access_time 18:23
|
16 de mayo de 2022
|
|
Perfil delictivo

La historia del peligroso violador serial que se vuelve a sentar en el banquillo de los acusados

https://elsol-compress-release.s3-accelerate.amazonaws.com/images/large/1652708274377Portada%20Rodrigo%20Cruz.jpg
Cruz López tiene 41 años.

Rodrigo Cruz López es juzgado por un abuso en grupo a una joven en Lavalle, ocurrido en 2019. Ya había cumplido 12 años de prisión por vejaciones a mujeres en San Martín. También fue condenado por violencia de género.

Los especialistas en criminología definen a un violador serial como alguien que abusó de dos o más víctimas en diferentes hechos sobre un periodo de tiempo y con las que, generalmente, no tiene ningún tipo de vínculo.

En Mendoza, este tipo de casos no suelen ser habituales. En ocasiones, porque los sospechosos suelen ser capturados y encarcelados antes de que cometan más de un abuso o porque, en su mayoría, los hechos fueron perpetrados contra la misma víctima o dentro de un grupo familiar.

No obstante, la provincia no está exenta de este tipo de situaciones y el concepto de violador serial puede ser aplicado en algunas causas que fueron investigadas durante los últimos años.

Uno de los casos más recordados por los detectives locales es el de Rodrigo Raúl Cruz López (41), hijo de un jefe policial retirado, quien en 2004 fue detenido por una serie de asaltos en los que mujeres eran abusadas sexualmente y al año siguiente fue condenado a 12 años de prisión por sólo dos de esos hechos.

Años después de cumplir esa pena, Cruz volvió a quedar en la mira por dos violaciones en grupo ocurridas a fines de 2019 en Lavalle y regresó a prisión. Este lunes, se sentó una vez más en el banquillo de los acusados para ser juzgado por uno de esos hechos.

Ver también: Lavalle: una chica denunció que fue raptada y violada en manada

El acusado se encuentra imputado por robo agravado por ser en poblado y en banda en concurso real con robo agravado por el uso de arma no apta en concurso real con abuso sexual agravado por la participación de dos o más personas en el expediente que lidera la fiscal de Delitos Contra la Integridad Sexual María de las Mercedes Moya. 

Por su parte, la defensa, a cargo de Emiliano Reales, busca reducir el posible castigo y sostiene que su cliente fue autor del asalto, pero que no sometió sexualmente a la víctima.

Durante la primera jornada del debate se realizó la lectura de los hechos y declaró la víctima ante el juez Ariel Spektor, que preside el Tribunal Penal Colegiado Nº 2.

La joven aseguró que, luego del abuso, fue amenazada de muerte para que no denunciara los hechos ante la Justicia, motivo por el que la representante del Ministerio Público ampliará la acusación para sumar el delito de coacciones agravadas por el uso de arma. 

El juicio continuará a lo largo de esta semana (excepto el miércoles por el Censo Nacional) y se espera que este martes comiencen a declarar los testigos de la causa. 

Asaltos, abusos y violencia de género

Cruz López tuvo sus primeros roces con la Justicia cuando tenía 23 años, allá por setiembre de 2004, y lo detuvieron por una seguidilla de hechos delictivos que fueron cometidos en el departamento de San Martín. 

En principio, fue imputado por tres causas de robo agravado, dos de robo agravado en concurso real con abuso sexual, un robo agravado en concurso real con abuso sexual en grado de tentativa y una portación de arma de uso civil. 

Los ilícitos habían sido perpetrados entre enero y setiembre de 2003, cuando Cruz López residía en el distrito maipucino de San Roque, y siempre las víctimas eran mujeres que vivían en zonas rurales del citado departamento de la Zona Este.

De acuerdo con las denuncias, el autor siempre actuaba armado, con extrema violencia y buscando menoscabar la integridad sexual de las víctimas, a quienes luego les robaba sus pertenencias. 

Incluso, en uno de esos expedientes, una de las mujeres atacadas describió que fue accedida carnalmente con una botella.

Al año siguiente de su captura, Cruz López enfrentó el juicio oral y público por el acumulado de todas esas causas. Así, en noviembre de 2015 la Cámara del Crimen de San Martín, que tuvo como tribunal unipersonal al juez Waldo Piña (actual camarista federal), lo condenó a 12 años de cárcel con cumplimiento efectivo. 

El magistrado lo halló culpable en cinco de los asaltos, considerando que en sólo dos de esos hechos vejó a las víctimas, por un robo simple y un hurto agravado y lo absolvió en la causa de portación de arma de fuego. 

En los alegatos, el fiscal de Cámara Alberto Acevedo había solicitado un castigo de 16 años de encierro, mientras que el defensor Eduardo de Oro pidió la absolución en todos los expedientes.

Casi 11 años más tarde, el 18 de junio de 2016, Cruz López recuperó la libertad tras purgar la pena impuesta. Pero sólo tardo poco más de un año y medio para volver a caer en las redes policiales: en los primeros días de enero de 2018 fue denunciado por violencia de género por su pareja. 

Así, regresó a prisión imputado por lesiones leves dolosas agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género, delito por el que terminó condenado a ocho meses de cárcel el 26 de abril y le dictaron la reincidencia. 

En setiembre de ese año, regresó a las calles tras cumplir esa condena y regresó a vivir con su familia en el distrito de Pedro Molina, Guaymallén. 

Más de un año después, lo detuvieron en ese domicilio por el abuso por el que comenzó a ser juzgado este lunes. 

En grupo 

El 19 de octubre de 2019, una joven de 23 años caminaba por calle Eugenio Moreno, en el distrito de El Vergel, cuando un automóvil blanco se detuvo frente a ella y descendieron tres sujetos. 

Los sospechosos la tomaron por la fuerza y la introdujeron al rodado. Seguidamente, circularon algunos metros hasta llegar a un descampado, donde bajaron a la chica y comenzaron a turnarse para abusarla sexualmente

Tras varios minutos en los que la víctima vivió un verdadero infierno, los agresores la volvieron a cargar al auto y la trasladaron hasta otro lugar, donde la abandonaron a su suerte. 

En estado shock y lastimada, la víctima se dirigió caminando hasta el Hospital Sícoli, donde los médicos de la guardia la asistieron y constataron las lesiones de abuso

Luego de que las autoridades tomaron conocimiento sobre el hecho, los detectives de la División Delitos Contra la Integridad Sexual iniciaron una exhaustiva investigación, que permitió sindicar a Cruz López como el presunto autor. 

Al acusado lo complicó el identikit realizado por la víctima, el modus operandi similar a los hechos que cometió en San Martín, imágenes de una cámara de seguridad de un comercio de Lavalle que captó el vehículo utilizado por los abusadores y el celular de la mujer recuperado en un allanamiento.

Además, en diciembre de ese año la denunciante reconoció a Cruz López durante una rueda de reconocimiento, lo que comprometió aún más su situación. 

El violador serial también estuvo sospechado por otro ataque sexual en grupo ocurrido el 8 de noviembre en Lavalle. En esa ocasión, los autores le colocaron una capucha en la víctima, a quien penetraron con un trozo de un ladrillo porque se encontraba menstruando

Sin embargo, no hubo pruebas suficientemente contundentes que permitieran imputar a Cruz López por ese hecho. 

SEGUÍ LEYENDO:

Diario El Sol Mendoza. Domicilio: La Rioja 987, M5500 Mendoza. Argentina. Director Periodístico: Jorge Hirschbrand. © Copyright Cuyo Servycom SA 2020. Todos los derechos reservados.