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13 de julio de 2006
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ADUJO ?ESTRÉS? Y ?DESGASTE

Otro director se va de la cárcel

El Gobierno anunció que Carlos Lugea, quien asumió en marzo, abandonará el cargo en los próximos meses. Será el quinto que renuncia al puesto. También se irán 10 oficiales de alto rango

       La cárcel provincial se devoró otro jefe: el Gobierno confesó ayer que Carlos Lugea abandonará dentro de poco la dirección de la Penitenciaría, debido al “estrés”que le provocó la responsabilidad que asumió hace sólo 4 meses. Lugea, quien tomó el cargo en marzo, se convertirá así en el quinto ex director carcelario de la gestión de Julio Cobos: además del oficial que está por renunciar, en sólo dos años y medio pasaron por ese sillón Mariano Cortez Murillo, Sergio Miranda, Omar Pérez Botti y Lucio Chávez, y casi todos se tuvieron que ir por culpa de los crímenes y hechos de violencia que suceden periódicamente en el penal.


       No obstante, el subsecretario de Justicia, Gustavo Castiñeira de Dios, señaló ayer que Lugea “probablemente” seguirá en el penal hasta octubre, y se encargó de aclarar que no existe ningún cuestionamiento en su contra. “Todo lo contrario, nosotros queremos que se quede. Pero Lugea vino al penal con el compromiso de estar unos pocos meses en el cargo y se terminó quedando más de los previsto”, afirmó. Según el funcionario, el Gobierno ya está buscando a los candidatos para sucederlo, y aseguró que tiene en vista “varias alternativas”.


       Sobre este punto, reveló que el remplazante también será un oficial del servicio penitenciario –Lugea es un oficial retirado– y que se buscará a una persona que tenga experiencia en el tratamiento y recuperación de los internos.


MÁS CAMBIOS.


      Pero Lugea no se irá solo: el Gobierno aprovechará el remplazo del director para pasar a retiro a 10 oficiales penitenciarios de alto rango y extensa antigüedad en la cárcel. Si bien Castiñeira de Dios dijo que no todos estos oficiales están cuestionados, señaló a la vez que los cambios “van a producir una oxigenación en el sistema penitenciario”. La inquietud surgió de los propios oficiales de la cárcel. Castiñeira confirmó ayer que varios de ellos “se quieren jubilar y tienen edad para hacerlo, y el Gobierno no tiene objeciones”. No obstante, evitó avalar la versión que dice que los oficiales de la Penitenciaría se quieren ir debido al inminente arribo de uniformados del Servicio Penitenciario Federal, quienes vendrán a tratar de ponerle orden al desprestigiado penal local. Sobre estos temas habló ayer a la mañana Castiñeira con el propio Lugea en la Casa de Gobierno, quien antes de entrar a la reunión confesó a la prensa que se quiere ir porque su trabajo “es muy desgastante”. Lugea asumió en marzo dando muestras de vigor, pero, al parecer, la cárcel le quitó rápidamente el entusiasmo: a poco de asumir, se produjo una fuga masiva de presos, a lo que se sumó la reciente muerte de dos internos, entre otros sucesos negativos.


      Sin embargo, para evitar que parezca que Lugea se va como consecuencia de estos hechos, Castiñeira dijo ayer que el Gobierno sabía desde un principio que su mandato duraría poco tiempo. El funcionario aseguró, además, que la cadena de mandos en la cárcel “está rígida”, a pesar del inminente cambio de autoridades. Y resumió una serie de medidas que apuntan a mejorar el sistema penitenciario mendocino. Una es la venida de los oficiales federales.


       Castiñeira indicó que una decena de uniformados enviados por la Nación llegará a principios del mes que viene a Mendoza, con la misión de capacitar a los agentes locales en el manejo del penal. A la par, el Gobierno impulsará otra modificación legislativa del régimen penitenciario provincial, que tendrá entre sus objetivos la creación de un ombudsman penitenciario. Por último, Castiñeira aseguró que ya fueron designados los miembros de la comisión que se ocupará de investigar los últimos crímenes del penal.

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