En vivo: Boca enfrenta a Unión en Santa Fe
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18 de mayo de 2007
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¿Nada más que un par de abogaditos?

El golpe ha sido fuerte. Quizás, el más duro que ha recibido desde el inicio de su gestión, a fines del 2003. Julio Cobos ha visto, por primera vez, cómo ha descendido en la consideración general el nivel de su imagen personal al compás de la crisis que ha provocado la inseguridad. Una semana atrás, en esta columna, cuando al adelantar algunos párrafos de la nota que el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) envió a Cobos haciendo ver que las leyes de mano dura que auspiciaba su gobierno eran peligrosamente inconstitucionales, advertíamos el impacto y el papelón político que se generaría en la provincia. Para tener en cuenta, detrás ?de esos abogaditos? o ?de esos delincuentes?, como fueron calificados Rodrigo Borda y Gustavo Palmieri (los enviados por la ONG) por legisladores y otros personajes de la vida social mendocina, se levanta uno de los tantos espacios de poder que se desarrollaron y crecieron junto a Kirchner cuando este llegó a la presidencia. Y tiene su peso específico. Mucho o poco, lo hicieron ver y lo ejercieron frente a lo que intentaron gestar el Ejecutivo y la mayoría de la Legislatura, espantados e impotentes ante la movilización e indignación popular, que les ha venido reclamando acción y eficiencia en la lucha contra el delito. Detrás del CELS se mueve no sólo el periodista Horacio Vertbisky, quien lo integra, sino que, desde lo ideológico, adhieren y militan en la misma línea otros influyentes hombres del círculo cercano al entorno de Kirchner, como Miguel Bonasso, Carlos Kunkel y hasta el canciller Jorge Taiana.

    El golpe ha sido fuerte. Quizás, el más duro que ha recibido desde el inicio de su gestión, a fines del 2003. Julio Cobos ha visto, por primera vez, cómo ha descendido en la consideración general el nivel de su imagen personal al compás de la crisis que ha provocado la inseguridad. Una semana atrás, en esta columna, cuando al adelantar algunos párrafos de la nota que el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) envió a Cobos haciendo ver que las leyes de mano dura que auspiciaba su gobierno eran peligrosamente inconstitucionales, advertíamos el impacto y el papelón político que se generaría en la provincia.

    Para tener en cuenta, detrás “de esos abogaditos” o “de esos delincuentes”, como fueron calificados Rodrigo Borda y Gustavo Palmieri (los enviados por la ONG) por legisladores y otros personajes de la vida social mendocina, se levanta uno de los tantos espacios de poder que se desarrollaron y crecieron junto a Kirchner cuando este llegó a la presidencia. Y tiene su peso específico. Mucho o poco, lo hicieron ver y lo ejercieron frente a lo que intentaron gestar el Ejecutivo y la mayoría de la Legislatura, espantados e impotentes ante la movilización e indignación popular, que les ha venido reclamando acción y eficiencia en la lucha contra el delito.

    Detrás del CELS se mueve no sólo el periodista Horacio Vertbisky, quien lo integra, sino que, desde lo ideológico, adhieren y militan en la misma línea otros influyentes hombres del círculo cercano al entorno de Kirchner, como Miguel Bonasso, Carlos Kunkel y hasta el canciller Jorge Taiana. El CELS y estos nombres resaltan por todo lo que Cobos y su gente se juegan desde lo político, esperando la confirmación de la tan ansiada candidatura a la vicepresidencia. Si, en cambio, el condimento anterior no hubiese existido, la autonomía de la provincia, la independencia del gobernador y la solidez jurídica (que no existió) de lo que se pretendía se podría haber impuesto frente a lo que se pedía desde la ONG. Es paradójico pero, gracias a una situación política de coyuntura, estas iniciativas inconstitucionales, decididamente demagógicas y probadamente ineficientes fueron frenadas.

    El CELS acudió a Kirchner, al ministro de Justicia Alberto Iribarne y al canciller Taiana. En 48 horas, la restricción de las excarcelaciones que se pretendía fue historia. Y lo será por mucho tiempo, según parece, porque el pase a comisión de la iniciativa se asemeja más a un freezer, a un archivo permanente, que a una decisión de revisarla, estudiarla y corregirla.Ya se verá. Esta no ha sido una situación política a tener en cuenta sin más. Deja entrever muchas cosas, entre ellas, la endeblez de una clase política mendocina que, lo admita o no, gira en torno a los lineamientos políticos del presidente.

    Ha sido, claramente, una elección, y corre tanto para el oficialismo (radicalismo K o radicalismo de Cobos junto al peronismo concertador) como para el arco opositor que diagrama su estrategia electoral en función de los movimientos del santacruceño. En este contexto, la pregunta que el mundo político se hace es, finalmente, qué sucederá el 25 de mayo. Todo parece indicar que el presidente llegará a Mendoza a festejar sus cuatro años al frente del país. Es poco probable que Kirchner use la oportunidad para anunciar quién (él o su esposa) será el candidato para las elecciones de octubre. Dilataría al máximo la expectativa para evitar el armado de alguna estrategia opositora, en manos de Roberto Lavagna o Elisa Carrió, que pueda limarle las chances.

    Y para Cobos, se especula, habrá gestos simbólicos. Sólo el gobernador acompañará al matrimonio presidencial en el escenario mayor. A uno de los costados, los funcionarios de los gabinetes nacional y provincial y, en el otro, los invitados especiales. El cobismo descuenta que el gobernador, más tarde o más temprano, será el candidato a vice y que, seguramente, ocupará ese espacio, según lo que dicen todos los sondeos de opinión. El aspecto a dilucidar será cuánto poder, en términos reales, representará el gobernador cuando acceda a ese sitial de privilegio. Está en duda, porque se teme que todo sea simbólico. Todos hacen cuentas alrededor de las posibilidades del gobernador.

    El kirchnerismo que le pone trabas a Cobos para acceder al círculo áulico de K sostiene que el mendocino no aportaría nada al triunfo del oficialismo y mucho el bonaerense Felipe Solá, quien representa a un distrito que nuclea a cuarenta por ciento del electorado, contra tres o cuatro por ciento de Mendoza. Cobos no mide a nivel nacional, su imagen no gravita y proviene de una provincia con bajo caudal electoral y que no mueve la aguja a nivel nacional. Estos son los argumentos contra los que tienen que lidiar los operadores del gobernador.

    Sin embargo, Cobos, de llegar a la candidatura a la vicepresidencia, no lo haría por su imagen (la que ha comenzado a disminuir en la provincia) ni por los votos que pueda arrastrar a la fórmula ni tampoco por haberse transformado en el abanderado de un histórico quiebre del radicalismo nacional. Llegaría por decisión única del presidente, movido por el feeling que se produjo entre ambos. ¿Y qué pasa fuera del universo del coboskirhnerismo? Mucho. El ex gobernador Roberto Iglesias analiza presentarse como candidato por el radicalismo tradicional. De hacerlo, sabe que no tiene chances de impo nerse pero sí podría poner en duda una segura victoria de César Biffi, permitiendo emparejar las voluntades entre oficialismo concertador y las ofertas opositores.

    Ahora bien, ¿es posible ver una oposición toda junta, cual Unión Democrática, para derrotar a Kirchner y Cobos? Nadie lo descarta. Pero prefieren no decir nada por ahora. Las especulaciones ubican a Omar de Marchi como candidato junto a Mariana Juri en la vice, Luis Leiva primer candidato a diputado nacional y Roberto Iglesias preservado hasta recomponer totalmente su imagen. Otra pregunta. ¿Por qué sigue el peronista Celso Jaque? Porque Kirchner le sigue dando aire, como se lo ha dado a Miguel Ángel Pichetto en Río Negro, quien el domingo irá por la gobernación ante Miguel Saiz, un radical K.

    Todo un test que tendrá muy en cuenta el malargüino. Electoralmente, Jaque significa quince por ciento del electorado que no vota al radicalismo, que se opone a Cobos y a Biffi. En la Rosada le seguirán dando aire para no regalarle a la oposición ese caudal electoral que, supuestamente, representa el senador nacional o el peronismo como sello tradicional. Todo indica que Jaque seguirá ese camino, pese a que, el lunes, el ministro Alfredo Cornejo llevó a la Rosada la foto en la que aparecían Jaque, Iglesias y De Marchi juntos en la fiesta de la ganadería de General Alvear.

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