Coronavirus en Argentina: murió un hombre en Mar del Plata y ya son 18 los fallecidos
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7 de octubre de 2009
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Tango

Estará sonriendo Arolas, acariciando el fuelle, Canaro se habrá puesto al frente de su orquesta igual que D?Arienzo. ¡Qué fiesta tendrán los Contursi!, son capaces de ponerse a componer. Garganta de arena estará entonándose con una ginebrita de esas que sacan las notas en sol mayor.

Estará sonriendo Arolas, acariciando el fuelle, Canaro se habrá puesto al frente de su orquesta igual que D’Arienzo. ¡Qué fiesta tendrán los Contursi!, son capaces de ponerse a componer. Garganta de arena estará entonándose con una ginebrita de esas que sacan las notas en sol mayor. De Caro estará brindando con Pugliese y Homero Manzi se habrá ido a un rincón de San Juan y Boedo antigua para escribirnos una poesía nueva. Filiberto le estará limpiando los pinceles a Quinquela, de puro andar caminitos. Mariano estará transpirando como siempre, pero de alegría. Cátulo y Cané, Cobián y Cadícamo todos con ce, le estarán cantando al coro de Corrientes. Astor se habrá subido a un loco por Callao para gritarle a la ciudad: “¡Somos del mundo!” Mundial, loco, mundial.


    Esto es el tango. No estoy hablando, hermano, de cualquier música –que cualquiera es buena si es buena ¿viste?– Estoy hablando de la nuestra, pura de acá, de los argentinos, de esos que a veces nos menospreciamos frente a países de acero y de cemento. ¡El alma, pibe, el alma! El alma del rioba, del arrabal, del centro. Puro sentimiento de los abuelos, que se pusieron a describirse por dentro y a describirnos a todos e inventaron el tango. Que se armen las fiestas debajo de cualquier farol esquinero, aunque quede uno solo; que los mozos sirvan café a cuenta del universo, que la paica Rita venga a mostrarnos sus gambas en dos cortes y una quebrada; que Malena cante, que ella sabe que canta como ninguna. Carlitos, ¿lo llamaron a Carlitos? Díganle que despierte a Le Pera, porque no puede haber fiesta sin ellos.


     A ver, que la gente humilde, hermano, el pobrerío, ese que fue fermento de nuestra canción, se siente en la primera fila y pueda, al fin, sentirse compensado por tanta vida a cuestas. Que comience la función pero en el planeta entero, porque ahora no sólo es nuestro, hermano, no sólo es de estos que habitamos un sur demasiado lejano para el norte, ahora es de todos, como alguna vez lo pensaron aquellos que comenzaron a decir: a ver, probemos por la. El tango es patrimonio de la humanidad. ¡Bien, maestro! ¡ otra!, ¡otra!, otra….

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