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9 de marzo de 2007
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PELEA POR LOS TERRENOS DE SAN ISIDRO

Presentan Jury contra el fiscal Daniel Carniello

El planteo de la familia Dumit afirma que el ex juez de Instrucción benefició a Alfredo Vila, empresario del barrio Dalvian, en un litigio por la posesión de un inmueble en El Challao.

    Un serio dolor de cabeza podría traerle al fiscal de Delitos Complejos y ex juez del Octavo Juzgado de Instrucción, Daniel Carniello, el viejo litigio que él instruyó por la posesión de un inmueble de 250 hectáreas, ubicado en las adyacencias de la conocida estancia San Isidro, propiedad de la familia del empresario Alfredo Luis Vila.

    Esto se debe a que, quienes reclamaron en la batalla judicial ser los propietarios de 50 por ciento de ese terreno, los integrantes de la familia Dumit, pidieron, el viernes 2, ante el Jury de Enjuiciamiento, que se inicie el procedimiento de destitución del magistrado, entre otras cosas, por “omitir deliberadamente investigar y producir pruebas” durante la etapa de instrucción del resonante caso.

    ENFRENTADOS. La intrincada lucha entre los Dumit y la familia Vila por la posesión de los terrenos, que finalmente quedaron en manos los últimos, se remonta al 27 de abril de 1993, cuando los hermanos Ricardo y Marcelo Dumit compraron la mitad de un extenso inmueble situado en el distrito El Challao “al señor Carlos Alberto Domínguez”.

    La otra porción de tierra era propiedad de Antonio Ferro SAICI. Dos años después, la venta de Ferro de su parte del campo a Alfredo Vila dio inicio a una disputa judicial que duró varios años. El 21 de setiembre de ese año, el 16º Juzgado Civil ordenó a Domínguez, mediante una resolución, realizar “la escritura a favor de los Dumit”, tal cual explica el pedido de juicio político.

    Los argumentos de los Dumit, representados por el abogado Omar Venier, señalan que el 4 de marzo de 1999 concurrieron a la escribanía de Liliana Azura para suscribir la escritura traslativa de su 50 por ciento. Pero lo que encontraron en ese recinto fue más que una simple traba administrativa: Domínguez había revendido la propiedad de los Dumit a la constructora Dalvian SA, representada por Alfredo Vila.

    Es por esto que la escritura traslativa era de imposible cumplimiento, debido a que el inmueble, cuyo valor asciende a los dos millones de dólares, había sido trasferido a Dalvian seis días antes, es decir, el 26 de febrero. Los denunciantes afirman que Vila “tenía perfecto y absoluto conocimiento de que los Dumit eran sus condóminos y que, de ninguna manera, podía adquirir el 50 por ciento indiviso por parte del señor Carlos Alberto Domínguez, porque este ya lo había vendido y había entregado la posesión.

    Esto motivó que los Dumit presentaran ante la Justicia una denuncia el 22 de agosto del 2000, “bajo el expediente Nº 89.649/4 caratulado F. c/Domínguez y Vila p/desbaratamiento de los derechos acordados”. La acción comenzó a ser instruida por el entonces juez del Octavo Juzgado de Instrucción, Daniel Carniello.

   A los pocos días, la familia Dumit se constituyó en parte querellante y solicitó al magistrado el reenvíe del expediente al fiscal de Instrucción para que se impute a Alfredo Vila. Además, pidieron a Carniello que Vila declarase en la causa ante la presencia de la parte querellante y el fiscal de instrucción, pero “el doctor Carniello tomó todos los recaudos necesarios para que el señor Alfredo Vila declarara ampliamente, sin la presencia del fiscal de Instrucción y sin los abogados de la parte querellante”.

    COINCIDENCIAS. La querella notó también que el abogado de Domínguez era el mismo que el de Vila –Juan Carlos Ruiz– y que, después de la testimonial y ante una queja, el letrado renunció a representarlo. Ante esto, la querella señala en el pedido de Jury:“¿Cómo es que este desde el primer momento de la persecución penal, Alfredo Vila le provea graciosamente la asistencia y defensa jurídica a quien supuestamente lo había engañado?”.

    El planteo sostiene que “este indicio fue invisible ante los ojos del juez Carniello porque no quiso ver, porque, precisamente, perjudicaba a Alfredo Vila, ya que esto demostraba la connivencia colusiva y dolosa entre ambos”. Tras varios traspiés denunciados por la querella, apareció un nuevo juez en la causa, Ramón Ariel Spektor, quien subrogó a Carniello por un tiempo e imputó a Vila y Domínguez.

    “Este magistrado, como caído del cielo, motivó que tuvieran que cambiar la estrategia de protección del señor Vila, pergeñada y llevada a cabo por el juez Carniello”, cita los argumentos de pedido de Jury. Los Dumit destacan que, ante la denuncia, los Vila emplearon a Carlos Domínguez en la empresa Tevcort (propiedad compartida con el ex funcionario menemista José Luis Manzano) “con el objetivo de asegurarse su silencio”.

    Y que el magistrado “no ordenó ninguna inspección para determinar el nuevo empleo de Domínguez, su fecha de ingreso y su sueldo”. Además, afirman que, al creerse sobreseído definitivamente del caso,Vila despidió a Domínguez de las empresas que formaban parte de multimedios Uno. Esto generó que Domínguez intentara, a través de un escrito que figura en el expediente, declarar como arrepentido en la causa contra Vila.

    “Nuevamente, el juez Carniello no le dio vista al fiscal, se limitó a no hacer lugar al pedido que declarara el coimputado arrepentido, que ni tan siquiera solicitaba ser eximido de pena”, subraya la requisitoria.

    DESENLACE. Finalmente, después de una extensa lucha en los estrados, el 19 de noviembre del 2004, el magistrado dictó la falta de mérito a Alfredo Vila, por lo que la totalidad del inmueble quedó en su poder, a pesar de que la familia Dumit presentó el boleto de compraventa: “En el expediente civil Nº 67.250/33.116, que obra como prueba y que ha estado ante la vista del juez, se encuentra el boleto de compraventa reconocido expresamente por el coimputado Carlos Alberto Domínguez”.

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