access_time 18:37
|
26 de junio de 2022
|
|
En el barrio Santa Teresita

Bronca por el crimen del joven futbolista en Las Heras: la mira puesta en Los Canavis

https://elsol-compress-release.s3-accelerate.amazonaws.com/images/large/1656278793695Portada%20Lucas%20Amarillo1.jpg
El joven asesinado jugó en los clubes Real Mendoza y Maipú.

Lucas Amarilla tenía 21 años y jugaba de 9. Salió de la casa de su hermano y lo mataron. Hubo otros dos heridos. La madre y el hermano de la víctima buscan Justicia. Aseguran que quedó en medio de un tiroteo y que los autores "se confundieron".

“Le arrebataron la pelota de los pies”. “Mi hermano murió en mis brazos”. “No vino la policía. Científica nunca llegó”.

Nicolás Amarilla fue uno de los testigos del crimen de su hermano en el barrio Santa Teresita, en Las Heras.

Conmovido por las últimas horas vividas, habló con El Sol después del hecho ocurrido la madrugada de este domingo. Destacó que era un chico que no tenía conflictos con nadie y que “se la comió de arriba. Los que dispararon se confundieron”.

Recordó que Lucas jugaba al futbol de delantero – como en los clubes Real Mendoza y Maipú– y que tenía un futuro “enorme para irse a jugar afuera”. Junto con la madre de la víctima, Verónica, pidieron justicia y la pronta detención de los autores.

Lo cierto es que hubo un tiroteo después de una serie de procedimientos policiales durante la tarde del sábado en el citado complejo y Lucas (21), quien acababa de salir de la vivienda de su hermano minutos después de la 1, recibió un balazo que lo desvaneció.

Un primo de 17 años que lo acompañaba también resultó herido de bala y quedó internado, igual que una mujer de 36 años que pasa sus días con detención domiciliaria por una causa de drogas.

El crimen de Lucas generó fuerte malestar en el citado departamento. El joven tenía 21 años y trabajaba en la Municipalidad de Las Heras, tal como describió su madre. Su pasión era el fútbol. Tanto es así que desde el club Real Padre lo recordaron y despidieron con imágenes como jugador.

En la barriada se habla de la famosa banda de Los Canavis como autora de los disparos. Y hasta los testigos declararon conocerlos. Este grupo delictivo viene siendo noticia desde hace años por robos, venta de drogas y tiroteos. Apuntaron contra el Macaco como uno de los sujetos que tenía un arma de fuego. Este joven (se reserva su identidad) fue detenido por un doble crimen ocurrido a fines del 2019 pero recuperó la libertad por falta de pruebas.

Creen que, en el crimen de Amarilla, la citada gavilla atacó a un grupo de personas y esto ocasionó la tragedia.

Sus integrantes comenzaron a salir de sus refugios cuando personal policial trabajó en la zona. Eso provocó algunos cruces previos, contaron en la barriada y en las calles. Y por eso decidieron ir a atacar con armas de fuego. “Se escucharon entre 30 y 40 disparos” y “el chico que falleció” no tenía nada que ver”, dijeron a este diario los vecinos.

Lo cierto es que la causa quedó en manos del fiscal de Homicidios Carlos Torres. Efectivos de la División Homicidios iban a comenzar a trabajar en la zona en busca de pruebas.

Sólo contaban con algunas declaraciones y versiones que comenzaron a circular en el barrio. “Yo no voy a parar hasta que esto se esclarezca. A mi hijo lo mataron y no tenía nada que ver, quiero justicia”, señaló Verónica, la mamá de Lucas.

Dramático

La reconstrucción sostiene que, a partir de la 1.10, el 911 comenzó a recibir llamados informando sobre un tiroteo en la zona de manzanas H y L. Los testigos comentaron que había tres heridos –entre ellos una mujer– y que habían sido llevados hasta el Hospital Carrillo en un auto particular.

En medio de la desesperación, el vehículo en el que era trasladado Lucas cayó a una acequia. Cuando finalmente arribó al nosocomio, en la Guardia constataron el deceso. A esa altura, era la 1.35.

La información forense sostiene que Lucas Amarilla presentaba dos heridas de arma de fuego. Una que ingresó por el cuello lateral derecho y salió por el pómulo izquierdo, y una segunda lesión en la nuca.

Por su parte, su primo menor de edad –tiene 17 años– fue derivado al Hospital Central. De acuerdo con el parte médico, le diagnosticaron herida de arma de fuego en cráneo y zona maxilofacial, quedando estable y consciente.

La tercera fue víctima fue una mujer, identificada como Andrea Lera, de 36 años. Un proyectil le rozó la cabeza y salvó su vida de milagro. Lera estaba en su domicilio, donde pasa sus días con detención domiciliaria. Está procesada en una causa por comercio de drogas. 

En la fiscalía de Torres intentaban armar el rompecabezas de cómo se produjo el hecho. Las versiones eran varias y el objetivo era identificar a los autores. “No va a ser una tarea sencilla”, declaró un policía de Homicidios a El Sol, debido al temor que existe a la hora de identificar a personajes como los que integran la banda de los Canavis.

“La policía sabe dónde están los delincuentes. Que los vaya a buscar. A mi hijo lo abandonaron. Voy a llegar hasta las últimas consecuencias”, finalizó la madre de Lucas.

SEGUÍ LEYENDO:

Diario El Sol Mendoza. Domicilio: La Rioja 987, M5500 Mendoza. Argentina. Director Periodístico: Jorge Hirschbrand. © Copyright Cuyo Servycom SA 2020. Todos los derechos reservados.