access_time 08:00
|
8 de agosto de 2022
|
|
Buenos Aires

Sospechan que un policía retirado actúa como tirador anónimo y asesina delincuentes

https://elsol-compress-release.s3-accelerate.amazonaws.com/images/large/1659956426100KRAZQ7T36ZFAPOXNXDK44M7FTU.jpg
Agustín Dillie, de 15 años, falleció en medio de un raid delictivo en Quilmes.

Los vecinos de Quilmes aseguran que ya son varios los ladrones que aparecieron muertos. En el último de los hechos no hay testigos que hayan escuchado disparos.

Un joven apodado "Convulsión" y con antecedentes penales por homicidio fue detenido este fin de semana, acusado de haber cometido un raid delictivo en el que un tirador anónimo lo baleó a él y a dos cómplices de 15 años, uno de los cuales murió, en el partido bonaerense de Quilmes.

Los voceros lo identificaron como Nazareno Juan Cruz Mejías (20), quien se negó a declarar ante el fiscal Jorge Saizar, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 5 del Departamento Judicial de Quilmes, y quedó formalmente detenido por el delito de "robo calificado por el uso de armas, en poblado y en banda".

El joven ya estuvo preso el año pasado por el crimen del estudiante de 17 años Lucas Cancino, apuñalado en el pecho en un intento de robo cuando se dirigía a la escuela a bordo de su bicicleta en la localidad de Ezpeleta, aunque luego fue sobreseído.

Raid delictivo

Los investigadores determinaron que Mejías participó junto a dos adolescentes de 15 años de un raid delictivo a bordo de una moto robada en el que asaltaron a una mujer y a un hombre que iba a bordo de una bicicleta, en Quilmes Oeste.

Esa última persona fue la que efectuó los disparos que impactaron en los tres asaltantes, uno de los cuales fue identificado como Agustín Guillet, quien en un principio se creyó que era mayor de edad pero luego fue reconocido por su familia tras su deceso en el hospital de Quilmes.

El otro adolescente resultó gravemente herido en el abdomen y este lunes continuaba internado en terapia intensiva.

Los pesquisas todavía no pudieron identificar al tirador anónimo dado que las cámaras de seguridad solamente los tomaron cuando ya estaban los tres heridos.

"Cuando se fueron del primer hecho se cruzan con un sujeto en bicicleta y se la van a tratar de robar, pero estaba armado y les efectuó los disparos", añadió un vocero encargado de la pesquisa.

Mejías recibió dos balazos con orificios de entrada y de salida en su cuerpo, pero su estado de salud no revestía gravedad, motivo por el que pudo ser indagado por el fiscal Saizar.

Los investigadores procuraban identificar dónde fue el hecho, ya que si bien se determinó que ocurrió en Quilmes Oeste por la ruta de escape de los delincuentes, no se sabe el lugar exacto.

El episodio ocurrió el jueves a las 4.15 y comenzó a investigarse cuando la Policía fue alertada de un intento de robo a una joven de 28 años que fue interceptada en la calle Andrés Baranda a 4300, cuando salió de su casa de la zona de Quilmes oeste para ir a trabajar.

Según las fuentes, la mujer fue abordada por tres personas en una moto que quisieron arrebatarle la cartera y, como se resistió, efectuaron un disparo intimidatorio al aire y escaparon sin concretar el robo.

Unos diez minutos después, y a 12 cuadras de ese lugar, en la calle Lugones, entre San Martín y Moreno, la Policía fue alertada sobre la presencia de dos personas heridas de bala y de una moto tirada en el medio de la calle.

Del análisis de cámaras de seguridad particulares realizado posteriormente surgió que además una tercera persona, que parecía estar herida de bala, ya que caminaba con mucha dificultad, escapó del lugar, añadieron los informantes.

Los dos heridos fueron trasladados de urgencia al hospital de Quilmes en muy grave estado y fueron sometidos a respectivas operaciones. Guillet murió poco después debido a las lesiones de bala que sufrió en la zona abdominal, y el otro adolescente quedó internado.

En el lugar de los hallazgos, la Policía secuestró la moto, una Guerrero 150cc que había sido robada esa misma madrugada de una vivienda situada en la calle Varela al 1000, de Quilmes.

Al secuestrar la moto, los pesquisas encontraron un proyectil calibre 9 milímetros que se cree impactó contra el rodado cuando el tirador baleó a los jóvenes que iban a bordo.

"La moto perdió estabilidad porque le habían pegado un proyectil de nueve milímetros, el mismo calibre de un proyectil que a Guillet le encontraron en su cuerpo durante la autopsia", precisó la fuente.

En tanto, a unos metros, se hallaron dos revólveres calibre .22 con la numeración suprimida, uno de los cuales en apariencia no funciona y otro que tenía tres proyectiles intactos y uno percutado.

A raíz de la gravedad de los hechos, efectivos de la seccional 1 de Quilmes y de Prefectura Naval, junto con el fiscal del caso, hicieron una recorrida por la zona y analizaron las imágenes tomadas por distintas cámaras particulares.

Así establecieron que los jóvenes debieron haber sido baleados en un trayecto de 700 metros, entre que se los vio andar en la moto hasta que se los captó caídos y heridos.

La búsqueda del tirador

Este episodio que terminó con la muerte del adolescente no es el primero que sucede en Quilmes. Los vecinos de la zona sostienen que son varios los delincuentes que aparecieron muertos en los últimos meses sin saber quién los mató.

Según informó TN, las hipótesis son muchas, y los mitos abundan en el sur del conurbano bonaerense. En los barrios se habla de un “tirador anónimo” y los investigadores barajan la posibilidad de que se trate de un policía retirado.

El fiscal Saizar dispuso varias medidas para intentar dar con el tirador, pero prácticamente no hay elementos que puedan encauzar la búsqueda del presunto “vengador”.

En la zona no se halló una sola vaina servida ni un testigo que dijera haber escuchado detonaciones, a pesar de que el hecho se produjo en plena madrugada y que se efectuaron al menos seis disparos -dos contra el fallecido, otros dos contra el adolescente herido, uno contra la moto y al menos uno más contra quien huyó y luego fue detenido- en un radio no mayor a 700 metros.

"Por el calibre del proyectil que se encontró y la puntería de quien disparó, una posibilidad es que se trate de algún miembro de una fuerza de seguridad. Es muy común que haya gente que salga en defensa en este tipo de delitos con un raid criminal", confió un vocero del caso.

Lo único que por el momento se encontró y que podría llevar al tirador es un proyectil calibre 9 milímetros que impactó en la moto que tripulaban los asaltantes y que hace sospechar a los pesquisas que pudo partir del arma de algún miembro de una fuerza de seguridad, aunque tampoco eso está corroborado.

"Tal vez del cotejo de ese proyectil con un arma que esté en la base de datos por haber sido empleada en algún hecho surja la identidad de quien disparó", manifestó una fuente con acceso al expediente.

Fuente: Con información de Télam y TN

SEGUÍ LEYENDO:

Diario El Sol Mendoza. Domicilio: La Rioja 987, M5500 Mendoza. Argentina. Director Periodístico: Jorge Hirschbrand. © Copyright Cuyo Servycom SA 2020. Todos los derechos reservados.