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2 de agosto de 2022
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Opinión

Cables pelados

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“Mientras ustedes están en Disney, nosotros estamos en el Titanic, pero no en la cubierta, sino ya hundidos”, bramó Carlos Ferrer, el presidente de la Cámara de Servicios Mineros de la provincia en aquella reunión que los empresarios de los sectores industriales, entre ellos, los mineros, mantuvieron con funcionarios de Rodolfo Suarez en la Casa de Gobierno. El encuentro se llevó adelante el jueves 21 de julio, pero la estela que ha dejado como repercusiones de lo que se trató allí todavía sigue viva. Es que los hechos a nivel nacional, con los cambios en el gabinete, el arribo de Sergio Massa a Economía, las idas y vueltas en las medidas, como el juego de nombres de funcionarios con los enroques en algunos casos, como la eyección de otros, ha sumergido en un mar de confusiones a todos. Con lo que aquel encuentro de fines de julio entre los empresarios y los referentes gubernamentales del área económica esencialmente, a los que se sumaron otros, y que tenía como uno de los objetivos básicos elaborar un listado de demandas de los sectores productivos de Mendoza para reclamar con toda la fuerza posible a la Nación modificaciones al régimen de importaciones, no solo ha quedado muy lejos, por la vertiginosidad con la que se suceden los acontecimientos, sino que sigue sumando desánimo en los sectores, incertidumbre, impotencia y bronca.

Los dichos de Ferrer de aquel día pudieron ser, por lejos, los más incendiarios originados desde el lado de los sectores productivos. “No necesitamos nada, ningún insumo, porque no tenemos actividad”, descerrajó Ferrer, quien ayer, consultado para esta nota, al ratificar los dichos, agregó que día tras día ven cómo se cierne la amenaza de peores tormentas por venir sobre las empresas mendocinas por la caída de la actividad económica y la ausencia de un horizonte diferente. Otros empresarios, particularmente del área minera, coincidieron con Ferrer, que llegó al encuentro con Economía del 21 de julio invitado por la Unión Industrial de Mendoza, la UIM.

En el encuentro se llegó a ventilar, a modo comparativo, la situación de Mendoza con la de San Juan, tomando la actividad minera. Los mineros, tanto del área de servicio como operativa, llevaron al encuentro el informe del Grupo Sarmiento, que resume y describe adónde han ido a parar los recursos de los fondos fiduciarios que conformaron las mineras instaladas en el territorio vecino, más el producto de las regalías. A la comparación permanente y consabida, los empresarios ahora le suman una crítica directa al Gobierno mendocino por su falta de acción en lo que podría llevar adelante dentro del margen con el que cuenta y que no lo hace. No sólo se pena y se sufre por los efectos de la macroeconomía, sino por la falta de decisión política para desarrollar un sector económico que podría proporcionar aportes y recursos para detener o frenar el declive generalizado. 

El desánimo es generalizado, porque si en Mendoza no se hace lo suficiente, más allá de los problemas macroeconómicos a los que siempre se le apunta, en la Nación cambian los referentes. Sin ir más lejos, para el encuentro del 21 de julio se preparaba un listado de reclamos que serían enviados para dos ministros que hoy ya no están, como Julián Domínguez y Daniel Scioli. Y hoy, con Massa, las expectativas no parecen mejorar, pese a lo que ocurre con el mundo de los financieros y la bolsa de valores. “No hay que dejar de lado que uno de los socios de Massa en Mendoza es (Jorge) Difonso”, recordó uno de los empresarios del sector minero, haciendo alusión al comportamiento del sancarlino con la minería.

Todos los sectores económicos tienen quejas, en general. Pero, el minero está que trina: 42 empresas de servicios con actividad cero. Y con las operadoras del sector, las que exploran y explotan, otro tanto. “El problema es que así como vamos y estamos no vendrán inversores, por la macro como bien dicen en el Gobierno, pero tampoco por la inseguridad jurídica de Mendoza”, sostiene la fuente consultada, recordando lo ocurrido con la ley 7.722.

A la descripción de Ferrer ante los funcionarios de Suarez, se le agregan los datos que este lunes distribuyó Raúl Rodríguez, el referente de los empresarios mineros (operadores): “El sector –escribió en Twitter– moviliza 85.000 puestos de trabajo y, en el 2021, generó aportes al Estado por 100.000 millones de pesos. Produjo exportaciones por 3.300 millones de dólares, siendo el segundo aportante neto de divisas al país”. A eso agregó que el sector “posee excelentes perspectivas gracias al rol de los minerales para el avance de la electromovilidad y las energías limpias. ¿La minería puede rescatar a la Argentina de su crisis económica? La respuesta es afirmativa”, sostuvo el abogado representante de los empresarios.

“Que no vengan a vender gestión porque no la hay. Las empresas están fundidas como lo está la Provincia: lo demuestra el estado de la OSEP, la situación de Portezuelo del Viento, la falta de resultados con Potasio Río Colorado, que es más una bomba de humo que otra cosa y ni hablar con lo de IMPSA”, se descargó Ferrer.

El hilo de Twitter de Rodríguez sigue adelante: “(El sector minero) fue uno de los tres únicos que en el momento de mayor necesidad generó entradas de divisas junto al agro y la informática. A esto se suman los aportes realizados al Estado, los que alcanzaron los 100.000 millones de pesos”.

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