El fiscal que investiga la violación de Claudia C.A., la discapacitada a la que le practicaron un polémico aborto a mediados de agosto, recibió ayer los resultados de las muestras de ADN obtenidas del feto, las que fueron remitidas desde Buenos Aires. Con las pruebas en las manos, Hernán Ríos,magistrado de la Unidad Fiscal de Instrucción Maipú-Luján, comenzó a librar los oficios para que las diez personas que tenían contacto con la joven discapacitada se sometan al examen de ADN y así poder cotejar las muestras de tejido con las extracciones.

    Según informaron fuentes judiciales, esta comparación será la clave para descartar o no a los sospechosos. Dentro del grupo de personas que se someterán a la prueba en los próximos días, se encuentran dos compañeros que estaban de lunes a viernes con Claudia en el hogar taller THADI, quienes padecen síndrome de down y serán sometidos a la comparación. Esto, debido a que un análisis realizado hace unos días por el Cuerpo Médico Forense determinó que no tienen disminuida la libido y están aptos para mantener relaciones sexuales. Además de los compañeros, dos profesores de la joven abusada también dieron el consentimiento para el ADN.

    Tal como lo denunció Ana Rosa Gazzoli –mamá de la joven deficiente–, en la denuncia radicada el 8 de agosto, la violación se habría producido en ese instituto de Luján. Tanto es así que el fiscal también solicitó que declaren y sean sometidos al ADN dos psicólogos y tres empleados de mantenimiento. El chofer del trasporte escolar que llevaba a Claudia al hogar THADI fue la última persona sospechada y que declaró ante el fiscal Ríos. Según explicaron las mismas fuentes, este no puso reparos en someterse al análisis. Por último, el magistrado está esperando que se terminen las extracciones de los sospechosos para enviar las muestras a Buenos Aires. Los resultados demorarán al menos veinte días.