Paralelamente, ayer en la mañana, Pedernera salió del recinto del sesiones y dijo que iba a demandar por calumnias e injurias a su ex colaborador por las acusaciones en su contra. “Lo que más me llama la atención es que después de cuatro meses se dé cuenta de que hubo irregularidades”, deslizó Pedernera en medio de la sesión, lo que para muchos fue tomado como una frase poco feliz para su futuro. De todas maneras, este nuevo giro al escándalo de esta senadora le dio aire a sus compañeros, porque será la Justicia quien determine si hubo algún tipo de ilícito. Lo que sí pudieron comprobar los legisladores es que hay, en las rendiciones de cuentas, distintas firmas que corresponderían a Aciar.

        “Eso sólo lo puede determinar un juez pidiendo una pericia caligráfica”, comentó uno de los senadores. Lo cierto es que ni siquiera los mismos justicialistas esconden el malestar con esta senadora. Y es que no sólo deja al descubierto que existan otros casos similares, sino que desnuda la situación financiera de esta mujer. Este último punto no es para menos, ya que la senadora tiene cortado el crédito del celular por una deuda que mantiene con la empresa prestadora del servicio de 480 pesos.

     Además, no ha rendido 490 pesos de viáticos y 81 pesos de pasajes, por lo que tiene bloqueadas las cuentas en la Cámara desde el 22 de febrero. Pero lo que es más llamativo es que, según fuentes legislativas, en su bono de sueldo figura que cobra 0,00 pesos. Y esto no es porque le estén descontando lo que adeuda a la Legislatura, sino porque tendría el salario embargado por préstamos que habría tomado hace mucho tiempo y que nunca los habría cancelado