Este domingo se cumplieron 6 años del asesinato de Fernando Báez Sosa, el joven de 18 años que fue atacado a golpes a la salida del boliche Le Brique, en Villa Gesell, en uno de los crímenes que más conmoción generó en la Argentina en las últimas décadas.

El hecho ocurrió en la madrugada del 18 de enero de 2020, cuando Fernando se encontraba de vacaciones con amigos. Tras una discusión dentro del boliche, fue agredido en la vía pública por un grupo de jóvenes, que lo golpearon de manera reiterada hasta provocarle la muerte.

Las cámaras de seguridad de la zona y los testimonios de testigos permitieron reconstruir la secuencia del ataque, marcada por la violencia grupal y la imposibilidad de defensa de la víctima. Las imágenes del crimen se difundieron rápidamente y generaron un fuerte impacto social y mediático.

La investigación, el juicio y la palabra de los condenados

Luego del asesinato, la policía detuvo a varios jóvenes vinculados al club de rugby Náutico Arsenal de Zárate. Con el avance de la causa, ocho acusados llegaron a juicio oral en la ciudad de Dolores.

Durante el proceso judicial se presentaron peritajes forenses, registros de cámaras de seguridad, mensajes extraídos de teléfonos celulares y declaraciones de testigos que permitieron establecer el grado de participación de cada imputado en el ataque grupal.

La Justicia bonaerense condenó a Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Enzo Comelli, Matías Benicelli y Luciano Pertossi a prisión perpetua por homicidio doblemente agravado. En tanto, Ayrton Viollaz, Blas Cinalli y Lucas Pertossi recibieron penas de 15 años de prisión como partícipes necesarios. Todos cumplen sus condenas en la cárcel de Melchor Romero.

En 2025, parte de los condenados volvió a referirse públicamente al caso al participar de un documental estrenado por la plataforma Netflix, en el que relataron por primera vez su versión de los hechos, el desarrollo del juicio y el impacto de las condenas. Seis de los ocho jóvenes brindaron testimonios desde la cárcel, mientras que dos de ellos optaron por no participar de la producción audiovisual.

Le Brique, seis años después

A seis años del crimen, el edificio donde funcionó el boliche Le Brique muestra hoy una imagen completamente distinta. El local ya no opera como discoteca y presenta signos visibles de deterioro, con accesos cerrados, paredes descascaradas y afiches pegados en su fachada.

En el exterior del lugar aún se observan fotografías de Fernando, flores y mensajes colocados por personas que se detienen a recordarlo. El sitio se transformó en un espacio de memoria improvisado que contrasta con el movimiento habitual del centro de Villa Gesell y el paso constante de turistas y vecinos.

Un caso que dejó una marca

El asesinato de Fernando Báez Sosa se convirtió en un símbolo contra la violencia en patota y abrió un debate profundo sobre la responsabilidad individual dentro de los ataques grupales, el consumo de alcohol y la prevención de la violencia juvenil.

A seis años de aquella madrugada, el caso continúa interpelando a la sociedad argentina. El nombre de Fernando permanece como recordatorio de una muerte evitable y de la necesidad de sostener la memoria y el reclamo de Justicia.