaraz, el lunes 3 de agosto a las 16.20, aportó datos reveladores para la causa.

Señaló que había conocido al empresario en el boliche Al Sur de Chacras de Coria entre ocho y nueve años antes y que se frecuentaba con él dos o tres veces por semana.

Esos encuentros fueron más habituales en los últimos dos años, a pesar que Aliaga "tenía una relación formal con otra mujer", describieron los pesquisas.

Contó que el lunes 27 llegó a la vivienda de Aliaga con su amiga alrededor de las 21.10. "Su nombre es (se reserva la identidad), que en este momento está detenida. También se quedó el amigo de él, Diego, no sé su apellido. Esta persona se fue como a las cinco de la mañana del martes. Es un tipo robusto, gordo, grandote, canoso, tendrá entre 40 y 50 años. Diego Aliaga me dijo que era amigos desde hace mucho. De hecho, este Diego se fue en el Camaro de Diego Aliaga", describió la testigo el mismo día que se produjeron las detenciones de los cuatro detenidos de la causa, es decir, Barrera, su pareja, Bibiana Sacolle, y los hijos de ella, Lucas y Gastón Curi.

Después de detallar que se quedó a dormir en el domicilio, que Aliaga la llevó en la X6 hasta cerca de su casa y que pasaron por una estación de servicios a desayunar, la testigo reconstruyó cómo fueron las últimas horas del empresario.

Al ser consultada por Barrera y otros puntos importantes, como teléfonos y otros testigos, la mujer dijo que su amiga conoció por primera a vez a Aliaga y a Barrera esa misma noche y que se había enterado que el sábado 1 había quedo detenida por una causa narco que permitió el secuestro de cinco kilos de cocaína.

Justamente, la investigación federal liderada por la Gendarmería se desarrolló en la semana que Diego Aliaga era intensamente buscado por su familia y la Justicia, es decir, entre la noche del lunes 27 de julio y el sábado 1 de agosto, tal como publicó El Sol un día después.

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El miércoles 28 de julio, Daniel el Rengo Aguilera fue condenado a 12 años de cárcel por liderar una organización narco desde la cárcel. Fue la pena más dura que recayó en su contra de las acusaciones que recibió en los últimos quince años, mientras lideraba la barra del Tomba.

Mientras el caso Aliaga se investigaba por lo bajo -los detectives habían pedido a este diario que no se publicara la información porque sospechaban de que se encontraba con vida-, la Gendarmería tenía una investigación casi finalizada por tráfico de drogas. Las primeras pruebas se habían recolectado en Salta y tenían pensado cerrarla en Mendoza.

Y, justamente, uno de los tres sospechosos locales, era una mujer que había estado con Aliaga hasta seis horas antes de su desaparición.

Todo comenzó con el secuestro de 5,4 kilogramos de cocaína en un puesto de control ubicado sobre la ruta 34, en Cabeza de Buey, Salta. Un can antinarcóticos del Escuadrón 45 de la Gendarmería detectó el cargamento de estupefacientes.

Los investigadores supieron que esa droga iba a ser enviada a Mendoza por encomienda (por un hombre que terminó fugándose a Bolivia) y que el Rengo Aguilera "coordinaba la logística" desde la cárcel de Mendoza.

Ante esto, en la Justicia tomaron una decisión: sustituir la cocaína por harina y desarrollar una entrega controlada, para conocer quién iba a retirarla en Mendoza.

Así fue que el 1 de agosto, los gendarmes se apostaron en una empresa de transportes de Guaymallén y esperaron a que los integrantes de la gavilla narco se presentaran a retirarlo. Hasta allí arribó una mujer. Se trataba de la ex pareja de Aguilera.

De acuerdo con la reconstrucción, la mujer dijo que el barra le había pedido que retire el paquete. Al mismo tiempo, y con las pruebas reunidas, los pesquisas desarrollaron un allanamiento en una casa de Godoy Cruz.

Allí detuvieron a otra mujer que, de acuerdo con la investigación, tenía como objetivo guardar la sustancia en su casa.

La fémina que iba a "enfriar" la cocaína (al parecer, su pareja estaba vinculada) para luego ser comercializada, era la misma que había estado con Aliaga y Barrera el día del secuestro, explicaron las fuentes consultadas.

Esperando resultados

Mientras tanto, en la Justicia federal están esperando una serie de informes para definir el futuro procesal de los cinco detenidos que tiene la causa Aliaga. A los cuatro citados, se le sumó Washington Yamil Rosales, un empleado de Barrera que aportó el lugar donde habían enterrado el cuerpo del empresario.

Uno de esos estudios es el de la necropsia, para conocer con profundidad cómo y cuando mataron a Aliaga. Una vez que esa informe del Cuerpo Médico Forense llegue a manos del fiscal Alcaraz, se modificará el avoque de imputación de los detenidos.

Ver también: Quién es el quinto detenido del caso Aliaga y qué declaró

En principio, fueron acusados por secuestro agravado por la participación de tres o más personas y el juez Marcelo Garnica los procesó con prisión preventiva.

Sin embargo, al hallar el cadáver de la víctima enterrado a medio metro en un descampado de Costa de Araujo, Lavalle, la tarde del jueves 10 de setiembre, la situación de encierro será modificada y el juez deberá dictar un nuevo auto de procesamiento.

En detalle

Diego Aliaga desapareció la mañana del 28 de julio en una casa de su propiedad, ubicada sobre calla Bandera de los Andes de Rodeo de la Cruz. Había pasado la noche con su amigo y socio Diego Barrera y dos mujeres.

Una de ellas fue clave para conocer cómo fueron los últimos momentos con vida de la víctima.

Después de las 10, se cree que fue captado por su socio y otro grupo de gente, entre los que se encontraban los hermano Curi y también un empleado de Barrera, un chofer llamado Yamil Rosales.

Ver también: Ojos vendados y boca tapada: así fue la muerte del empresario Aliaga

La reconstrucción agrega que lo llevaron hasta un galpón de calle Jujuy 840 de Ciudad, donde Barrera guardaba vehículos de su empresa de transporte Solicito, y luego trasladaron su cuerpo hasta Lavalle.

Estiman que fue retenido y que lo apretaron con fines económicos, debido a que Barrera le debía más de cinco millones de dólares por la venta de vehículos y hasta una propiedad en el barrio Dalvian.

Aliaga fue vendado y le taparon la boca con un trapo. Murió por sofocación.

Su familia recibió un llamado en donde le exigían la entrega de un millón de dólares. Pero sólo se trató de una comunicación. Creen que Gastón Curi, uno de los sospechosos, la realizó para ganar tiempo mientras se deshacían del cuerpo. 

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