El director neozelandés Peter Jackson anunció ayer en su página web que no dirigirá la versión cinematográfica de El hobbit ni una de las películas de la trilogía de El señor de los anillos, por diferencias con la productora de ambos proyectos. Jackson y su socio, Fran Walsh, explicaron que han decidido comunicarlo a sus seguidores después de que New Line, la productora de la trilogía, les informó que estaba buscando un nuevo director para los dos proyectos.

    El director relaciona esa decisión con la disputa legal que mantienen New Line y Wingnut Films, la empresa de Jackson, sobre los ingresos recaudados por La comunidad del anillo, la película que inauguró la famosa saga inspirada en la obra de J. R. Tolkien. “Nosotros siempre dijimos que no queríamos discutir con New Line sobre El hobbit hasta que la demanda judicial sobre sus prácticas de contabilidad fueran resueltas. Si El hobbit hubiera seguido adelante sobre esas bases, hubiera fallado”, dice el texto de Jackson.