En el crimen pasional más resonante del año, donde fueron asesinados Flavio Piottante (39) y su paciente,Analía Estrella Libedinsky (30), la Justicia comprobó que existía una relación amorosa entre ambas víctimas. La joven, quien tenía citas con el profesional cuatro veces a la semana desde hace 5 años, marcaba con corazones de color rojo en su diario íntimo las visitas al psicólogo.

    Tras confirmarse esto, los abogados de la familia Libedinsky realizarán una demanda en la Justicia Civil contra la empresa aseguradora de riesgo de trabajo (ART) contratada por Piottante para responder ante cualquier caso de mala praxis que pudiera suceder.

ANTES DEL HECHO. Los investigadores esclarecieron además que ambos mantuvieron relaciones sexuales en las horas previas a que se produjera el cruento homicidio. Las pruebas de ADN realizadas a un apósito que tenía puesto Libedinsky al momento que los pesquisas revisaron la escena del crimen arrojaron que contenía semen de Piottante. Lo cierto es que, desde que comenzó el tratamiento, Libedinsky se enamoró del psicólogo. Esto fue ratificado por varios amigos de la joven, quienes confirmaron a este diario que Piottante “era su amor platónico”, lo que terminó siendo nada más que una expresión.

    No sólo su circulo íntimo sabía de esta relación. Libedinsky tenía un diario donde escribía sobre su vida privada. Fuentes cercanas a la causa explicaron que en varias de las páginas del cuaderno tenía marcados los encuentros con Piottante con corazones pintados de color rojo, prueba del amor secreto que mantenían. Estas dos pruebas, la del semen encontrado y la del diario íntimo, son la clave que tienen los abogados querellantes para una futura demanda civil por mala praxis, la cual podría presentarse una vez que la instrucción de la causa penal esté terminada y los padres lo decidan. Los letrados se basan en que no hubo progreso en la salud mental de la chica en los cinco años de tratamiento psicológico.

INTENSA BÚSQUEDA. Por otro lado, nada se sabe de la situación procesal del único imputado, Mauricio Suárez, quien está prófugo desde el 16 de julio. Desde que se lo vinculó a la causa por ser la última pareja de la novia de Piottante, nada se sabe de él. Los rastrillajes realizados por personal de Investigaciones –inclusive es buscado otras provincias– en los últimos días no han aportado pistas concretas que indiquen el lugar donde pueda llegar a estar escondiéndose. Uno de los abogados de la familia Libedinsky, Gustavo Schiavi, manifestó que aún continúa esperando los resultados del ADN extraídos de una muestra de sangre, hallada en el consultorio de Barcala 484 de Ciudad, para corroborar si son de Mauricio Suárez.