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5 de julio de 2006
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FLORENCIA GATTÁS

Recuperó su identidad tras años de lucha

La chica pasó 27 años llevando el apellido de quien la adoptó luego del exilio de su padre, el periodista Alberto Gattás. Sin embargo, la Justicia falló a su favor. Un caso que sentará precedentes

      Si con la vida de Florencia Gattás se hubiese filmado una película, las imágenes irían constantemente del presente al pasado. Las primeras la mostrarían como es ahora.Una joven de 32 años, estudiante de ingeniería química, y feliz después de haber aprobado una asignatura pendiente con su historia: la que tiene que ver con la reconstrucción de su identidad. Las siguientes serían las de su niñez, cuando no era Florencia Gattás, sino Iranzo. Mientras que las próximas evocarían la constancia de su lucha por recuperar el apellido de su padre, el periodista mendocino Alberto Gattás, quien tuvo que partir al exilio en 1976.


      El periodista no sólo escapó para salvar su pellejo sino también por la necesidad de proteger a su familia. Esa razón fue la misma que incentivó a Estela Janello a tomar una decisión difícil, la de tramitar la adopción plena de su hija mayor y el reconocimiento de su hijo menor por parte de su nueva pareja, Osvaldo Iranzo.


LA HISTORIA.


     Casi sin poder contener la emoción, su madre es quien relata los hecho que separaron a su familia. La noche del 24 de marzo, tanto ella como su pareja debieron huir cada uno por su lado, y mientras él permanecía oculto en Mendoza, ella viajaba a Buenos Aires, embarazada de ocho meses y con su niña de dos años. Gattás, en tanto, esperó unos días para tomar el mismo destino y luego ?La chica pasó 27 años llevando el apellido de quien la adoptó luego del exilio de su padre, el periodista Alberto Gattás. Sin embargo, la Justicia falló a su favor. Un caso que sentará precedentes.


ALGO MÁS


     El Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH) es una entidad sin fines de lucro, cuyo equipo jurídico trabaja llevando las causas de los crímenes de lesa humanidad que sucedieron durante la dictadura militar, las que se presentan en el Juzgado Federal Nº 1. A partir de su integración con la Red por la Identidad, se ocupa también de la búsqueda de bebés apropiados entre 1976 y 1983, como también de casos relacionados con el proceso. Parte de este equipo confeccionó la presentación judicial, redactó la demanda, realizó la búsqueda y reunió a los testigos.


     Para asesorarse sobre la propia identidad, o aportar datos que tengan que ver con la desaparición de personas, el teléfono del MEDH es el 4230037. Qué es y cómo funciona el MEDH liarse en Costa Rica.


     Luego, fueron pocas y esporádicas las noticias que tuvieron de él.Volvieron a verse en una oportunidad, pero la pareja se rompió y Estela rehizo su vida junto a Iranzo, quien le dio su apellido al hijo más chico, mientras que a Florencia tuvo que adoptarla, camino por el que ella optó para desvincular a la niña de todo lo que pudiese significarle un peligro, ya que estaba a punto de comenzar el colegio y temía que la persiguieran por su apellido. Los edictos de la adopción se publicaron, pero el padre biológico no llegó a enterarse de ellos. “Me dijeron que estaba preso en Nicaragua”, asegura Estela.


     Sin embargo, Gattás regresó al país para obtener una nueva identidad y, poniéndose al tanto de la situación, comenzó junto a su hija una larga pelea, que lamentablemente no vio concluida, ya que falleció en 1999, siete años antes del fallo por el cual su hija podrá rehacer su documento de identidad con el apellido que tuvo al nacer.


EL FALLO.


     Cuatro años atrás, cansada de golpear puertas que se le cerraban, ya que la adopción plena, a diferencia de la adopción simple, borra todo vínculo con la familia biológica y es casi imposible de disolver en nuestro país, Florencia se enteró de la existencia del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos(ver recuadro) al que llegó alertada por una visita a Abuelas de Plaza de Mayo. En este sitio, encontró no sólo la contención espiritual que buscaba, sino que, a través de la abogada Katia Troncoso, se encargaron de llevar su causa a la Justicia.


     La abogada asegura que no fue fácil redactar los alegatos que le permitieron arribar a la solución esperada; sin embargo, tras años de paciencia y estudio lo lograron. Así, el 16 de junio pasado, Lidia Galera, jueza del Quinto Juzgado de Familia, dio la aprobación legal a lo que el corazón de Florencia sintió toda la vida: de ahora en adelante, volverá a llamarse Gattás. El orgullo trasciende para ella la fronteras de la muerte, en donde también su padre puede compartirla.


     El caso Gattás sentará precedentes, ya que es el primero de este tipo en la Argentina. Pero además, el deseo de Florencia es que esto anime a quienes se encuentran en una situación similar a la que ella tuvo que vivir.

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