Cuando la investigación tomó rumbos inesperados, el hombre que más involucrado quedó en las escuchas fue Omar Pérez Botti, el justicialista que fue subsecretario de Seguridad y director de la cárcel y que ahora tiene dos funciones: responsable del seguimiento de las obras de la cárcel de Cacheuta y titular del Consejo de Prevención en Espectáculos Deportivos. El funcionario aparece, varias veces, dialogando por celular con un comisario para que este meta pirotecnia a la tribuna sur del Malvinas Argentinas cuando el Tomba juega de local.

    El efectivo en cuestión es Jorge Franco, también miembro del grupo ministerial que participa para prevenir, cada vez que hay un partido, incidentes en los estadios del Gran Mendoza. Según confiaron fuentes judiciales a este diario, “las escuchas son imperdibles”. Pérez Botti habría dado las órdenes al policía Franco para introducir los tan prohibidos fuegos artificiales para que, así, los hinchas pudieran detonarlos cuando el equipo hiciera algún gol.

    El Consejo de Prevención en Espectáculos Deportivos fue creado luego de los incidentes en el partido entre Godoy Cruz y Arsenal. Para eso se formó un equipo con diversos funcionarios: del Ministerio de Gobierno se nombró a Pérez Botti, quien es el titular del comité; por el Ministerio de Seguridad participan Raúl Levrino (subsecretario de Relaciones con la Comunidad) y el comisario Franco; por último, Carlos Laterra, subsecretario de Deportes, completa el consejo y figuraría también en las escuchas telefónicas.

     Fuentes judiciales señalaron ayer que Pérez Botti no está siendo investigado por introducir la pirotecnia, ya que esto no está tipificado como delito. Otro “detalle” que contendrían las escuchas es la garantía escrita que habrían dado Pérez Botti y Franco a la Policía Federal para que deje entrar a los partidos contra Boca y San Lorenzo a los líderes de la barra brava del Tomba, El Rengo y El Asesino.