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18 de noviembre de 2021
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Investigación en la Fiscalía de Homicidios

Quién es quién en la banda de la Aldana, la joven acusada de mandar a peligrosos asaltantes

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Los ocho imputados de la causa, sus conexiones y papeles dentro de la organización.

La joven, de 24 años, está cada vez más cerca del juicio por cuatro asaltos. La causa tiene siete imputados y un condenado. Los detalles de los hechos, escuchas y modus operandi de la gavilla.

"Tuvimos que salir a cortarlos porque se estaban volviendo cada vez más violentos", confió a El Sol una alta fuente de la investigación contra la banda delictiva que está acusada de liderar Aldana Gisel Ojeda de Lucca.

Con sólo 24 años, la joven fue sindicada como cabecilla de una organización dedicada a perpetrar asaltos mediante diferentes modus operandi y de tener bajo su mando a peligrosos delincuentes con una amplia experiencia en el mundo del hampa mendocino. Personajes de los que muchos hablan, pero pocos conocen. 

Entre ellos se encuentra Miguel Ángel el Pulpo Barloa Ahidar, de 62 años, un conocido ex convicto que participó del motín Vendimial del 2000 y que capturaron cuando fue a votar a las elecciones de medio término del domingo en Las Heras. 

La rudeza con la que actuaba la gavilla iba aumentando de hecho en hecho: en el primero no hubo agresiones; pero en los dos siguientes atacaron a las víctimas a picanazos y cachazos y en el último balearon a un policía retirado y lo dejaron al borde de la muerte.

Ese caso que casi terminó en homicidio (la víctima se recuperó) encendió las alarmas de los detectives policiales y judiciales, por lo que profundizaron la pesquisa, que quedó bajo la órbita del fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello. 

Días más tarde, el hecho de sangre se vinculó con una investigación que estaba desarrollando en paralelo la División Robos y Hurtos por una serie de asaltos. 

Mediante intervenciones telefónicas, consiguieron identificar a varios de los integrantes de la gavilla y las pruebas recolectadas permitieron solicitar sus capturas. 

A las pocas semanas, los sospechosos empezaron a caer en las redes policiales. Las primeras detenciones fueron las de Ojeda de Lucca, su novio Nahuel Ezequiel Paniagua Ramírez (25); Víctor Daniel Garro Andrada (27) y Pablo Gabriel Valdivia Gómez (28), un ex militar conocido como Pipo.

Los dos primeros varones quedaron prácticamente desvinculados de la causa. Paniagua Ramírez porque presentó pruebas y testigos que daban cuenta de que no tenía relación con la banda presuntamente liderada por su novia, mientras que contra el otro las pruebas eran escasas.  

Si bien ambos continúan imputados, de no surgir material probatorio que los comprometa, lo más probable es que terminen sobreseídos en un futuro próximo, de acuerdo con la información judicial.

Con respecto a Valdivia Gómez, se transformó para los detectives en uno de los pilares de la banda. Junto a Ojeda de Lucca fueron marcados como las caras visibles y orquestadores de los golpes. 

Debido a que ambos tenían una "buena presencia", solían presentarse en domicilios de potenciales víctimas: personas que buscaban vender dólares o propiedades.

La señalada líder de la banda y su mano derecha, se encargaban de visitarlos para "tantear el terreno". Se mostraban interesados en el cambio de moneda o adquisición de algún inmueble y comenzaba la actuación. Si el lugar era viable para perpetrar el golpe, lo planificaban.

Incluso, el grupo tenía diferentes atracos planificados que no llegaron a concretar, debido a que fueron cayendo en las redes policiales.

Por su parte, otros dos señalados integrantes habían sido capturados tras un asalto a un comercio céntrico: Gerardo Nery González (38), quien ya fue condenado en un juicio abreviado, y Tomás Franco Sajur Cornejo (19), ambos con antecedentes por otros casos. 

A ellos se sumaron como presuntos partícipes en ese mismo episodio Antonella Jazmín Ponce Quiroz (20) y Enzo Damián Alcallaga Herrera (22), una pareja oriunda de Godoy Cruz. Este último tiene cinco causas en solitario (por fuera de la gavilla) por robos y lesiones, señalaron las fuentes.

Mientras que los dos restantes que terminan de conformar la banda son Gastón Erbin Coria, alias Mama, con varias detenciones en su haber, y el Pulpo Barloa, quien había salido de prisión en marzo del año pasado, tras cumplir una condena de 14 años y dos meses por diferentes hechos. 

De todos los presuntos miembros de la estructura delictiva, la única que se encuentra imputada en los cuatro hechos es Ojeda de Lucca. El resto, salvo Valdivia Gómez, que figura en dos expedientes, sólo están acusados en un asalto cada uno.

Con la reciente captura de Barloa, terminaron de quedar tras las rejas los sospechosos que se encontraban pedidos en la causa. Así las cosas, el fiscal Pirrello está cerca de elevar la causa a juicio oral y público.

Los asaltos, uno por uno

La génesis de la investigación

Fue a mediados de marzo cuando un hombre que buscaba vender dólares y un amigo le facilitó el contacto de Aldana Ojeda de Lucca, debido a que la joven era activa en el mundo cambiario de Mendoza y posteaba en Facebook que hacía cambios de la moneda norteamericana.

El hombre se puso en contacto con la chica y coordinó encontrarse en un punto específico del departamento de Las Heras. Pero, le aclaró que no se haría presente ella, sino que iría su pareja.

De este modo fue que el 17 de ese mes la víctima se dirigió hasta el lugar pactado y se encontró con un sujeto que se hizo pasar por el novio de Ojeda de Lucca.

Acto seguido, subió al auto del hombre y cuando sacó los dólares que quería vender (poco más de mil) lo amenazó con un arma de fuego y se los sustrajo.

Este caso no sólo fue importante porque dio inicio a la investigación, sino porque la víctima aportó un teléfono alternativo que tenía la sindicada jefa de la organización, que fue intervenido y permitió conocer cómo organizaba los asaltos.

Con respecto al asaltante que perpetró el robo, los detectives no consiguieron identificarlo, por lo que en el expediente sólo se encuentra imputada Ojeda de Lucca como partícipe primaria del delito de robo agravado por el uso de arma no habida.

Golpe millonario en pleno centro

El segundo de los hechos que se le reprochan a la banda ocurrió durante tarde del lunes 22 de marzo, cuando, alrededor de las 18, dos autos llegaron hasta el local de venta de ropa Kevingston, localizado en calle Espejo 128.

Del interior de los rodados, descendieron tres varones y dos mujeres, quienes irrumpieron en el comercio y abordaron a clientes que se estaban retirando. Al mismo tiempo, redujeron al propietario y lo llevaron por la fuerza hacia el sector trasero del local.

Allí, lo amenazaron con una picana y le dieron varios choques eléctricos para que les entregara el dinero que tenía guardado en una oficina. Así, se alzaron con 639 mil pesos en efectivo y 6.500 dólares -1.300.000 pesos al cambio blue actual- y también le sustrajeron el celular a la víctima.

Una vez con el botín en su poder, los maleantes emprendieron la fuga. Pero no contaban con que policías estaban llegando al lugar, ya que un cuidacoches que observó la sospechosa llegada de los autores, había dado aviso a la línea de emergencias 911.

Así, se inició una persecución de los dos vehículos, uno de los cuales impactó con una moto y una camioneta estacionada en el cruce de avenida Mitre y General Paz.

Pese a eso, continuaron el escape, aunque terminaron siendo interceptados por los efectivos en el cruce de calles Alberdi y Montecaseros. De ese modo, fueron detenidos Sajur y González.

En el interior del rodado se halló un fajo con 55 mil pesos, en billetes de 500, y un revólver calibre 32, que no fue utilizado en el hecho. Mientras que a González le incautaron de entre sus prendas $56.420 y 300 dólares.

Posteriormente, mediante las tareas de inteligencia, se identificó al resto de los partícipes: para la Fiscalía las dos mujeres fueron Ojeda de Lucca y Ponce, mientras que el varón restante fue Alcallaga Herrera.

Los cinco sospechosos terminaron acusados como coautores del delito de robo agravado por ser en poblado y en banda y por el uso de arma. Mientras que a Sajur se le sumó la tenencia del arma de fuego. 

Ese expediente es el único que cuenta con un condenado, ya que la semana pasada Gerardo González reconoció la autoría durante un juicio abreviado y le impusieron una pena de cinco años de prisión, que deberá cumplir de manera efectiva porque que se le declaró la reincidencia.

"Casa regalada"

El tercer caso tuvo lugar durante los últimos días de abril, cuando los hijos de un matrimonio se contactaron con Ojeda de Lucca para realizar un cambio de dólares. Los jóvenes le propusieron a la presunta líder de la organización reunirse en una estación de servicio, pero ella se opuso asegurando que era muy arriesgado hacerlo en la vía pública.

Por eso, recomendó hacer la transacción en el domicilio de las víctimas, en calle San Francisco del Monte de Maipú y estas accedieron, sostiene la información. 

Posteriormente, Ojeda de Lucca fue junto al Mama Coria hasta esa propiedad, aunque no encontró a nadie. Incluso, les envió mensajes y fotos a las víctimas, para hacerles saber que había estado allí y quedaron en juntarse otro día, de acuerdo con la investigación.

Luego de eso, surge de las escuchas que Aldana se comunicó con el Pipo Valdivia y le aseguró que la casa "estaba regalada". Justamente, en la noche de ese día, tres sujetos irrumpieron en el inmueble y redujeron a los propietarios, dándole a uno de ellos un cachazo en la cabeza.

Mediante amenazas con un arma de fuego, los asaltantes forzaron a que las víctimas les entregaran los dólares que planeaban vender y se dieron a la fuga.

Tras el hecho, los hijos del matrimonio que fue blanco de los cacos, se comunicaron con Ojeda de Lucca y la acusaron de haberle facilitado el dato sobre el dinero a los delincuentes.

Sin embargo, ella se desligó y hasta se puso en disposición para ayudarlos en lo que necesitaran. Más allá de eso, terminó como la única imputada en el hecho, como partícipe primaria del robo agravado por ser en poblado y en banda y por el uso de arma de fuego.

Entradera y tiros en Dorrego

El último de los atracos que se investigan se registró a inicios de mayo. Por aquel entonces, el cabo Carlos Ignacio Almazan (51), que se había retirado de la Policía meses atrás, y su padre Carlos Dalmiro (84), se encontraban en problemas financieros y su casa estuvo a punto de ser rematada.

Esa información llegó hasta La Liga, un grupo de gestores inmobiliarios que se dedican a adquirir y vender propiedades a precios bajos. Entre ellos se encontraba el novio de Ojeda de Lucca, quien estaba interesado en comprar la propiedad de los Almazan, consta en el expediente. 

El chico le habría comentado esa situación a su pareja, pero luego la posibilidad se disolvió porque los dueños consiguieron una suma de 10 mil dólares, con la que iban a evitar el remate.

Según la reconstrucción que realizaron los investigadores, a sabiendas de esa situación, Aldana se dirigió hasta la casa de los Almazán y se presentó como miembro de La Liga y le dijo que estaba interesada en adquirir la casa para revenderla y les dejó su contacto con un nombre falso.

Tras eso, el viernes 7 de mayo alrededor de las 18 Almazán padre se encontraba en la entrada del domicilio de calle Pedro Vargas al 700, porque estaba esperando la llegada de un mecánico. 

En ese instante, tocaron la puerta y cuando atendió, dos sujetos le apuntaron con un arma de fuego y le dijeron que era un asalto.

Acto seguido, lo introdujeron a la vivienda y se encontraron con el hijo del octogenario, quien había advertido la situación y los enfrentó para defender a su padre.

En medio de un forcejeo, uno de los maleantes comenzó a efectuar disparos contra las víctimas, que terminaron heridas

El policía retirado fue alcanzado por tres plomos, en el abdomen, un glúteo y la pierna derecha; mientras que a su progenitor una bala le atravesó la pierna derecha. 

Luego de eso, los autores se dieron a la fuga y vecinos dieron aviso a las autoridades, por lo que las dos víctimas fueron trasladadas en ambulancias al Hospital Central.

El que se llevó la peor parte fue el cabo Almazán, quien estuvo varios días en Terapia Intensiva, luchando por su vida. Semanas después su cuadro mejoró y le dieron el alta médica.

Entretanto, al día siguiente del hecho, se realizó un procedimiento policial en Ciudad, que terminó siendo determinante para la causa.

Fue cuando policías divisaron un auto en el centro, con tres ocupantes en actitud sospechosa y procedieron a identificarlos. El conductor hizo caso omiso y tras una breve persecución, el conductor frenó y se dio a la fuga, dejando abandonado a sus dos compañeros.

Al requisar el interior del vehículo, se halló una pistola y los dos aprehendidos sostuvieron que pertenecía al sujeto que iba al volante y escapó, quien resultó ser Valdivia, según sostuvieron los jóvenes que lo acompañaban.

Ese arma fue peritada y se constató que coincidía con las vainas levantadas en la casa de los Almazán, por lo que el Pipo quedó sindicado en el asalto.

Por otro lado, otra prueba de importancia para la pesquisa fue una gorra que dejaron tirada los asaltantes en la escena del hecho.

De la misma se extrajo ADN, que fue cotejado con la base de datos del Laboratorio de Huellas Genéticas del Ministerio Público Fiscal y permitió conocer que pertenecía al Pulpo Barloa, quien terminó detenido el pasado domingo en Las Heras.

En la causa quedaron imputados Valdivia y Barloa como coautores y Ojeda de Lucca en calidad de partícipe primaria. Al Pipo también quedó acusado por la portación del arma incautada en Ciudad. 

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