access_time 23:24
|
16 de septiembre de 2009
|
|
AGRICULTURA

Preocupa el avance de la soja en la apicultura

Productores locales se quejan por el poco control a los comerciantes de otras provincias

    La enorme rentabilidad que genera la soja no deja de causar estragos en otras actividades que se han visto desplazadas por el fenómeno que despertó su cultivo en la Pampa Húmeda. Así, muchos productores dedicados a otras actividades, como la apicultura, vieron frustrado su trabajo y, en consecuencia, decidieron emigrar hacia otras provincias del oeste y norte del país para instalar sus colmenas.

    En Mendoza, este ingreso desorganizado de a poco empieza a hacer ruido en el mercado local de la miel. “Los grandes productores que antes tenían sus colmenas en la zona de la Pampa Húmeda han invadido nuestras tierras y, lamentablemente, los pequeños y medianos productores mendocinos han visto afectado su desarrollo”, explicó Agustín José Luis, director del Consejo Asesor Apícola de Lavalle.

    El Ministerio de Producción recibió al consejo para formular políticas que contribuyan a regular el mercado de la miel. Juan Marcos Juricich, quien, además de ser representante del consejo, forma parte del Comité Apícola Nacional, explicó que el conflicto del sector data de hace tiempo aunque, desde el 2007, la entrada de productores de otras provincias ha ido aumentando a un ritmo vertiginoso. “Hoy hablamos de alrededor de 70 mil colmenas locales pero, año tras año, ingresan de otras provincias cerca de 47 mil”, detalló el asesor.

   En Mendoza, la producción de miel es lo menos trascendental, según el director de Ganadería, Rodolfo García, quien aclaró que la rentabilidad provincial está dada por la multiplicación del material vivo (la reproducción de abejas adultas, larvas y pupas, que están dentro de una colmena) y la polinización, es decir, el proceso que permite la reproducción de las plantas y la consecuente germinación.

    “Los principales frutos y semillas que comercializamos, como las cerezas o las almendras, dependen de la polinización, y por eso es necesaria la entrada de colmenas”, enfatizó Juricich. Sin embargo, lo que molesta a los productores locales es la competencia desleal que fomenta el fracaso de muchos y el crecimiento de unos pocos. “Quienes vienen a nuestra región caen con 1.000 colmenas, lo cual arrasa con las 100 de los pequeños apicultores”, comentó José Luis. Otro tema de conflito es la concentración de colmenas en un territorio específico, lo cual resulta un aspecto negativo para la actividad ya que, según la Ley Nº6.817 Apícola, debe existir como mínimo tres kilómetros entre los diversos apiarios.

    Actualmente existen normativas que controlan el ingreso de colmenas a la provincia, aunque “no están dando los frutos esperados”, comentó Juricich. Así, el Consejo Asesor planteó al subsecretario de Programación Agroalimentaria, Raúl Millán, nuevas medidas que regulen la actividad apícola. Además de incluir la tradicional inspección sanitaria y el canon de ingreso, que ronda los dos pesos por colmena, se sumará al paquete una nueva normativa que consiste en que el dueño de la finca o el fruticultor sea el que pague el traslado o la instalación de colmenas.

SEGUÍ LEYENDO:

Diario El Sol Mendoza. Domicilio: La Rioja 987, M5500 Mendoza. Argentina. Director Periodístico: Jorge Hirschbrand. © Copyright Cuyo Servycom SA 2020. Todos los derechos reservados.