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22 de octubre de 2019
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El juicio

Próvolo: catequista dijo que en 2013 los alumnos hablaron de los abusos

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Tres años antes de que estallara el escándalo de pedofilia en el colegio religioso, una maestra recibió una serie de comentarios de los denunciantes sobre tocamientos.

"Los chicos me hablaron de manoseos por parte de los curas y de que eran malos. No hice la denuncia, pero porque me quedé helada", aseguró este martes una maestra de catequesis, en el marco del juicio por los abusos en el instituto Antonio Próvolo, de Luján de Cuyo.

La mujer fue contratada por el instituto Antonio Próvolo en 2013 para dictar clases de catequesis en Lengua de Señas y tuvo un fugaz paso por el colegio, hasta el año siguiente.

En su declaración sostuvo que en la comunicación que mantenía con los ex alumnos, en varias oportunidades le transmitieron que "no querían confesarse", pero ella pensaba que lo hacían "por rebeldía".

La mujer expresó ante el Tribunal Penal Colegiado N°2 -integrado por Carlos Díaz, Alejandra Ratto y Mauricio Juan- que cuando las autoridades se dieron cuenta que los chicos tenían este tipo de charla con ella, "nos prohibieron hablar de otra cosa que no fuera catequesis".

Ver también: Próvolo: revelan obsesión del ex jardinero que lo llevó a la cárcel

La docente sólo estuvo un año llevando adelante estas clases y luego la desvincularon de la institución.

En su aporte al gran cúmulo de pruebas que se han presentado en estos tres meses de juicio, dejó entrever que las víctimas buscaron ayuda mucho antes de que se destapara la olla de las aberraciones sexuales, en noviembre de 2016.

Por unos 28 hechos de abuso sexual y corrupción de menores están siendo juzgados los curas Nicola Corradi (83), Horacio Corbacho (61) y el ex jardinero Armando Gómez (51), quienes arriesgan una pena máxima de 50 años de prisión.

Padres aseguraron no saber nada de los abusos

En la jornada de este martes también prestaron su testimonio dos padres de alumnos que no están dentro de la nómina de las víctimas y quienes tenían un contacto permanente con la institución.

Los testigos ofrecidos por la defensa de los tres imputados aseguraron desconocer lo que ocurría puertas adentro del Próvolo, aunque sí mencionaron algunas situaciones de trabajo infantil y maltrato.

Sobre el final de la jornada, el tribunal tuvo que realizar un cuarto intermedio sobre una discrepancia en el listado de los testigos que restan para declarar. Algunos habían sido ofrecidos por la defensa y, aunque ya había desistido, la querella buscaba que se presentaran igual.

Ver también: Próvolo: ahora apuntan a las acusadas de encubrir los abusos

Frente a la diferencia de criterios, los magistrados resolvieron que no son testigos comunes y no serán tenidos en cuenta cuando así lo determine la parte que lo ofreció.

Presentaron un hábeas corpus por la libertad de Pascual 

Graciela Pascual, la ex apoderada legal del instituto Próvolo, con prisión domiciliaria por la participación primaria de los abusos, volvió a requerir que cesara la situación de detención, transcurrido el tiempo fijado para la prisión preventiva.

Por eso, y más allá de que hay una prórroga concedida por una juez de primera instancia, esta tarde un tribunal penal colegiado resolverá si le da lugar o no, a su petición.

Los abogados de la trabajadora social fundamentaron en la presentación que la continuidad de su privación de la libertad es arbitraria.

Pascual será juzgada junto a docentes, personal de la institución y de la Salud Mental, por no frenar los abusos y hacer las presentaciones en la Justicia.

En tanto, otra causa aparte, es la que se instruye contra la monja Kumiko Kosaka, imputada por abusos sexuales y encubrimiento.

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