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21 de junio de 2021
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Trágico final

Un año de agonía: murió la jubilada violada en un asalto en Guaymallén

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A la izquierda, una foto de Caro tomada un día antes del ataque; a la derecha, en silla de ruedas, tras recibir el alta hospitalaria.

María Elena Caro tenía 73 años. El año pasado fue víctima de una brutal agresión sexual por parte de un asaltante. Analizan si se agravará la situación del único detenido.

Hace casi un año, la vida de María Elena Caro se transformó en un infierno del que jamás pudo salir. Un asaltante irrumpió en su casa de Guaymallén, le dio una golpiza y abuso sexualmente de ella.

La jubilada, de 73 años, resultó con severas lesiones y hasta sufrió un paro cardiorrespiratorio, pero quedó con vida. Pasó varios meses internada en el Hospital Central y en el último tiempo continuaba la recuperación en su casa, mientras seguía sufriendo las secuelas que le dejó la agresión. Caro falleció el martes en la misma vivienda donde ocurrió el hecho.

Tras su muerte, los detectives del caso analizan si podría agravarse la situación del único detenido, Guillermo Peluso (36), quien se encuentra imputado por homicidio criminis causa agravado por ser en contexto de violencia de género (femicidio) en grado de tentativa en concurso real con robo simple y abuso sexual agravado.

Por ese motivo, se ordenó realizar una necropsia para establecer si la víctima perdió la vida a raíz del estado en el cual quedó después del hecho.

De ser así, Peluso podría enfrentar una dura acusación con la que arriesgaría como única pena la prisión perpetua, justo cuando el expediente que lidera la fiscal de Homicidios Claudia Ríos está a punto de ser elevado a juicio.

Los familiares de la víctima adelantaron a El Sol que pedirán, a través de su querellante, Claudia Vélez, que haya un agravamiento en la calificación contra Peluso, a quien consideran el responsable del trágico final de la mujer.

No obstante, deberán aguardar los informes de la autopsia para que haya una definición. Semanas atrás, Jaqueline, la hija de Caro, habló con este diario y contó con detalle cómo era el día a día de su madre.

Ver también: La dura recuperación de víctimas de inseguridad que quedaron al borde de la muerte

“Ella ha quedado en silla de ruedas, no puede volver a caminar. Lo que le pasó le afectó la parte motriz y neurológica”, refirió.

En esa charla, Jaqueline también reveló que desde que despertó en el hospital, su progenitora no podía mantener una conversación fluida con quienes la rodeaban y también tenía signos de depresión.

Además, dijo que Peluso le “arruinó la vida” a toda su familia, ya que junto con sus hermanos se encuentran bajo tratamiento psiquiátrico tras el hecho de inseguridad del que fue víctima su madre.

Las pruebas contra el acusado

Peluso vivía a unos 500 metros de la casa de la víctima, había sido vecino de ella toda la vida y hasta la conocía personalmente.

Los detectives del caso lo marcaron como el autor del asalto y ataque sexual mediante un seguimiento que realizaron con las imágenes captadas por cámaras de seguridad ubicadas en la zona.

Las filmaciones lo ubicaron cerca de la casa de la víctima, en el barrio San Francisco del Monte, llevando a la par una motocicleta, idéntica a la que tenía el hijo de la mujer y fue sustraída en el hecho.

También se registró el momento en el que pasó por la casa de un vecino, en calle Venezuela, a quien le vendió una caja de herramientas, también robada de la vivienda de Caro.

El hombre que adquirió esas pertenencias se transformó en un testigo clave de la causa y su declaración comprometió a Peluso. Así, el sospechoso fue capturado en su domicilio de calle Río Diamante, en Godoy Cruz, sólo cuatro días después de la salvaje agresión.

Por estos días, la fiscal Ríos estaba aguardando el resultado de cotejos genéticos, que iban a ser una de las últimas pruebas a incorporar al expediente antes de dar por finalizada la instrucción.

El hecho

Fue alrededor de las 10.30 del sábado 27 de junio cuando un hijo de la víctima, que vive con ella, llegó a su casa de calle Tres Carabelas y encontró a su madre gravemente herida.

Fue tal el impacto que le provocó ver la sangrienta escena, que en su llamado a línea de emergencias 911 aseguró que la mujer había sido asesinada.

Luego, los médicos que arribaron al lugar constataron que aún tenía signos vitales y la trasladaron al mencionado centro asistencial de Ciudad.

Cuando Caro ingresó al efector público, sufrió un paro cardiorrespiratorio, pero los profesionales de la salud lograron estabilizarla y la ingresaron a Terapia Intensiva.

A través de los posteriores exámenes ginecológicos se estableció que había sido víctima de un abuso sexual, ya que presentaba severas lesiones en los genitales. Incluso, se cree que el autor utilizó algún objeto para perpetrar la violación.

Ver también: Asalto y violación en Guaymallén: "Lo creíamos capaz de algo así"

Además, la jubilada presentaba fractura de cráneo y de nariz y hematomas en las mamas, detallaron fuentes del caso.

Por su parte, de las labores en la escena surgió que todo había ocurrido en el marco de un asalto, ya que la vivienda estaba desordenada y faltaban la moto y la caja de herramientas, que fueron sacadas del patio.

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