access_time 07:57
|
21 de octubre de 2021
|
|
Opinión

Presupuesto 2022 sin roll over: todos felices

https://elsol-compress-release.s3-accelerate.amazonaws.com/images/large/1634813870498Diputados%20Presupuesto.jpg

Tanto el Gobierno como la oposición han conseguido lo que esperaban. Todo lo demás forma parte de un gran maquillaje que simula un debate de fondo.

El presupuesto 2022 ya es historia. Asegurada su aprobación con sólo los votos del oficialismo, el gobierno de Rodolfo Suarez tendrá su herramienta de gastos, que ha previsto y planificado sin mayores alteraciones, de unos 330.000 millones de pesos para el ciclo.

No podrá, es cierto, tirar o patear para más adelante el pago de unos 18.500 millones de pesos de la deuda que vence durante el período. Pero, nadie esperaba lo contrario, que las cámaras legislativas le dieran los dos tercios de votos positivos para la aprobación o autorización a negociar nuevos plazos para pagar los vencimientos y con eso aliviar el estado de las cuentas. El famoso roll over (ese procedimiento de acordar con los acreedores plazos más extendidos y hasta la posibilidad de conseguir mejores tasas si se diera la oportunidad) no estará disponible, con lo que la administración deberá recurrir a las diferentes alternativas y planes previstos para ello como ahorros varios en donde se pueda, ajustes del gasto, seguir detectando los tradicionales e históricos bolsones improductivos que siempre existen y echarle mano a esa subestimación de las metas inflacionarias (siempre más bajas que la realidad) que están presentes en toda pauta de gastos –la nacional y la provincial, que le va en saga– y que le permite al Estado contar con recursos “extras” con los que se termina financiando. En verdad, la inflación, una verdadera fábrica de pobreza y de pobres espeluznante, también opera como una fuente de recursos con los que siempre se especula y que termina impactando en los niveles de recaudación.

Al margen de todo, tanto el Gobierno como la oposición han conseguido lo que esperaban. Todo lo demás, expresado y representado con lo que se dicen mutuamente y ese variado menú de críticas que se destinan, forma parte de un gran maquillaje que simula un debate de fondo, aunque lo que existe en realidad es la manipulación del relato y de la situación frente al proceso electoral de noviembre.

Si, para el oficialismo, esos 18.500 millones de pesos que vencen en el 2022 significasen un problema mayúsculo, habría intentado, al menos, un entendimiento con la oposición. Sin embargo, el Ejecutivo parece haber ordenado pisar el acelerador y utilizar el no opositor al roll over como un argumento electoral potente. Es cierto que en los dos años anteriores había sucedido lo mismo que ahora: la advertencia temprana a no darle al gobierno de Suarez lo que necesitaba, todavía con el recuerdo fresco de aquellos dos presupuestos del gobierno de Francisco Pérez que fueron intervenidos por un Alfredo Cornejo que lideraba el frente opositor y que se preparaba para asaltar el poder con aquella cosecha de votos a su favor que finalmente obtendría. Lejos de los prejuicios de Suarez y de todo el oficialismo, no hubo de su parte un cambio de actitud, haciendo honor a la máxima responsabilidad con la que cuenta gobernando la provincia. Y ha quedado conforme porque, como está dicho, el kirchnerismo le ha dado el argumento válido para señalarlo una vez más como el culpable de romper una costumbre extendida de la política que, a quien gobierna, una refinanciación de la deuda no se le debe negar.

La oposición también está de parabienes. Hace rato que abandonó el objetivo de ir a buscar aquellos votos que alguna vez le pertenecieron, o que estaban de su lado y que hace tantos años ha perdido. Porque entre quienes hoy le dan la espalda sistemáticamente desde el 2013 en adelante, hasta ese año habían votado a su favor. Se trata de ese porcentaje, más que nada, localizado en los sectores medios que define una elección y suele oscilar entre el 10 y el 15 por ciento de acuerdo con diferentes consultores. Ese grupo de votantes ha perdido la confianza en la principal oposición, y sus conductores hoy, profundamente desanimados e impotentes por no dar en la tecla, sólo apuestan a mantener lo que tienen. Les hablan a los propios, a ese 25 por ciento obtenido en las PASO, para evitar caer a un escenario tenebroso del que será difícil y cuesta arriba una recuperación. Pero también están aquellos que legítimamente sueñan con crecer hasta un 30 por ciento de adhesiones, imaginando que parte de las terceras fuerzas seguirán un proceso de descomposición que mostraron en las PASO y que podrían volcarse hacia el PJ.

Y así seguirán, oficialismo y oposición, hasta el cierre de la campaña. Se camina con la convicción de que todo está decidido y cocinado. Es el peronismo, particularmente, quien más tiene que discutir y analizar hacia dentro de sus filas lo que está ocurriendo con su idea, su oferta, su propuesta electoral. Pero, más que nada, hacer un esfuerzo por identificar en qué falla para no entusiasmar a buena parte de los sectores que consideraba como propios. Y en eso están. Días atrás se llevó adelante un plenario del más puro kirchnerismo en la provincia, organizado por La Cámpora, de donde proviene la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti y el senador provincial Lucas Ilardo, referentes indiscutidos hoy del sector. Fiel al secretismo en el que se maneja la agrupación, mucho de lo que se dijo adentro quedó debidamente resguardado. Pero sí trascendió parte del diagnóstico y de lo que los referentes imaginan hacia delante con el peronismo que lideran: que, así como van y con lo que están ofreciendo, como candidatos y propuestas, no conseguirán recuperar el poder provincial. Se referían al 2023, con lo que para esa competencia el desánimo y el pesimismo es lo que los domina. Quizás están hablando de la realidad que ven. Y también comienzan a tomar conciencia del cambio necesario para evitarle un mal mayor al movimiento: de ideas y de propuestas; de líderes y de lideresas y un obligado volver a las fuentes.

SEGUÍ LEYENDO:

Diario El Sol Mendoza. Domicilio: La Rioja 987, M5500 Mendoza. Argentina. Director Periodístico: Jorge Hirschbrand. © Copyright Cuyo Servycom SA 2020. Todos los derechos reservados.