La polenta es uno de esos clásicos argentinos que nunca falla: económica, versátil y perfecta para preparar en tiempo récord. En esta versión cremosa, combinada con queso y una salsa de tomate sencilla, se transforma en un plato caliente, abundante y con mucho sabor, ideal para el almuerzo o la cena.
Ingredientes (para 2–3 porciones)
- 1 taza de polenta instantánea
- 4 tazas de agua o caldo
- 1 cucharada de manteca
- ½ taza de queso rallado (regianito, sardo o el que tengas)
- Sal y pimienta
- Opcional: un chorrito de leche para extra cremosidad
Para la salsa
- 1 cebolla chica
- 1 diente de ajo
- 1 lata de tomate triturado o puré de tomate
- 1 pizca de azúcar
- Sal, pimienta y orégano
Maipú: un niño está grave tras sufrir una descarga eléctrica mientras buscaba una pelota
Un niño de seis años resultó gravemente herido este martes tras sufrir una descarga eléctrica en una vivienda ubicada en la intersección de calles Padre Vera y Vergara, en el departamento de Maipú. De acuerdo con el parte oficial, el menor…
Preparación
Para la salsa, rehogá la cebolla picada en un chorrito de aceite hasta que quede transparente. Agregá el ajo, mezclá unos segundos e incorporá el tomate. Condimentá con sal, pimienta y orégano, y añadí una pizca de azúcar para equilibrar la acidez. Cociná a fuego bajo unos 10–12 minutos.
Mientras tanto, calentá el agua o el caldo en una olla. Cuando rompa hervor, añadí la polenta en forma de lluvia mientras mezclás con cuchara de madera para evitar grumos. Bajá el fuego y cociná 1-2 minutos hasta que espese. Sumá la manteca, el queso y, si querés, un chorrito de leche. Ajustá sal y pimienta.
Serví la polenta bien caliente, con la salsa por encima y un poco más de queso rallado para terminar.
La polenta cremosa es una de esas recetas que recuerdan que no hace falta complicarse para comer rico. Con ingredientes básicos y pasos sencillos, se convierte en un plato lleno de sabor, ideal para el invierno y para resolver comidas rápidas sin perder calidez.
