access_time 18:56
|
11 de septiembre de 2017
|
Tips deco

¿Oficina en casa? ¡Sí, pero con estilo!

<p>La tendencia de trabajar desde el hogar crece cada vez m&aacute;s. &iquest;C&oacute;mo hacer de este espacio un lugar genial?</p>

oy en día hay cada vez más personas son las que apuestan por el autoempleo o home office por lo que trabajar desde casa, es cada vez más común. De todas formas, aunque salgamos diariamente a una oficina, ya nadie deja de contestar un mail sólo porque está en su casa, por lo que es necesario tener una base, contar con nuestro propio espacio donde podamos buscar algo de concentración, tranquilidad, paz, serenidad, o inspiración.

La idea de trabajar en casa ofrece muchas ventajas como ahorrar el tiempo en traslados o manejar los horarios, además, ¿quién no come más saludable en su propia casa que fuera de esta? Sin embargo, existen algunos desafíos a superar. No siempre es fácil separar la vida personal de la vida laboral, así como lograr un espacio de trabajo donde la creatividad y la energía fluyan.

El secreto está en la disposición que le des a tu espacio de trabajo, y en gran medida, a su decoración, ya que cada uno de los elementos que forman parte del mismo contribuyen a crear un campo energético que puede o no ser favorable para la productividad, concentración, creatividad y eficiencia.

¿Cómo podemos creer una “oficina” en casa?

Lo más importante es pensar cuál será su ubicación. No tiene que situarse en el lugar obvio, lo más importante es que ese sitio nos haga sentir bien.

No es una buena idea elegir un rincón del living o del dormitorio ya que es un espacio que también usan los demás integrantes de la familia y nos vamos a encontrar muy seguido cambiando de sitio. Lo ideal es optar por una habitación o espacio que sobre en casa. Si este no es el caso, tendremos que buscar recursos decorativos, pero sobre todo imaginativos y mentales para no distraernos con lo que está pasando en el resto de la casa. 

Es muy importante que esté cerca de una ventana o una entrada de luz natural. Se ha comprobado que trabajar con luz natural nos aporta mejor descanso durante la noche y mayor actividad física, siendo personas más activas y por lo tanto, más productivas. Si no contamos con una ventana cerca, debemos colocar lámparas, siendo las de luz amarillenta más cálidas, y las de luz blanca mejor para ver y leer, por lo que se recomienda optar por una blanca puntual sobre el escritorio y una ambiental más cálida.

Una vez elegido el espacio, debemos analizar cómo lo vamos a organizar para aprovecharlo al máximo.

En primer lugar, es muy importante definir qué tipo de función vamos a desarrollar dentro de nuestra oficina, ya que una cosa es un taller de moda y otra muy distinta, el escritorio de una bloguera. De esto dependerán los elementos que vamos a incluir como computadoras, impresoras, tableros de dibujo o bibliotecas. Así podremos elegir con mayor claridad los muebles y el equipamiento necesario. Los mismos deberán ser cómodos, resistentes, livianos, fáciles de limpiar y funcionales.

Hay trabajos que con sólo un tablón con dos caballetes y una silla nos alcanzan y ¡hasta puede quedar muy chic!

¿Voy a recibir visitas o clientes? La respuesta a esta pregunta ayuda a saber si debemos incluir en nuestro espacio algunas sillas extras o tal vez un silloncito cómodo donde también podamos usarlo nosotros para relajarnos de vez en cuando.

Una vez organizado dónde irán todos los elementos que se necesitan para la jornada laboral, es hora de pensar en nosotros mismos. No hace falta caer en la estética de oficina, la productividad va a depender en gran medida de cómo uno se siente. Por eso es imprescindible la comodidad desde el primer instante en que nos ponemos a trabajar, ya que pasaremos allí mucho tiempo. Buscar una silla confortable y tener todo lo necesario a nuestro alcance es lo primordial.

Otro factor muy importante son los colores que empleamos ya que provocan diferentes cosas y pueden ayudar o afectar nuestro rendimiento. El verde detona creatividad, el rojo reduce el pensamiento analítico, el azul genera tranquilidad, el amarillo evoca fuerza y voluntad, el blanco es estimulante, alegre, positivo y afirmativo, pero usado al extremo causa la sensación de cansancio a la vista.

No será necesario pintar las paredes o el mobiliario completo de un solo color. A veces un cambio mínimo hace una enorme diferencia. Para incorporar color se puede empezar de a poco por una silla o un detalle en algunos adornos. El ojo va directamente ahí, por eso hay que hacerlo con cuidado. 

Por último, debemos darle un estilo y decorarlo, el espacio de trabajo debe tener una identidad y estar equilibrado, de lo contrario nos lleva a sentirnos ajenos en nuestro propio espacio.

¡Personalizalo! Con flores, posters, fotos, frases, etc. Elementos que nos mantengan motivados. La oficina se supone que es el lugar donde el trabajo se hace y cuando no tengamos el tiempo de salir para inspirarnos, esta área debe cumplir esa función.

Por último, a tener en cuenta algunos tips para tu trabajo en casa:

# Establecernos un horario para no caer esclavos del trabajo. Es importante mantener un balance saludable entre la vida laboral de la vida social.

# No trabajar en pijama. Trabajar desde casa nos impide romper con la formalidad al vestir, pero quedarnos con el pijama puesto nos lleva a la dejadez y al abandono, por lo que sin llegar a la corbata y los tacos, la recomendación es vestirse para trabajar más motivados. 

# En casa también tenemos que hacer una pausa para salir y despejarnos cada tanto. Salir al aire libre, tomar algo, o por qué no, dormir una siesta.

Y recordá que una vida confortable y sana no significa no trabajar, ¡sino disfrutar de hacerlo!

Por: Arq. Sol Jordan

www.jordanarquitectura.com.ar 
Instagram: @soljordan.interiores 
E-mail: marisol@jordanarquitectura.com.ar 
 

Comentarios de la nota

Últimas noticias

© Copyright 2017. Cuyo Servycom S.A.