access_time 21:14
|
13 de mayo de 2021
|
|
Juicio en el Valle de Uco

Caso Carleti: entre el asesinato por encargo y el homicidio en ocasión de robo

https://elsol-compress-release.s3-accelerate.amazonaws.com/images/large/1620950165497FotoJet%20(43)%20(1).jpg
Hisa y los Guerrero, acusados de planear y concretar el hecho de sangre.

Los doce jurados del juicio por el crimen de la empresaria deberán decidir entre esas dos hipótesis. El viernes define el futuro de Hisa y los Guerrero.

Durante una extensa audiencia que se dilató a lo largo de casi ocho horas, se desarrollaron ayer los alegatos de cierre en juicio por jurados por el asesinato de la empresaria Norma Ethel Carleti Ferrari, ocurrido el 5 marzo de 2018 en su casa de Tunuyán.

La fiscalía, dos querellas y tres defensas se dividieron entre dos hipótesis: el asesinato por encargo y el homicidio en ocasión de robo.

Tras escuchar los laboriosos argumentos presentados por los partes, los doce ciudadanos que conforman el jurado deberán deliberar el viernes y arribar a un veredicto.

En el banquillo de los acusados esperan el ex legislador radical y esposo de la víctima, Leonardo Hisa, acusado planificador; su empleado y mano derecha Juan Carlos Guerrero, presunto partícipe necesario, y los hijos de este: Kevin y Alexis, sindicados coautores en la versión oficial.

Los cuatro sospechosos llegaron al juicio imputados por el delito de homicidio agravado por el vínculo, por ser en contexto de violencia de género –sólo Hisa– y por precio o promesa remuneratoria.

Bajo esa calificación arriesgan como única pena la perpetua, pero existe la posibilidad de que terminen condenados por otras figuras o hasta que el jurado se incline por un veredicto de no culpabilidad sobre algunos de ellos.

Todos son culpables

La jornada en el Auditorio Municipal de Tunuyán arrancó alrededor de las 9 con las declaraciones de Kevin y Alexis Guerrero, por lo que los alegatos de cierre se atrasaron algunas horas.

Alrededor de las 11 se reanudó el normal desarrollo del debate y la Fiscalía tuvo el primer turno para brindar sus argumentos previo al veredicto.

Como se esperaba, el fiscal de instrucción del Valle de Uco, Jorge Quiroga, y el jefe de fiscales de Homicidios, Fernando Guzzo, direccionaron la hipótesis hacia el asesinato por encargo.

Apuntaron a Hisa como el planificador, señalando que las falencias en que tuvieron los acusados a la hora de concretar el hecho, se debió a la ambición de Hisa para imponer su poder frente a Norma Carleti, en medio del conflicto que existía por el divorcio: “El asesinato no tienen lógica porque lo pudo la codicia, lo pudo el apuro y la ambición”, sostuvo Guzzo.

El fiscal comparó a los cuatro acusados y a la víctima con figuras de un juego de ajedrez: Hisa como el rey, Juan Carlos Guerrero como la torre, Kevin y Alexis como los peones y Norma Carleti como la reina que fue derribada. “Todos trabajaron para Hisa. Fue uno para todos y todos para él”, sentenció el representante del Ministerio Público y pidió un veredicto de culpabilidad para los cuatro.

Luego, fue el turno de Víctor Ábalos, en representación la familia Carleti. El letrado hizo hincapié en la violencia de género, psicológica, sexual y económica que ejercía Hisa, de acuerdo a un escrito que la víctima dejó en una notebook, del cual extrajo algunos pasajes que leyó ante el jurado.

Además, reafirmó la hipótesis de la Fiscalía y coincidió en el pedido de veredicto de culpabilidad para los cuatro sospechosos, bajo la calificación con la que llegaron al debate.

Fue la inseguridad

Posteriormente, tomó la palabra la otra parte querellante, que representa a Lucio Hisa Carleti, hijo del matrimonio protagonista del caso, a cargo de Eduardo de Oro.

El abogado del hijo menor de la víctima, sostuvo que la mujer fue ultimada en un hecho de inseguridad, perpetrado por Kevin y Alexis Guerrero.

Para afirmar esa hipótesis, mencionó una serie de pruebas que apuntan en esa dirección: vecinos que escucharon gritos provenientes de la casa de Carleti con características de un asalto, la inseguridad que había aumentado en la zona por aquel entonces, el desorden en la casa y la mochila con la que fueron vistos huyendo los autores del crimen, según un testigo.

Con esas pruebas, pidieron que los hermanos Guerrero sean condenados por el delito de homicidio en ocasión de robo, contemplado por el artículo 165 del Código Penal y que prevé penas de 10 a 25 años de cárcel.

En la misma dirección, la defensa de Hisa, liderada por Daniel y Sofía Sosa Arditi, descartaron que se haya tratado de un asesinato planificado por su cliente.

Destacaron que las características que tuvo el hecho denota que no existió un plan previo, ya que los autores no llevaban armas y utilizaron cuchillos de la cocina de la víctima para ultimarla de 55 puñaladas y utilizaron un auto en malas condiciones –un Fiat 600 sin tanque de nafta– para darse a la fuga, entre otras situaciones.

Los letrados también aseguraron que todavía había cariño entre Hisa y Carleti y que una psicóloga explicó durante el juicio que, de una pericia realizada al ex legislador, surgió que “no sería capaz de mandar a matar a alguien”.

Bajo esos argumentos, pidieron un veredicto de no culpabilidad para Hisa.

Por su parte, los defensores oficiales de Juan Carlos Guerrero afirmaron que su asistido se encuentra imputado sólo porque la Fiscalía utilizó una serie de hechos cotidianos para montarlos en una investigación que apunta hacia una sola línea.

Explicaron que el ex gendarme trabajaba hacía 20 años para Carleti e Hisa y que había empezado haciendo changas para el padre de la mujer, por lo que tenía aprecio hacia su familia.

Además, deslizaron que Hisa no tenía motivos para mandar a matar a Carleti y que no le convenía, pero dejaron abierta la posibilidad de que los hijos de su asistido hayan perpetrado el crimen en el marco de un asalto, por los antecedentes que tenían y las pruebas que los comprometen.

Por último, fue el turno de Pablo Cazabán, representante legal de los hermanos Guerrero.

Básicamente, el letrado admitió que Kevin estuvo involucrado en el asesinato de la empresaria frutihortícola, pero que se trató de un robo. Aunque, de acuerdo con su versión, el joven jamás ingresó a la casa y no atacó a Carleti, sino que esa acción estuvo a cargo de un “compañero de causas” de Kevin.

En tanto, desligó por completo a Alexis, asegurando que la noche que mataron a la víctima estaba descansando en su casa y que no existen pruebas en su contra.

Así las cosas, solicitó que Kevin fuera condenado por la participación en un robo agravado o, en subsidio, por homicidio en ocasión de robo.

Mientras que para Alexis solicitó un veredicto de no culpabilidad o, en el peor de los casos, que se hallado culpable por la participación en un robo agravado.

SEGUÍ LEYENDO:

Diario El Sol Mendoza. Domicilio: La Rioja 987, M5500 Mendoza. Argentina. Director Periodístico: Jorge Hirschbrand. © Copyright Cuyo Servycom SA 2020. Todos los derechos reservados.