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19 de mayo de 2022
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Cinco hermanos que denunciaron actos sexuales y maltrato físico en Godoy Cruz

El Chacal de la “casa del horror” confesó los abusos en un chat de WhatsApp

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El hombre de 61 años y su foto de perfil del servicio de mensajería.

Los investigadores tienen como prueba los diálogos entre una de las víctimas y el hombre denunciado, quien aseguró estar "arrepentido". Este viernes se define si prescriben algunas causas.

El expediente iniciado por los abusos sexuales y maltratos psicológicos y físicos denunciados por cinco hermanos contra el llamado Chacal de “la casa del horror” de Godoy Cruz cuenta con una serie de pruebas que podrían ser consideradas fundamentales para el futuro de la instrucción que lidera el fiscal Gustavo Stroppiana.

De una de ellas se desprende una conversión entre una de las víctimas y el señalado violador de 61 años detenido el 1 de abril.

En los diálogos, que datan de mediados del 2019, quedó en claro para los detectives policiales y judiciales que el hombre reconoció los hechos al afirmar que se “arrepentía” de los actos ocurridos entre 1993 y el 2003 en la propiedad que compartieron.

Este viernes se definirá el pedido de prisión preventiva en el Juzgado Penal Colegiado de María Cristina Pietrasanta, que permitió hace un par de semanas conocer durante el inicio de la audiencia los argumentos de cada una de las partes.

No sólo eso: las víctimas buscan que no se declare la prescripción de algunas de las causas, debido a que, salvo una, la mayoría fueron denunciadas 12 años después de que los jóvenes cumplieran la mayoría de edad.

Los hermanos –tres varones y dos mujeres, de entre 29 y 36 años– ya hablaron en la causa y confirmaron lo que contaron entre setiembre y octubre del 2019 en una Oficina Fiscal. 

También lo hicieron testigos y se incorporaron documentos determinantes que comprometen al imputado, quien estuvo a cargo de los chicos desde que eran niños, junto con su mujer, en calidad de “familia cuidadora” en un departamento de los monobloks del barrio Covimet.

Ver también: Los dramáticos relatos de abusos sexuales cometidos por un nuevo "Chacal" atrapado en Mendoza

El caso del Chacal, revelado por El Sol cuando efectivos de Investigaciones lo capturaron en la citada comuna, generó fuerte impacto en el ambiente tribunalicio, tanto es así que la más grande de los denunciantes decidió hablar la semana pasada en una entrevista con este diario y contar detalles de los padecimientos sexuales que sufrieron tanto ella como dos de sus hermanos, un varón y una mujer.

Esta denunciante es el principal motor que tiene la instrucción, junto con su abogado, Sergio Salinas. Fue ella quien más se ha movido para que los expedientes sigan su curso normal y no terminen en el archivo por prescripción.

Determinante

Además de las declaraciones y los peritajes desarrollados durante la instrucción de la causa, presentaron como prueba las conversaciones entre uno de los hermanos y el Chacal, que los tenía a su cargo.

El joven, mientras vivía en Europa en el 2019, le escribió al hombre que los tuvo a cargo durante 10 años y le expuso que había tomado conocimiento de los ataques sexuales.

“Me he enterado de que abusaste de mis hermanos, que los violaste cuando eran niños. Vos estás en la calle gracias a ellos. Vos caminás, comés y trabajás gracias a ellos y si no te queda nadie en tu vida, es porque vos te encargaste de arruinarlos”, escribió a través de WhatsApp. Y agregó: “Eso es de cobarde abusivo, de rata mala leche, no te lo digo mal; es la posta, sos un enfermo degenerado. Te digo la verdad y no te hagas el sensible víctima de todo porque te conozco mejor que tu madre y lo último que sos es una pobre víctima”.

El Chacal contestó los mensajes y confesó: “Si le hubiese pegado estaría aún en un hospital y yo preso. No tenés la puta idea de cómo están las minas aquí desde el puto feminismo. Son todas unas mierdas, que si las mirás feo te meten preso. Aprendé a escuchar las dos campanas. Y sí tengo huevos para cualquier mierda. Mirá, cuando andés por aquí, nos juntamos y hablamos. Yo no soy víctima ni me la doy. En su momento asumí lo hecho y me arrepentí y me arrepiento. Pero, esto es algo que a vos no te importa”.

Por último, el imputado escribió: “¿Desde cuándo te importan tus hermanos? Así no vale hablar, frente a frente hay que hacerlo”.

Lo que está claro

El fiscal Gustavo Stroppiana mantiene tras las rejas al Chacal sólo por la denuncia de la más chica de los hermanos, actualmente de 29 años. La joven denunció que fue abusada sexualmente entre los 6 y 11 años en un número no determinado de hechos.

Esta joven, además de ser abusada en diferentes lugares de la casa donde vivían, fue obligada a ver cómo el violador vejaba a uno de sus hermanos. Y hasta forzó a que el chico la accediera a ella.

La mayor de los hermanos también denunció que fue la principal víctima del Chacal. “Llegué a los 7 años a la casa y empecé a tener responsabilidades desde muy pequeña. Cuidaba hasta la hija de la pareja. A su mujer le dijo que estaba enamorado de mí cuando yo era una chica de 12 o 13 años. Ella, en vez de actuar, me agarró celos. Creo que dormí tranquilamente con las piernas abiertas una vez que me fui, cuando ya era grande”, detalló a este diario.

Ver también: Las cinco víctimas del Chacal y su lucha: “Con ese hombre en la calle corremos peligro”

Después de la detención, la única hija biológica del hombre se presentó ante la Justicia y contó que su madre le había confesado que sabía de los abusos sexuales. La joven, actualmente con 24 años, había expuesto a su padre en su perfil de Facebook en el 2019.

Los hermanos, además de pedir que el Chacal continúe en prisión y se siente en el banquillo por todas las causas, entienden que la mujer del imputado también debería estar presa por encubrimiento.

Dramático

La historia tiene su origen cuando los cinco hermanos que se encontraban en un hogar porque su madre no los podía cuidar fueron asignados a una pareja, a través del Programa Familia Cuidadora, de la por entonces Dinaadyf. Por aquellos días, en 1993, tenían entre 1 y 7 años.

Tres de ellos fueron abusados sexualmente durante 10 años y los otros sufrieron maltrato físico y psicológico. Denunciaron que el agresor les hacía comer su propio vómito.

Ya de grandes, cuando habían dejado el domicilio del barrio Covimet, decidieron presentarse ante la Justicia y contar los actos.

El fiscal Stroppiana entendió que todas las causas menos una habían prescripto porque se superaron los 12 años estipulados, como máximo, para hacer la denuncia después de que cumplieron la mayoría de edad, tal como sostiene el Código Penal.

Sin embargo, el abogado querellante Sergio Salinas se opuso, explicando, entre otros argumentos, que la acción penal es imprescriptible porque Argentina firmó en 1990 la Convención sobre los Derechos del Niño, que así lo establece para la protección de los chicos en este tipo de casos.

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