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3 de agosto de 2022
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Justicia

A dos años del crimen de Aliaga: sin juicio, ampliaron la preventiva contra los acusados

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Diego Barrera y Diego Aliaga captados por una cámara del barrio Palmares el día del hecho.

El Tribunal Oral Federal Nº1 prorrogó seis meses la medida cautelar de los cinco procesados, un día antes que se vencieran los plazos. El debate podría ser en noviembre

Un imputado o procesado no debe estar más de dos años preso sin juicio. “La prisión preventiva no podrá ser superior a dos años, sin que se haya dictado sentencia. No obstante, cuando la cantidad de los delitos atribuidos al procesado o la evidente complejidad de la causa hayan impedido el dictado de la misma en el plazo indicado, este podrá prorrogarse por un año más, por resolución fundada, que deberá comunicarse de inmediato al tribunal superior que correspondiere, para su debido contralor”, establece el artículo 1 de la ley 24.390.

Este es el caso de los cinco sospechosos que tiene el crimen más impactante de los últimos años en Mendoza, el del ex despachante de aduana e informante policial Diego Aliaga, citado también como presunto nexo o facilitador de la supuesta banda dedicada a cobrar coimas a presos para morigerar su situación procesal y que tiene al juez Walter Bento como principal acusado.

Sin fecha de juicio confirmada (podría ser en noviembre), existía la posibilidad de que solicitaran la libertad. Sin embargo, un día antes de que se vencieran los plazos, la Justicia federal emitió un fallo para evitar que esto sucediera.

Ver también: Diego Barrera confesó el crimen de Aliaga: "Se me murió"

Este martes, el Tribunal Oral Federal Nº1 de Mendoza, con la firma de los jueces Alejandro Waldo Piña, Alberto Daniel Carelli y María Paula Marisi, resolvió prorrogar la medida cautelar que afecta la libertad de los procesados Diego Barrera, Bibiana Sacolle, los hermanos Gastón y Lucas Curi y Washington Yamil Rosales por el término de seis meses o hasta la finalización del debate.

Barrera, socio de Aliaga y principal apuntado de la causa por un presunto secuestro extorsivo seguido de un asesinato, su mujer y los hijastros fueron detenidos el lunes 3 de agosto del 2020, seis días después de la desaparición de la víctima en una propiedad de Guaymallén.

Por su parte, Rosales cayó el 10 de setiembre y se transformó en una pieza clave para encaminar la investigación que estuvo a cargo del fiscal federal Fernando Alcaraz.

En este último caso, todavía faltaban algunas semanas para que se vencieran los plazos de la preventiva, pero la situación de los primeros citados era distinta, por lo que se esperaba la resolución del TOF Nº1 antes de que dejara la puerta abierta para presentaciones de la defensa exigiendo la libertad de sus clientes.

Así las cosas, se espera que, antes de fin de año, el debate por el secuestro y posterior crimen de Aliaga esté culminado. Y el resultado del proceso oral es una de las grandes incógnitas en estos tiempos en los Tribunales federales.

Esto porque el Ministerio Público entiende como hipótesis principal que Aliaga fue secuestrado y asesinado con fines económicos, pero Barrera y su familia aseguran que no fue ocultado y retenido y que no todos tuvieron participación en el hecho.

La instrucción terminó a principios de junio del año pasado. Para el fiscal, no había más pruebas que producir y días después elevó el expediente a juicio.

Ver también: Terminó la investigación por el asesinato de Diego Aliaga

La teoría de Alcaraz sostiene que Barrera, Sacolle, los hermanos Curi y un empleado suyo en la empresa de transporte El Solcito –Rosales– secuestraron a Aliaga “con el fin de obligarlo a que otorgase determinados negocios jurídicos a favor” de ellos.

Básicamente, entendió que buscaban quedarse con propiedades y vehículos de la víctima “sin la debida contraprestación en dinero” correspondiente. Se hablaba de propiedades en barrios privados como Dalvian y vehículos de alta gama como un Chevrolet Camaro y un Jeep Wrangler.

Barrera y Aliaga eran socios. Tanto es así que se encontraban en pleno proceso de desarrollo de un centro de rehabilitación para discapacitados en un domicilio de Rodeo de la Cruz cuando ocurrió el hecho.

El 28 de julio del 2020, luego de pasar parte de la noche y la madrugada juntos, Aliaga salió de su casa del complejo Palmares con una mujer. Las cámaras de seguridad captaron todos sus movimientos. Barrera lo había hecho unas horas antes en otro vehículo.

Ambos tenían pactado encontrarse en el predio de calle Bandera de los Andes. El objetivo, supuestamente, era esperar a inspectores para una habilitación municipal del proyecto que estaban armando desde hacía semanas. Sin embargo, los planes eran otros.

Para los investigadores, en el lugar se encontraban Barrera y Rosales. Allí, Aliaga habría sido reducido de forma violenta para luego ser introducido a un vehículo. Lo trasladaron hasta un galpón de calle Jujuy, de Ciudad, y nada más se supo de él.

De la instrucción surge que la víctima fue golpeada y asesinada y que los hijastros y la pareja de Barrera participaron en la organización del hecho. El rol de Rosales, además, habría sido el de descartar el cadáver. Fue, justamente, este hombre el que habló con los investigadores cuando lo detuvieron. Contó detalles del caso y les marcó dónde se encontraba el cuerpo de Aliaga.

Ver también: Ojos vendados y boca tapada: así fue la muerte del empresario Aliaga

El jueves 10 de setiembre, efectivos de Investigaciones llegaron hasta un campo de Costa de Araujo, en Lavalle, y ubicaron la fosa donde habían enterrado al ex despachante de aduana, gracias a las coordenadas aportadas por Rosales.

Se encontraba en ropa interior y tenía el rostro cubierto y un trapo en la boca. “A la víctima la obligaron a inclinarse y arrodillarse mientras se encontraba rodeada y tenía tapados la boca y los ojos, y la situación de estrés que esto le provocó le impidió continuar respirando hasta sufrir un paro cardiorrespiratorio”, publicó este diario días después del hallazgo, cuando el informe forense ya estaba en manos del fiscal Alcaraz.

A partir de ese momento, la situación de los sospechosos se complicó y terminaron procesados por las pruebas en su contra.

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