access_time 21:02
|
21 de agosto de 2006
|
QUILMES - GODOY CRUZ

Quilmes, sponsor oficial del primer punto tombino

En un partido bastante pobre, los mendocinos sumaron por primera vez y ante un rival complicado en el estadio Centenario.

    El vaso, ¿medio lleno o medio vacío? Esa es la cuestión para medir el partido de ayer entre Quilmes y Godoy Cruz. El Tomba sacó su primer punto en el torneo, dirán unos. Sí, contestarán otros, pero no le pudo ganar a un equipo limitado En un partido bastante pobre, los mendocinos sumaron por primera vez y ante un rival complicado en el estadio Centenario. como el Cervecero. En fin, opiniones opuestas, diferentes maneras de mirar el vaso.

   Lo cierto es que el Expreso pasó por el estadio Centenario, igualó sin goles ante el dueño de casa y se volvió a Mendoza con su primer y esperado poroto. Y punto. En los primeros dos minutos, Quilmes tuvo dos claras. A pura presión, primero Carlos Luna la tiró afuera, en la puerta del área; después, Juan Fernández Di Alessio metió una bomba alta, luego de un descuido de Silvio Duarte, en la salida. El Expreso no reaccionaba y el Cervecero se lo quería comer crudo, sin pedir permiso. Sebastián Torrico le sacaba un remate difícil y cruzado a Horacio Cardozo.

   Todo era del local. La única salida del Tomba era por la derecha con Duarte, que estaba inseguro con la pelota. Pero, con los minutos, comenzó a funcionar mejor el equipo mendocino. Enzo Pérez era el más claro, inteligente, creaba espacios y buen fútbol. Diego Villar hacía lo mismo, con mucha movilidad. Martín Romagnoli metía una volea que pasaba cerquísima y, al rato, Torrico le tapaba otra chance clara a Di Alessio. José Cárdenas pifiaba un rechazo que dejaba solo a Di Alessio, pero la pelota se iba lejos. Recién sobre los 46 minutos, Mariano Torresi se animó, encaró y remató desde afuera del área.

    Derlis Gómez (entró por Ramírez, con fractura en el meñique derecho) tapaba con lo justo y daba rebote. Antes de eso, una masita de Poy y un cabezazo desviado de Duarte había sido lo único que creó el Expreso. En el segundo tiempo, Godoy Cruz tuvo más la bola, pero abusó de los pelotazos. Cárdenas se cansó de tirarle misiles a Poy y a Mendoza quienes, lógicamente, no ganaron casi nunca por arriba. Lo mejor del Bodeguero surgía cuando Villar tenía la pelota.

    El Pipa fue para adelante siempre, con actitud y buen juego. Poy desbordó al comienzo, pero después fue bien marcado. Quilmes casi no pisó el área de Torrico, a excepción de una jugada de Coyette, con centro venenoso que sacó el uno bodeguero. Pérez se fue expulsado y el Tomba tuvo que dar dos pasos para atrás. Aguantó bien y siguió buscando, con las corridas del Flaco Miranda. Duarte, con un cabezazo de pique al suelo que sacó Gómez, tuvo la más clara.

   Y, antes del final, Miranda metió la testa, hubo un rebote, la bola quedó sola, remató El Gallo y despejaron en la línea del arco. Esa fue la última. Los hinchas de Quilmes se fueron silbando alto, disconformes con un equipo que no transmite nada. Los fanas del Expreso se volvieron aplaudiendo fuerte, contentos por el empate. Después de 90 olvidables minutos de fútbol, hay que ser justos: el vaso bodeguero quedó un poco más lleno que vacío. Eso sí, no tuvo ni vino ni cerveza.

Comentarios de la nota

Últimas noticias

© 2019 Copyright.