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18 de octubre de 2019
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Trabajo

Se registraron 56 denuncias por violencia laboral

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Son cifras de la Subsecretaría de Trabajo desde enero a agosto de 2019. El acoso psicológico es el más presente. Especialistas destacan la importancia de aprender a reconocer las situaciones y poner límites. Cómo trabajan las empresas mendocinas en materia de prevención.

En lo que va del año, se registraron 56 denuncias por violencia laboral en el ámbito de la Subsecretaría de Trabajo. En la mayoría de los casos, los trabajadores refieren que sufren de acoso psicológico.

Los datos provienen de la Oficina de Prevención y Abordaje sobre Violencia Laboral, de la Subsecretaría de Trabajo y Empleo. Según información aportada por esta repartición, hasta agosto se tramitaron 56 expedientes.

Desde la creación de esta oficina en el 2014, hasta el 2018, se incrementó la cantidad de denuncias. De esta manera, en 2014 se registraron 2 expedientes, en 2015 se iniciaron 50, en 2016 ascendieron a 75, mientras que en 2017 fueron 91 y, finalmente, en 2018, 215.

Al respecto, Carlos Segura, subsecretario de Trabajo y Empleo explicó que el incremento de los expedientes iniciados a partir del 2014 es una "situación que podría atribuirse tanto a la concientización de los trabajadores acerca de las situaciones que resultan abusivas por parte de los empleadores, como al esfuerzo de difusión de la existencia de la Oficina de Violencia Laboral para la realización de denuncias y abordaje de las mismas, con el objetivo de desnaturalizar la violencia en el trabajo y lograr ambientes laborales saludables".

Entre los rubros más denunciados se destaca el comercio (31%). A su vez, 12% corresponde a trabajadores del sector público y 6% a la salud. Según la información oficial, aumentó además la cantidad de denuncias anónimas. El 75% de los casos registrados en 2018 da cuenta de esta situación.

Con respecto al tipo de violencia, el 70% de los denunciantes asegura que sufrió acoso psicológico y el 30% restante engloba sexual y físico.

Viviana Imperiale, psicóloga especialista en psicología laboral y organizacional destacó: “La violencia laboral siempre existió porque existe la violencia en la vida de las personas. Estamos atravesando una época, donde hay muy poco nivel de represión de la naturalidad violenta. Entonces esto se ve en todos los ámbitos, mucho más en el laboral donde las presiones son muchas”.

Al respecto, la profesional de la salud diferenció entre la violencia, que “es más generalizada”  e implica la descalificación del otro, el no reconocimiento de los logros o de lo que hacen los demás, mientras que en el acoso psicológico o mobbing, “hay una víctima especial” a la que buscan "desprestigiar" o "hacer desaparecer" de la organización.

En la actualidad es más fácil que las personas accedan a información que les permita visibilizar la situación y pedir ayuda, tanto dentro de la empresa como fuera de la misma. Sin embargo, Imperiale resaltó que el mobbing “no es tan fácil de probar”.

Convertirse en víctima de acoso o violencia laboral, en cualquiera de sus tipos, “arruina la salud psicofísica de las personas. Eso es real. Las  consecuencias no son solamente del decir, se llevan y alteran la vida de las personas”, enfatizó Imperiale.

A fin de poner freno a situaciones violentas, la profesional sostuvo, más allá de realizar la correspondiente denuncia o pedir ayuda, la necesidad de aprender a poner límites.

Protocolos de Convivencia

Al no contar Mendoza con una ley sobre violencia laboral, desde la Oficina de Prevención y Abordaje impulsaron un proyecto que se transformó en la resolución 8820, del 2016. Esta normativa establece mecanismos de abordaje de la problemática tanto para el sector público como privado.

También exige a las empresas la elaboración de protocolos de abordaje internos. Estos últimos buscan prevenir y apuntan al reconocimiento de la problemática. A su vez, también implica que se capacite al personal sobre la existencia del protocolo y de la responsabilidad del empleador respecto a estas situaciones.

Desde que se instauró en 2017 este nuevo protocolo hasta la actualidad ya se aprobaron más de 630 protocolos de Convivencia Laboral.

Al respecto, Sandra Varela abogada y consultora en Seguridad y Salud Laboral sostuvo el incremento de las empresas que solicitan capacitaciones vinculadas a la violencia laboral. “Cada vez es más creciente el interés de las organizaciones por prevenir, no esperan al momento en que el conflicto está desatado, piensan en cómo no llegar al problema”.

La profesional destacó la implementación de los protocolos de Convivencia ya que consideró: “Lo que estamos empezando a discutir no son los temas de violencia sino de convivencia”.

Sin embargo, sostuvo que más allá de que se tome conciencia y de la preocupación de las empresas, eso “no significa que se hayan solucionado los problemas” ya que tras la visibilización, muchas personas que quizás “no se habían atrevido a pensar que vivían una situación de violencia, la entienden”.

En ese sentido, explicó que, en ocasiones, las personas están conscientes de su sufrimiento, “pero creían que era por una cuestión de su personalidad. Al reconocerse como víctimas, se dan cuenta que están viviendo una situación de violencia”.

La consultora resaltó la labor que se está llevando a cabo en distintas organizaciones mendocinas y, en ocasiones, en el comportamiento de sus miembros donde, de a poco, se empiezan a notar los cambios en las conductas y en el lenguaje.

Aquellos que crean que atraviesan una situación de violencia laboral pueden asesorarse o realizar la correspondiente denuncia al 148 o dirigirse a la Oficina de Prevención y Abordaje de la Violencia Laboral, ubicada en calle San Martín 601, Ciudad de Mendoza.

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