access_time 18:20
|
5 de mayo de 2021
|
|
Los tres momentos de la historia

Bento Gate: la última misión que Diego Aliaga no pudo cumplir

https://elsol-compress-release.s3-accelerate.amazonaws.com/images/large/1620242142044Portada%20Aliaga%20y%20Bardinella.jpg
Diego Aliaga y Walter Bardinella Dosono.

El ex despachante de Aduana tenía el objetivo de sacar de prisión al hombre cuyo teléfono permitió conocer el supuesto entramado entre abogados y un juez.

Walter Eduardo Bardinella Donoso. Argentino, nacido el 30 de agosto de 1979. Aseguraba ser albañil, pero su prontuario dice todo lo contrario. Desde robos, lesiones, resistencias entre 1988 y el 2009 y hasta señalado como dueño de un megacargamento de drogas que policías secuestraron en el Sur provincial en el 2015. La punta del ovillo.

Se hacía llamar Walter Donoso. Así lo conocían en los Tribunales Federales. Relacionado con Diego Aliaga, el ex despachante de aduanas asesinado a fines de julio del año pasado, y el mundo del narcotráfico. 

Estos dos hombres se transformaron en la clave de la investigación que permitió imputar este miércoles al juez federal Walter Bento como jefe de una asociación ilícita, además de enriquecimiento ilícito, lavado de activos y seis hechos de cohecho pasivo, es decir, haber aceptado coimas.

Además del magistrado, dos abogados –un tercero está con pedido de captura– y cuatro hombres vinculados al contrabando fueron detenidos e imputados en la misma causa.

La historia del Bento Gate, como bautizaron a la pesquisa, está divida en tres partes: la detención de un delincuente, el crimen de Aliaga y la declaración del sospechoso número uno de esa causa.

Ver también: Imputan al juez federal Walter Bento por asociación ilícita, coimas, enriquecimiento ilícito y lavado

Desde el inicio

Conmoción. Dramatismo. Cimbronazo. Preocupación. Todo esto junto generó este miércoles un pandemónium en los juzgados de calle España de Ciudad. Y la investigación que lideran el fiscal general Dante Vega y el juez sureño Eduardo Ariel Puigdéngolas promete tener más detenidos en las próximas horas. Fue directo al hueso.

Para entender la trama detrás de la causa hay que remontarse a la detención de Walter Bardinella Donoso en marzo del año pasado. Tenía pedido de captura por uno de los golpes antidrogas más importantes del 2015: el secuestro de más de 200 kilos de marihuana que iban desde Malargüe a San Rafael a fines de agosto.

No se había podido comprobar su participación en el tráfico de ladrillos del estupefaciente pero, con el paso de los años, los detectives supieron que era de su propiedad y que el objetivo era acopiarlo en Mendoza para su distribución. Bardinella Donoso se transformó en uno de los hombres más buscados del país después del secuestro.

Cuando lo detuvieron en Guaymallén, casi cinco años después, negó su identidad. Les decía a los efectivos de la Policía contra el Narcotráfico (PCN) que se habían confundido de persona, que era inocente. Todo mentira.

En ese procedimiento le secuestraron su teléfono celular. Un dato que no pasó desapercibido para los detectives: estaba libre de contraseñas. Prácticamente abierto para ser analizado. Las pruebas, comentaron fuentes de la investigación a El Sol, estaban servidas.

Luego de la captura de Bardinella Donoso, comenzó a crearse la segunda parte de la historia. Allí entró en juego Diego Aliaga. Para los pesquisas federales y las pruebas incorporadas y analizadas, el ex despachante de aduanas tenía estrecho vínculo con el juez Walter Bento.

El titular del Juzgado Federal Nº1, y referente con competencia electoral en Mendoza, comenzó a ser investigado luego de que analizaran el teléfono de Bardinella. Mensajes de textos, llamadas y audios de WhatsApp demostraron arreglos entre imputados de diferentes causas –la mayoría por contrabando, donde se mueven millones de dólares–, abogados y un magistrado.

Aliaga se incorporó en la escena luego de la detención de Bardinella Donoso. Y los detectives lo describieron con el paso de las semanas: “Le gustaba chapear que tenía contactos en Tribunales Federales, con policías, aduaneros y hasta con gendarmes”, describió una fuente consultada por este diario.

Antes de ser secuestrado y asesinado, Diego Aliaga tenía una misión: que Bardinella Donoso recuperara la libertad. Era su objetivo, detallaron las fuentes. Era algo que, se sospecha, ya había hecho antes con otros personajes que pasaban sus días en situación de encierro. El teléfono que habían secuestrado los efectivos de la PCN ya había sido analizado y la información que descubrieron era “caliente y comprometedora” para el magistrado, agregaron.

Sin embargo, Aliaga, quien estaba sospechado de ser el hombre que mantenía contacto con Bento en la calle y en el barrio donde vivían, Palmares –en la instrucción de Dante Vega confirmaron que entre el teléfono del juez y Aliaga hubo 200 llamadas, tal como reveló El Sol–, no pudo cumplir el objetivo: terminó asesinado a fines de julio luego de conflictos que mantuvo con un socio, Diego Barrera, y Bardinella continuó tras las rejas de la cárcel complicando la situación de abogados, otros imputados y el juez.

Ver también: Presuntas coimas en la Justicia federal: un detenido pidió ser testigo protegido

Pero la tercera y última parte de la historia fue lo que sirvió para terminar de cerrar todas las sospechas: la declaración de Diego Barrera, el sospechoso número uno que tiene la causa por el asesinato de Aliaga. Fue este hombre el que declaró y aportó que quien era su socio estaba vinculado al Poder Judicial federal.

Lo dijo en una declaración testimonial en el expediente del crimen de Aliaga, cuando todavía no era sospechoso y la víctima se encontraba en calidad de “desaparecida” y luego en la causa de Vega, en febrero de este año, cuando ya se sospechaba que el juez podría haber beneficiado a ciertos detenidos a cambio de enormes sumas de dinero.

Bardinella Donoso volvió a ser allanado en su celda y otra vez le secuestraron un teléfono celular.

Los peritajes volvieron a revelar que existió un entramado de coimas y favores a detenidos en los Tribunales Federales y la pesquisa de Dante Vega se profundizó a tal punto que se ordenó a detención e imputación de siete personas. El juez, al tener fueros, continuó en libertad.

Ver también: Quiénes son todos los detenidos por la causa de las presuntas coimas en la Justicia federal

SEGUÍ LEYENDO:

Diario El Sol Mendoza. Domicilio: La Rioja 987, M5500 Mendoza. Argentina. Director Periodístico: Jorge Hirschbrand. © Copyright Cuyo Servycom SA 2020. Todos los derechos reservados.