access_time 13:52
|
22 de marzo de 2007
|
|
PATRICIA GUTIÉRREZ

?Siempre ocupé roles masculinos?

Quién es, en la vida cotidiana, la mujer que tiene grandes chances de ocupar la vicegobernación de Mendoza. Gutiérrez habla de sus recuerdos, del apego a sus hijos, de la ausencia de su marido y de su gran pasión: la política.

    El transcurso de una carrera universitaria en la que estudiaban 2 mujeres entre 48 varones. Más de 24 años de militancia política ocupando cargos en los que tuvo que dirigir mayormente a hombres. Un año y medio –el últimodesempeñándose en el papel de madre y padre de sus dos hijos adolescentes, Belén (19) y Martín (17).

    Entre tantas actividades, una semana como candidata a vicegobernadora en la fórmula por la que apuesta Cobos, lugar que por primera vez ocupa una mujer, en un partido con posibilidades reales de ganar las elecciones. Estos son tiempos y motivos suficientes para que Patricia Gutiérrez –o La Negra, como la llaman sus íntimos– confiese, riéndose: “La verdad es que siempre he tenido que ocupar roles masculinos y los he asumido con comodidad”.

    LA OTRA MUJER.
Si hubiera que buscar una palabra para describir a la candidata, esta sería, sin dudas, ecléctica. Término que en arquitectura se utiliza para definir ambientes en los que estilos diferentes se complementan.

    Y es que, en el momento de llegar a su casa, encontrarse con Tuca, el cachorro de siete meses que se adueñó del jardín, y observar los detalles personales que le ha impreso a cada uno de sus espacios, se va desdibujando un poco la figura femenina de fuerte carácter, que ha dirigido a escuadrones de trabajadores municipales y a cientos de choferes y taxistas.

    Seguramente a ellos también les costaría imaginarse a La Negra impartiendo una clase de croché para las amigas de su hija. Pero la verdad es esa y está a la vista: este verano puso a las chicas a aprender el arte de tejer con la agujas de la abuela. “Y aprendieron bastante, fijate que nos sentábamos alrededor de la pileta de una amiga y les enseñé a todas”, contó. La prueba fehaciente de que lo hace muy bien son las cortinas que lucen en su casa, las que ella misma tejió.

    “Me gusta la tranquilidad de mi casa, es cierto, pero lo mío es la aventura, no puedo estar quieta”. Y entonces, destaca que también ama los deportes extremos.“Todos los veranos hacemos rafting con mis hijos, también he incursionado en el parapente”, señaló. Y agregó que, de todas formas, el límite de lo que les permite hacer a ellos está en su propio temor. “Nunca les permito a mis hijos algo que yo no haya probado primero”.

    TIEMPOS DIFÍCILES
.Así se la ve, de pronto, imbuida en su candidatura, emocionada por el desafío, de pronto, recordando con los ojos húmedos a su marido,Mario Giardini, al que perdió en el 2005 en un accidente de auto, en el que, además, viajaban sus dos hijos. Patricia asegura que ese fue el momento más difícil de su vida pero por el que pudo comprobar la solidez de la crianza de sus hijos. “Uno los sobreprotege y ellos te sorprenden. Estaban solos en la ruta y se hicieron cargo de todo”.

    Pero el velo de la muerte no oculta, sin embargo, los buenos recuerdos. “Mario me acompañaba en todo, el día que me avisaron de la candidatura lo único que lamenté es no poder compartir con él la noticia”. Sonríe cuando recuerda el modo en que se conocieron. “Yo era su jefa cuando trabajé como directora de Obras Públicas de Las Heras. Él estaba al frente de la planta hormigonera. Entonces, renunció al trabajo y ese mismo día me invitó a salir. Igual, ya nos habíamos mirado bastante”.

    Según relata Patricia, a su marido nunca le molestó que ella ocupara puestos en los que tenía que lidiar con tantos varones. “Se reía de eso. Me acuerdo cuando, a principios de los 90, fui directora de Servicios Públicos de Capital, en la época de Fayad. Me subía a los camiones de recolección de basura embarazada de mi hijo menor. Lo hacía para controlar cómo laburaban los muchachos”. En la tarea de recordar, a Patricia la emoción se le mezcla con la risa.

    “Mi marido me decía riéndose: ‘Qué lindo ir por la calle y que a tu esposa la saluden todos esos muchachos’, por los recolectores”. En el momento de la pérdida, el trabajo y el apego a su familia fueron claves y terapéuticos para superar el duelo. “La muerte de mi marido nos hizo inseparables. Uno de mis chicos me dijo hace un tiempo que habíamos formado los tres una compañía que muchos envidiarían”.

    A pesar de ser pocos –además de sus hijos, Patricia sólo tiene un hermano varón soltero y a su mamá viuda–, los suyos le dan la contención que necesita. Por esto, asegura que, tanto a Belén como a Martín, su candidatura sólo los ha llenado de orgullo. La actitud de su madre, asegura, es similar.“Mi vieja no puede parar de llorar cuando me ve en la tele”.

    INTENSA POLÍTICA. En cuanto a su vida política, la define como extensa e intensa. Comenzó con la militancia en la UCR en 1983, recién egresada de la Universidad Católica Argentina como ingeniera civil. Continuó en 1985, cuando Mendoza fue devastada por el terremoto. En ese entonces, ella se ofreció como voluntaria en Las Heras.

    De allí en más, siempre en el radicalismo, ocupó algunos puestos, como directora de Obras durante las intendencias de Fayad e Iglesias en Capital. Luego de malas y conocidas experiencias como concejala lasherina, volvió a la actividad privada por un tiempo.Hasta que, a mediados de los 90, pasó por el Frepaso y el ARI. De su experiencia lejos de la política, rescata el hecho de no depender de ella en lo económico.

    “Siempre he querido mantener mis propios proyectos. Eso te da libertad de acción para tomar los cargos cuando te sentís comprometida con la tarea que vas a asumir y no por necesidad”. Quizás por eso, siempre ha dormido tranquila y sin necesitar somníferos ni tranquilizantes. “Mi único vicio es el cigarrillo, Cobos ya me dijo que la única forma de que me ‘baje’ es si no paro un poco de fumar”.

    Dice, para concluir, que en el gobernador valora el hecho de no hacer diferencias de género para elegir su equipo de trabajo. “Cobos no hace diferencias entre hombres y mujeres, él busca perfiles. Eso trasciende las decisiones tomadas, por ejemplo, para cumplir con la ley de cupos. A las mujeres que ocupamos cargos en el Gobierno nos enorgullece no estar allí sólo porque una legislación lo indica”.

SEGUÍ LEYENDO:

Diario El Sol Mendoza. Domicilio: La Rioja 987, M5500 Mendoza. Argentina. Director Periodístico: Jorge Hirschbrand. © Copyright Cuyo Servycom SA 2020. Todos los derechos reservados.