Las heladas de principio y finales de octubre desnudaron el verdadero Modo Mendoza impulsado por Rodolfo Suarez, que en materia de producción agropecuaria se caracteriza por la improvisación y “el vamos viendo”. En realidad es la continuidad del Modo que heredó de Alfredo Cornejo, que desde 2016 abandonaron a quienes producen y trabajan la tierra del sol y el buen vino.

Las heladas tardías se hicieron presentes ocasionando daños que van desde el 60% al 100% según las zonas, y se calcula que superarían las 20 mil hectáreas afectadas. Un frío en el mes de octubre de 2022, que caló en los huesos de la producción mendocina y también en los huesos de nuestros productores.

Según la Dirección de Contingencias Climáticas de Mendoza las heladas nos afectan temporada tras temporada.

Como muestra de la improvisación y “el vamos viendo” que caracteriza el Modo Suarez-Cornejo, recién el 19 de octubre, 50 días después de comenzada la temporada agrícola, el ejecutivo provincial publicó un decreto que declara desierta la licitación para el seguro agrícola. Por este motivo decidió usar el Fondo Compensador Agrícola, de Mendoza Fiduciaria, para intentar dar respuesta a su fracasada gestión para contratar una empresa aseguradora privada. De este modo, el gobierno podría incumplir la Ley Provincial N° 8.970, de seguro colectivo para productores agrícolas. ¿No tiene fondos el gobierno de Suarez para el seguro agrícola? ¿A dónde fueron a parar los 500 millones de dólares de deuda que tomaron en 2016?

Las heladas, el viento, la sequía y el granizo, son contingencias climáticas, que sin planificación ni previsión ocasionan un daño irreparable y de fuerte impacto, principalmente para los pequeños y medianos productores. Desde hace tiempo venimos reclamando la ausencia del gobierno provincial en el sector productivo, hay una falta total de políticas públicas y financiamiento accesible para los pequeños y medianos productores, los contratistas, los cooperativistas, los agricultores familiares y los trabajadores agrarios.

La falta de asistencia técnica constante, el pésimo manejo del agua por el Departamento General de Irrigación, la ausencia de programas y el exceso de burocracia para poder acceder a tecnologías de riego y protección de cultivos, o para poder comprar insumos y maquinarias que permita mejorar la producción; se convierten en un combo que ante cualquier contingencia climática los productores no encuentran respuestas de este des-gobierno. Un gobierno que continúa dándole la espalda a la producción.

Las heladas de octubre solo demuestran el desinterés del oficialismo por la producción. El radicalismo mendocino bajo las banderas de los que producen y trabajan para elevar las banderas de la deuda y la especulación. Desde el 2016 a la actualidad nuestra provincia arrastra una situación de estancamiento e incluso de caída de su Producto Bruto Geográfico, es decir, todos los bienes y servicios que producen los mendocinos. En el periodo 2015-2021 el PBG cayó un 7%, mientras que las provincias vecinas han tenido desempeños totalmente inversos, por ejemplo Neuquén en igual periodo creció un 10%.

En Mendoza nos “destacamos” por tener los salarios más bajos de la región (única provincia del país que en el año 2020 no tuvo aumentos salariales), también por niveles de inflación y pobreza más altos que los de provincias vecinas.

Sin embargo, desde el gobierno se empeñan en imponer discursivamente lo que ellos consideran el Modo Mendoza. Este modo busca invisibilizar y negar la realidad que día a día atraviesan los mendocinos. Una realidad de estancamiento, deterioro y exclusión de los que producen y trabajan.

En la improvisación y “el vamos viendo” del modo Suarez-Cornejo, ganan siempre los amigos y los que más tienen. En realidad es el modo que permite la impunidad de los casos de corrupción sin justicia como las joyas y bombones de vialidad provincial; o los 18 millones de pesos para “el bidón negro” Bonarrico; o la entrega de 12 mil hectáreas de Cordillera mendocina en el Azufre; o los 3 millones de pesos para la Sociedad Rural Argentina; o los 4 millones de pesos para la Federación Agraria de Achettoni; o los 55 millones para Zuccardi, o los mas de 13 millones para 3 o 4 empresarios ganaderos.

El modo Suarez-Cornejo no es el modo que los mendocinos nos merecemos. Está muy lejos de la Mendoza Productiva y Sustentable que desde el peronismo proponemos, soñamos y construimos.

* Bruno Ceschin es diputado provincial por el Frente de Todos.