Flan casero. Foto: Freepik.

El flan casero es uno de esos postres que atraviesan generaciones y mesas familiares. Simple, económico y rendidor, se prepara con ingredientes básicos que casi siempre están en casa y ofrece un resultado suave y cremoso, ideal para cerrar cualquier comida.

Ingredientes (6 porciones)

  • 1 litro de leche
  • 6 huevos
  • 200 g de azúcar
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

Para el caramelo:

  • 150 g de azúcar
  • 2 cucharadas de agua

Paso a paso

  1. En una olla o sartén, colocar el azúcar del caramelo con el agua y llevar a fuego medio hasta que tome color dorado.
  2. Volcar el caramelo caliente en una flanera o molde apto para horno, cubriendo bien la base. Reservar.
  3. En un bowl, mezclar los huevos con el azúcar sin batir en exceso.
  4. Agregar la leche y la esencia de vainilla, integrando suavemente para evitar que se formen burbujas.
  5. Volcar la preparación en el molde caramelizado.
  6. Cocinar a baño María en horno medio (160–170 °C) durante aproximadamente 50 minutos, hasta que al pinchar con un cuchillo salga apenas húmedo.
  7. Dejar enfriar y llevar a la heladera al menos 4 horas antes de desmoldar.

Claves para que salga perfecto

  • No hervir la mezcla ni batir fuerte los huevos: eso evita que el flan quede lleno de agujeritos.
  • El baño María es fundamental para una cocción pareja.
  • El reposo en frío mejora la textura y facilita el desmolde.

Cómo servirlo

El flan casero puede servirse solo, con dulce de leche, crema chantilly o una combinación de ambos, una costumbre bien argentina que lo convierte en un postre aún más irresistible.

Clásico, simple y siempre vigente, el flan casero demuestra que no hace falta complicarse para lograr un postre delicioso. Ideal para cualquier época del año, sigue siendo una de las opciones más queridas en la cocina hogareña.