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8 de octubre de 2019
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El juicio

Próvolo: confirmaron las lesiones de abuso en los ex alumnos

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Médicos legistas del Cuerpo Médico Forense dieron detalles de las conclusiones a las que arribaron, luego de los estudios físicos a los denunciantes, donde encontraron signos de violencia sexual de larga data. También una psicóloga habló del perfil de uno de los imputados.

Peritos del Cuerpo Médico Forense y del Equipo de Abordaje de Abuso Sexual (EDEAS) afirmaron que los ex estudiantes del Próvolo presentaban un patrón común de lesiones en la zona anal, coincidentes con el cuadro que presentan las víctimas de abuso.

Este martes, en la audiencia N°27, los magistrados Carlos Díaz, Alejandra Ratto y Mauricio Juan conocieron la parte médica y científica de los hechos. En los dos primeros meses de debate tomaron contacto a partir de los relatos de las víctimas en primera persona. Ahora, todos esos testimonios se contrastaron con las declaraciones de los médicos y de los psicólogos que hicieron sus informes en la etapa de instrucción.

El rasgo común en las víctimas es que presentaban lesiones en la zona anal compatibles con los signos de violencia sexual de vieja data. Es decir, que son contemporáneos con el momento en que se habrían cometido los hechos.

Para los abogados querellantes Lucas Lecour y Oscar Barrera, "estos testigos son claves porque vienen a reafirmar lo expresado por los chicos".

Los especialistas también tuvieron a su cargo parte de la elaboración de los informes psicológicos a los tres imputados, los curas Nicola Corradi (83), Horacio Corbacho (61) y el ex jardinero Armando Gómez, que están siendo juzgados por 28 hechos que van desde corrupción de menores a abusos sexuales simples y agravados con acceso carnal.

El perfil narcicista de Corbacho

En la audiencia de este martes, una de las profesionales del Cuerpo Médico Forense se abocó a explicar el peritaje psiquiátrico a Corbacho. Si bien no pudo establecer rasgos de pederastia -porque son estudios más generales los que se realizan-, sí habló de signos de narcicismo, de falta de interés y empatía hacia el otro, que generalmente se presentan en la conducta de los abusadores.

Corbacho es quien enfrenta la mayor cantidad de hechos denunciados. En la investigación, además de los testimonios de las víctimas, se le encontraron cartas con fuerte connotación sexual, además de descargas de material pornográfico en su computadora.

Un cura dijo no saber qué pasaba en el instituto del "horror"

Por primera vez en el debate un sacerdote declaró acerca de la vida en el Próvolo y de cómo era el abordaje con los niños y adolescentes sordos. Se trata de la versión de Ramón Amarilla, el último cura que estuvo al frente del colegio de Carrodilla luego de que Corradi y Corbacho fueran detenidos en noviembre de 2016.

Amarilla estuvo apenas dos años en la institución y declaró "no saber de las denuncias ni de los abusos". Amarilla llegó desde Verona (Italia) a trabajar en la sede de Luján en 2015 y aseguró que "al momento de la confesión de los niños, las maestras acompañaban a los alumnos para la prevención de estos casos".

Esa era la directiva que se había impuesto, por casos de pedofilia en Estados Unidos y Europa, pero insistió que "no le constaban situaciones sexuales" dentro de la escuela para la enseñanza de los niños sordos.

Amarilla aún es cura y estuvo envuelto en un escándalo por mantener una relación amorosa con una mujer que trabajaba en la institución y que estaba casada. Fuentes de la Obra San José remarcaron que se lo apartó de la institución y, en su momento, se le suspendieron las facultades para oficiar misas a raíz de esta situación.

Además, el clérigo, que es oriundo de Misiones, enfrenta una investigación penal por vender desde televisores hasta las sábanas del Próvolo tras su clausura.

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