access_time 18:42
|
14 de julio de 2021
|
|
Fiscalía de Homicidios

Piottante-Libedinsky: "Vamos a seguir investigando"

https://elsol-compress-release.s3-accelerate.amazonaws.com/images/large/16262986772031%20IMG_6742.jpg
Claudia Ríos lidera el expediente por el hecho de sangre ocurrido en 2006.

Así lo aseguró la fiscal Claudia Ríos, quien aclaró que analizan la participación de otra persona en el doble asesinato. El viernes, la causa prescribe para Mauricio Suárez.

Esta semana se cumplieron 15 años desde que el psicólogo Flavio Piottante (39) y su paciente Analía Estrella Libedinsky (30) fueron asesinados en un consultorio de Ciudad, a pocas cuadras del microcentro mendocino. Pese al tiempo transcurrido, la causa no prescribirá y la investigación continuará su curso. 

Así lo aseguró durante una conferencia de prensa la fiscal de Homicidios Claudia Alejandra Ríos, quien está a cargo del expediente, y llevó tranquilidad ante las versiones que indicaban que la causa iba a quedar impune.

La representante del Ministerio Público aclaró que el viernes la causa prescribirá con respecto a Mauricio Javier Suárez Echegaray, de 47 años, quien se encuentra desde años con pedido de captura internacional. 

Ver también: Piottante-Libedinsky: insisten con la recompensa, a días de que prescriba la causa

Pero, para la fiscal existen elementos que permiten deducir que Suárez no actuó en soledad y que pudo existir la participación de otra persona en el hecho de sangre. Por ese motivo, Ríos aseguró que continuará profundizando en el expediente: "Vamos a seguir investigando" sentenció.

Más allá de eso, explicó que esa otra persona que está sospechada de intervenir en el caso, aún no ha sido identificada.

Asimismo, la fiscal reveló que durante el último tiempo se han realizado diferentes medidas y labores para dar con el paradero de Suárez, pero que "lamentablemente" no han podido dar con él.

Hace un tiempo, los detectives recibieron información por parte de Interpol, sobre la posibilidad de que el principal sospechoso del doble crimen podría haber estado en La Serena o Coquimbo, en Chile. Asimismo, otro dato lo ubicó en San Luis, cerca del límite con Córdoba. 

Ambas informaciones se trabajaron, pero los resultados obtenidos no fueron los esperados: no había pistas sobre Suárez en esos lugares. 

Doble crimen


Corría la mañana del jueves 13 de julio de 2006 cuando Beatriz Llín, la concertista de piano y madre del psicólogo Flavio Piottante, fue hasta la casa-consultorio donde vivía y trabajaba su hijo. Desde hacía algunos momentos había intentado comunicarse con él, pero no le contestaba sus llamadas.

La mujer entró al domicilio y cuando subió a la planta alta halló a su hijo en el piso y sobre un charco de sangre. 

Cerca de él, se encontraba el cadáver de una joven, que presentaba claros signos de violencia. Horas después, los forenses iban a determinar que ambos habían sido ultimados un día antes.

Tras dar aviso a las autoridades, la escena se copó con investigadores policiales y judiciales.

En tanto, médicos que llegaron al teatro del hecho y verificaron que el psicólogo presentaba dos impactos de bala en el pecho y en el cuello. Mientras que la joven había sido estrangulada.

Suárez apareció rápidamente en el radar de los sabuesos, como el principal sospechoso.

El hombre era la ex pareja de Andrea Troncoso, la novia de Piottante, por lo que la hipótesis siempre fue que mató al psicologo por celos y no tuvo otra opción que eliminar a su paciente para no dejar testigos.

Al día siguiente, Suárez mantuvo una reunión con Diego Coronel, un amigo suyo que trabajaba por aquel entonces en el Ministerio de Seguridad, y le hizo una confesión: “Me mandé una cagada, me tengo que ir del país”.

Unas 24 horas después de soltar esa frase frente a su amigo, el auto Suárez fue hallado abandonado en las cercanías de la terminal. Desde ese entonces, jamás volvió a ser visto.

SEGUÍ LEYENDO:

Diario El Sol Mendoza. Domicilio: La Rioja 987, M5500 Mendoza. Argentina. Director Periodístico: Jorge Hirschbrand. © Copyright Cuyo Servycom SA 2020. Todos los derechos reservados.