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7 de octubre de 2019
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Mercadotecnia

¿Por qué es importante optimizar la inversión en publicidad según el target?

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Un informe señala que el gasto en publicidad crecerá menos que el año pasado debido a que las empresas apuestan más a los medios online que a los tradicionales.

Según se ha informado, el gasto en publicidad global crecerá un 4% durante 2019 a nivel global, luego de que en el año 2018 avanzara 4,3 por ciento. Aunque esta baja no es vista como una disminución como tal. ¿La razón? Probablemente, no deba interpretarse como menos publicidad, sino menos costo gracias a nuevas herramientas y estrategias, especialmente en medios  digitales y en la forma de llegar a los targets.

¿Por qué es importante definir el Target?

Se podría decir que el target es un concepto tan antiguo o más que el de marketing. Básicamente no habría negocio sin un target, así que siempre ha sido importante tener claro a qué público se va a dirigir un producto o servicio. La única diferencia con el pasado, es la cantidad de herramientas que es posible utilizar para obtener la información más relevante e interesante de esos clientes, y de esta manera, idear la mejor estrategia para cada grupo de clientes dentro del target.

De esta manera, cuando se habla de qué es el target, se hace referencia a aquel grupo de personas que debido a sus cualidades y características tiene un alto potencial, o existe una alta probabilidad de que pueda llegar a ser en el futuro un consumidor de un producto o servicio.

Es por tanto el grupo de personas al que deben ir enfocados todos los esfuerzos de marketing para atraerlos hacia la marca. Es decir, es toda aquella persona que puede llegar a interesarle lo que se busca vender.

Así y en cuanto al target, la publicidad se dividirá en: B2B (empresa a empresa), B2C (empresa a consumidor) y C2C (consumidor a consumidor).

La publicidad B2B busca que el cliente final sea otra compañía que quiera invertir con la marca, adquirir sus productos y por ello es especializada, más compleja y menos considerada con los elementos creativos.

Su objetivo es más práctico, se enfoca en un proceso de compra más complejo y mucho más seria en comparación con las otras dos. Su facturación suele ser mayor.

En el caso de la B2C o Business to Consumer, es justamente un mensaje de empresa a consumidor. Es la más común: busca vender sus productos o servicios al cliente que tanto ha estudiado y para ello se vale de toda la información recolectada.

C2C se da entre los propios consumidores: los particulares ponen a la venta sus productos para que los compren otros particulares y prácticamente narran su experiencia con él.

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