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30 de julio de 2007
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Teorías del gobierno K

Desde el Gobierno nacional se informa que las causas del incremento del valor del dólar y del aumento de la inflación a fines de julio del 2007 son: a) las liquidaciones de los bonos de los capitales especulativos, incluidos dos fondos de inversión, en el mercado de valores para readquirir los dólares con los que los compraron y huir a los bonos del Tesoro de EEUU (fly to quality); b) los gastos del turismo; c) la falta de liquidación de dólares por los importadores que esperan hacerlo con la divisa en alza

          Además, se sostiene que el aumento del valor del dólar producirá necesariamente un alza en el índice de inflación. Estas informaciones, tendenciosas, a mi entender, no son válidas ni admisibles y subestiman la inteligencia.


LA VERDADERA CAUSA DE LA INFLACIÓN: EMISIÓN SIN RESPALDO.


           A principios de junio del 2007, las reservas internacionales brutas informadas por el Gobierno ascendían a u$s 40.000 millones; a principios de julio, u$s 42.500 millones, y a fines de este mes, a u$s 44.200 millones. En el curso de dos meses, el Gobierno ha adquirido en plaza 4.200 millones de dólares, equivalentes a 13.020 millones de pesos incorporados al circulante, que es lo que ha emitido en este lapso para esta megacompra de dólares, seguramente previendo una disparada de la divisa norteamericana, sin perjuicio de la mayor emisión durante los últimos treinta y seis meses.


            Sólo en un año el incremento del gasto público nacional ha sido de 45%, nuevamente utilizando el recurso de emitir moneda. Y los subsidios al transporte, a la energía, a los combustibles, a las jubilaciones sin contraprestaciones, etcétera, han significado un aumento exponencial del circulante o dinero de alto poder expansivo (high expansive power money). En enero del 2005, el circulante o masa monetaria era de $52.477 millones y en mayo del 2007, $129.100 millones. Según Daniel Garro, este circulante era de $148.000 millones. En dos años y cuatro meses, la masa monetaria ha aumentado $76.623 millones o $95.523 millones (Garro).


           El 7 de febrero del 2005 publiqué El peligro de la inflación en Los Andes, en tanto que el Gobierno hace de esta y del gasto público, generadores de demanda y consumo, los ejes de su política económica, rechazada en el mundo como único sustento de crecimiento. El exceso de circulante siempre ocasiona inflación, enseña Milton Friedman (Los perjuicios del dinero). Sachs y Larrain, en Macroeconomía, afirman: “El incremento de la oferta de dinero en cada período es la causa de la inflación. Esto es, imprimir moneda es la forma precisa en que el gobierno recauda el impuesto inflación”.


LA ESCALADA DEL DÓLAR: $3,20.


        En mi columna en El Sol del 11 de julio del 2007, antes de la reciente disparada de la moneda norteamericana (Deuda externa actual y diversos valores del dólar), sostuve que dado el enorme circulante, el dólar debería cotizarse a $3,22. Este es precisamente el valor de pizarra. Todos los analistas y especialistas saben, menos el Gobierno, que con tan altos niveles de emisión monetaria, gasto público e inflación, el dólar no puede permanecer inmóvil. Y si se agrega al circulante la masa de pasivos del Estado, el dólar puede cotizarse a $6,45 o más aún, $10,45 por unidad, que con seguridad será impedido por el Gobierno mediante la utilización de la venta de dólares en plaza, lo que ya está haciendo a fines de julio del 2007.


LAS INADMISIBLES EXPLICACIONES K.


         Las liquidaciones de los bonos de los especuladores en el Merval son recientes y muy posteriores a las sucesivas emisiones monetarias, gasto público exorbitante y abultamiento de los pasivos estatales. En cuanto a los gastos del turismo se trata de un sofisma. En todos los países centrales el turismo es una industria que genera riqueza y nunca inflación ni encarecimiento del dólar ni del euro y, para algunos, es su principal fuente de ingresos. La falta de liquidación de dólares por los importadores es un proceder omisivo que no puede encarecer la divisa sino especular con su alza, originado en los factores analizados precedentemente. Esperan hacerlo con la divisa en alza. Por último, el argumento de que la apreciación del dólar producirá inflación no sólo es falso, sino irritativo. La verdad es exactamente inversa: la inflación produce la depreciación del peso y la apreciación del dólar. El Gobierno ignora –o pretende ignorar– la ley de Gresham: la moneda devaluada (mala) desplaza a la fuerte (buena), que desaparece de plaza. La inflación produce como uno de sus mayores estragos la pérdida de valor de la moneda local.

 
         Esto hace que la gente se desprenda de la moneda desvalorizada comprando bienes y refugiándose en las divisas fuertes que atesora, para evitar su pauperización con moneda depreciada sin valor. Realmente no es tolerable que el Gobierno se cubra de sus gravísimos errores y desacertada política cambiaria y económica, en general, imputándole a la divisa norteamericana ser la causa inflacionaria. Y es una afrenta a la inteligencia mundial torcer el sentido de leyes económicas para justificar lo injustificable: su propia gestión negativa.


        Es necesario que el lector sepa que con las reservas del BCRA y la inexistencia de déficit fiscal no pueden producirse escaladas bruscas del dólar en el corto ni mediano plazos. Con los números mentirosos del INDEC, el dólar y la inflación ascenderán paulatinamente, de modo que no debe cundir el pánico.

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