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5 de diciembre de 2018
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Salud femenina

Sequedad vaginal: la complicación silenciosa de la menopausia

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Es uno de los síntomas más frecuentes entre quienes atraviesan esta etapa.

Un estudio publicado en el diario The New York Times determinó que aproximadamente la mitad de las mujeres menopáusicas sufren sequedad vaginal y relaciones sexuales dolorosas. Sin embargo, el mismo detalló que, ante esta problemática, menos de la mitad de las mujeres con este padecimiento consultó a un especialista.



“La baja de los estrógenos y del colágeno, principalmente, generan en la mucosa vaginal la disminución de la humedad, de la turgencia y de la elasticidad características de la vagina, del mismo modo que toda la piel y tejidos de la mujer lo van perdiendo con el transcurso de la edad”, comentó a un medio nacional la doctora Beatriz Literat, médica sexóloga clínica y ginecóloga, a cargo del Departamento Sexología y Disfunciones Sexuales de Halitus Instituto Médico.



En ese sentido, recomendó acudir a un especialista ante la aparición de los primeros síntomas. “Apenas la mujer nota disconfort en sus relaciones sexuales debe comentárselo a su ginecóloga o concurrir a la consulta sexológica”, sostuvo. Al mismo tiempo, instó a no perder tiempo “con consejos de tipo caseros, porque frecuentemente, además de no solucionar nada, empeoran la situación”.

Una de las primeras afectadas es la vida sexual de la mujer. La médica afirmó que la preocupación comienza cuando “se notan diferentes durante la penetración y no consultan, iniciando una etapa de irritación local, dolor vaginal y luego, rechazo de las relaciones sexuales”.

Pero, más allá de los padecimientos físicos, existen también los de tipo emocional. La sexóloga mencionó que, “al no tener una explicación de lo que les está sucediendo, o al disponer de una información parcial, las mujeres comienzan a fabricar hipótesis, como ‘seguro que mi deseo disminuyó, ya no debo quererlo tanto’ o ‘estoy volviéndome seca’”.

En ese sentido, añadió que “estos pensamientos catastróficos y deprimentes producen desánimo y generan un círculo vicioso que aumentan los sentimientos de estar ya ‘fuera del juego sexual’. No se atreven a consultar a un sexólogo ni a comentarlo con su marido, o recurren a soluciones domésticas y ello empeora el problema que, en realidad, es de fácil solución”.



 
La médica comparó esta problemática con las cuestiones dermatológicas y mencionó que, “del mismo modo en que se le presta una atención especial al cuidado de la piel de la mujer en su madurez, con tratamientos dermoestéticos, también contamos con tratamientos similares para conservar y regenerar las mucosas de la vulva y vagina”.
 
En esa línea, detalló: “Desde la utilización de geles y cremas específicas para humectar y nutrir los tejidos (igual que se hace en el rostro) hasta el uso de láser intravaginal, inyecciones de sustancias con ácido hialurónico y otros tratamientos locales. Los resultados son excelentes y las mujeres y sus parejas vuelven a experimentar el confort y la seguridad en los encuentros íntimos, lo que aleja los fantasmas y permite recuperar la calidad de vida”.

Un problema subdiagnosticado
La doctora Silvina Witis fue jefa de ginecología de Lalcec durante 25 años y es autora del libro Menopausia. Qué. Cuándo. Cómo (Autoría). Para la especialista, “la sequedad vaginal está subdiagnosticada y la mujer piensa que es normal”.

En términos científicos, Witis explicó que “el síndrome genitourinario de la menopausia es un conjunto de síntomas y signos; era lo que vulgarmente se conocía como vulvitis atrófica”. Esto se da cuando se padecen “cistitis a repetición; la dispareunia (que es el dolor en las relaciones sexuales y la sequedad vaginal), y todo esto afecta la calidad de vida de las mujeres y, por supuesto, su sexualidad, pues al tener dolor no tienen ganas de tener relaciones sexuales”.

La especialista en ginecología destacó la importancia de acudir a un especialista para poder conocer “las causas y efectos” de la menopausia y los cambios que ésta genera. “Existen muchos tratamientos disponibles, pero lo principal es la charla con la mujer y si es posible con su pareja, para que nos pueda entender”,sostuvo.

A modo de ejemplo, comentó que pueden utilizarse “lubricantes e hidratantes vaginales; cremas y óvulos con estriol, que es un estrógeno débil y con promestriene, además de los geles que nos ayudan en la penetración”. “La solución existe, hay que saberla preguntar y aclarar dudas”, finalizó.



En conclusión, ambas especialistas coincidieron en lo esperable de este padecimiento durante la menopausia. Sin embargo, tanto Literat como Witis resaltaron que es fundamental acudir el médico para realizar los tratamientos adecuados y lograr un desarrollo normal de la vida en general, que no afecte la sexualidad ni genere consecuencias a nivel emocional en la mujer que atraviesa esta etapa.
 

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