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12 de agosto de 2006
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APERTURA DE OPORTUNIDADES

Saldo positivo para la misión comercial a Australia

Luego de dos intensos seminarios, rondas de negocios y reuniones comerciales en la ciudad de Melbourne, Argentina encontró un inexplorado terreno para las oportunidades económicas.

    La misión comercial a Australia del Ministerio de Relaciones Exteriores y la Fundación Exportar, que concluyó ayer en Melbourne, luego de dos seminarios, dos rondas de negocios y una multiplicidad de reuniones derivadas, abrió el camino a las oportunidades en un terreno casi inexplorado para la economía argentina. El subsecretario de Comercio Internacional, Luis María Kreckler, dijo: “El intercambio con Australia fue el año pasado de apenas 300 millones de dólares, pero el potencial no tiene límites. Esta misión apunta a dar el primer paso de un proceso, que debe terminar con un aumento significativo de las exportaciones”.

    El canciller Jorge Taiana apuntó que no sólo Australia es el terreno a conquistar. “Es un país que mira al mercado gigante de Asia-Pacífico, y debe servirnos como puente a esa zona, además de constituir un mercado en sí mismo muy atractivo. Y ellos se valdrán de Argentina como acceso a Sudamérica”, señaló el canciller en el cierre del seminario en Melbourne. En el principio de la misión, los empresarios se manifestaron prudentes en exceso, casi pesimistas. El destino a ganar aparecía como muy distante (no sólo geográficamente) y todo era barreras.

    Pero, en el cierre del viaje, los ánimos tornaron de precavidos a exultantes. Mario Di Lascio, que produce miel en General Belgrano (Buenos Aires), escuchó al llegar que en Australia hay “exceso de producción de miel” y que habían congelado las importaciones. “Lo que parecía difícil se simplificó. Los primeros contactos con un importador australiano fueron en Sydney, sin prosperar demasiado, pero después me llamaron a Melbourne y me querían hacer volver.

    Ellos importan por Bruselas y eso es muy interesante, porque yo exporto a Europa, y eso simplifica las cosas. Esta es la semilla, y en unos meses vamos a estar concretando con los australianos”, agregó. Di Lascio llegó con contactos con 31 empresas, de las que cinco pidieron entrevista, y se concretó una sola oportunidad. Pero para él –titular de una empresa muy pequeña– es más que suficiente. Ricardo Bernal Castro fabrica tubos de todo tipo y, pese a ser una pyme de 30 empleados, tiene una escala mucho mayor, además de una sólida experiencia exportadora.

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