access_time 07:47
|
28 de junio de 2021
|
|
Opinión

Cornejo, Sanz y De Marchi, el trío que inquieta en la interna del oficialismo

https://elsol-compress-release.s3-accelerate.amazonaws.com/images/large/1624877268805Cornejo%20Sanz%20De%20Marchi.jpg

El oficialismo que gobierna Mendoza, optimista, se está preparando para encarar el inminente proceso electoral de medio término a tambor batiente y paso redoblado. Las encuestas, todas independientemente de dónde provengan o quién las haga y las pague, le está reflejando a la administración de Rodolfo Suarez que se impondrá en las legislativas.

El escenario político no podría ser el mejor para Cambia Mendoza. De confirmarse ese andar, nada debiese inquietarlo ni preocuparse más que en poner todo el empeño y la energía en ajustar algunos de los errores de gestión que también los sondeos le están señalando que tiene, solidificar la unidad del frente y comenzar a preparar el menú de correcciones del rumbo tomado desde un año y medio atrás en más de un aspecto, reconfigurar plazos y objetivos y concentrarse en un plan para la provincia que invite al despegue del desarrollo, a la creación de trabajo y de riqueza que no tiene no por motivos coyunturales, sino que perdió allá lejos y hace tiempo, cuando a Mendoza le daba para vivir de la mística conseguida por años y por lo acumulado durante épocas inmemoriales.

Pero, Suarez, sólo por ser el gobernador, el que conduce, y el que tiene en sus manos el poder de ser el gran elector por los atributos institucionales que ostenta, más que por voluntad y decisión, debe prestarle especial cuidado a algunos indicios de conflictos y choques personales que pueden poner en riesgo el andar idílico de la coalición y del gobierno: se trata de la relación entre los tres referentes de mayor peso y relevancia que, de no resolverse como todos suponen que debiese suceder, por lógica, expondría al elenco gobernante ante amenazas de peligros que hoy no tiene.

Alfredo Cornejo, Ernesto Sanz y Omar De Marchi son los motores que le dan vida –con sus posiciones, decisiones y objetivos que dejan ver, traslucen y no ocultan–, el movimiento y clima electoral interno que está dominando a Cambia Mendoza. Son escaramuzas que pueden inquietar e impactar en el gobierno, nada grave, pero con materia interesante como para posar alguna luz cenital sobre el trío.

Las elecciones internas del radicalismo, en particular la de la provincia de Buenos Aires, realizadas en marzo pasado, provocaron un choque y enfrentamiento entre Cornejo, el presidente del partido y Sanz, el influyente sanrafaelino que volvió al ruedo con todo apoyando a Maximiliano Abad, quien, finalmente, se convirtió en el titular del comité provincia en esa poderosa jurisdicción nacional. Si bien Cornejo se mantuvo equidistante de aquella interna en su rol de titular del comité nacional y garante de la transparencia de las elecciones, al final terminó protagonizando con Sanz una discusión aparatosa, más que altisonante y acalorada por el distrito bonaerense: es que Sanz creyó ver que la mano de Cornejo se posó en la provincia cuando permitió que Martín Lousteau, el referente partidario en CABA, interviniera apoyando a Gustavo Posse, el intendente de San Isidro que, a la postre, resultó ser derrotado. Sanz entiende que Lousteau buscó un protagonismo nacional demasiado prematuro incursionando en Buenos Aires mirando al lejano 2023.

También Cornejo y Sanz han quedado en veredas opuestas en un debate que el gobierno se ocupó de que no trascendiera demasiado y así lo consiguió, sin que la sangre llegase al río o generara algún escándalo mayor. Fue cuando se tuvo que tomar una decisión respecto de IMPSA, en la que, en apariencia, Sanz apoyó con fuerza la intervención de la provincia y su desembarco en la compañía, mientras que Cornejo no ocultó sus reparos en avanzar con una medida de esa naturaleza, aunque entendiendo que si lo hacía la Nación, tampoco Mendoza podía dejar su lugar sin ocupar.

Sí parecen coincidir en la protección y cuidado del Gobierno provincial. Para Sanz no debe haber internas en Mendoza, porque a su entender es el gobierno el mejor y único candidato, Cornejo no descarta del todo darle aire a una disputa para derrotar al Pro de Omar De Marchi, como ya lo hiciera en las PASO del 2019. Sólo para desactivar la presión del lujanino por un “acuerdo razonable” que para Cornejo es inaceptable, porque sospecha que lo que busca el actual diputado nacional es cuando menos ocho bancas provinciales, además de un lugar en la lista nacional.

Ambos saben, además, que en Buenos Aires se termina la cocción de toda la estrategia que los radicales diseñan en el distrito nacional y más si tienen alguna esperanza de salir a buscar, como partido e integrante de Juntos por el Cambio, la candidatura nacional por las presidenciales del 2023. “Es hora del radicalismo, ahora nos toca a nosotros”, dicen todos los referentes radicales. Y como con Facundo Manes ahora se ven con posibilidades de disputarle el liderazgo al Pro en la provincia más importante por su peso electoral de todo el país, el radicalismo cree que le llegó el momento de ir a buscar un protagonismo que perdió con la salida de Raúl Alfonsín en 1989, que retomó en parte con el ascenso y rápido fracaso de la Alianza que tuvo a Fernando de la Rúa como presidente, para transformarse luego en un mero furgón de cola del que el más que centenario partido quiere bajarse.

En manos de Omar De Marchi, el otro protagonista fuerte de la alianza gobernante mendocina, está el futuro de la más o menos tensa relación interna del frente. La última decisión a nivel nacional por Juntos por el Cambio, el miércoles en Palermo, fue intervenir los distritos donde algunos de los miembros de la unión pensasen dejarla para enfrentar a los candidatos oficiales. La medida quedó establecida para un par de provincias en donde el Pro amenaza con ir por afuera, como en La Rioja. Pero también vale la advertencia para el propio De Marchi que, con todo lo que representa, tampoco el team de Suarez y Cornejo y, eventualmente, Sanz, con su renovado rol protagónico, debiese subestimar al extremo como parece hacerlo.

SEGUÍ LEYENDO:

Diario El Sol Mendoza. Domicilio: La Rioja 987, M5500 Mendoza. Argentina. Director Periodístico: Jorge Hirschbrand. © Copyright Cuyo Servycom SA 2020. Todos los derechos reservados.