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7 de diciembre de 2017
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Acribillado en Las Heras

"Me dijeron que estuvo dos días en la comisaría"

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Lo dijo la madre del chico que mataron de ocho balazos en Villavicencio, que estuvo privado de la libertad por antecedentes en la Comisaría 50ª. La mujer, que no ha sido citada a declarar, habló con El Sol y contó que en un principio le dieron otra versión.

El caso por la desaparición y el posterior crimen de Omar Andrés Morales, el chico de 19 años que fue hallado asesinado a balazos el domingo en Villavicencio, Las Heras, parece estar lejos de esclarecerse. Pese a que tan sólo han pasado cuatro días desde el hallazgo del cadáver, las circunstancias bajo las que ocurrió el hecho de sangre han generado confusión entre los investigadores.

Es que, a las 23.40 del miércoles 29 de noviembre, el joven fue aprehendido y trasladado a la Comisaría 50ª por averiguación de antecedentes. La policía dice que a las 00.40 del jueves 30 fue liberado por tener su prontuario limpio y no presentar medidas pendientes. Momentos después, fue acribillado de ocho balazos, de acuerdo con el informe de la necropsia.

Pese a esto, Carina, la madre de Morales, habló con El Sol y aportó que el viernes 1, cuando radicaron la denuncia de paradero, le dijeron que su hijo había permanecido detenido en la dependencia godoicruceña hasta las 18 del jueves. Pero, el sábado, los efectivos cambiaron su versión y le indicaron que sólo estuvo una hora, tal como ahora figura en el expediente.

Durante la charla, la mujer se notaba aún shockeada y consternada por el violento deceso de Omar, pero decidió no apuntar contra nadie ni arriesgar en apoyarse en las hipótesis que se manejan, las cuales apuntan a un ajuste de cuentas por drogas o la participación policial en el hecho. “Sólo quiero que me entreguen a mi hijo, lo demás lo deberá determinar la Justicia, una vez que me expliquen lo que pasó, decidiré si hago algún tipo de reclamo”, explicó.

Carina está desconcertada por todo lo ocurrido. Previo al hallazgo estuvo esperanzada en encontrar a su hijo con vida, pero todo terminó de la peor manera. Ante la versión de los investigadores, de que el chico era un “soldadito de una banda narco, la mujer aseguró que ella no estaba al tanto de eso y que “sólo era un chico que hacía cosas de chicos”.

La mujer también desestimó la posibilidad de que Omar se haya quedado con una importante suma de dinero que correspondía a la venta de estupefacientes, tal como indica una versión. Explicó que si hubiese tenido esa cantidad de plata, “se hubiese refugiado en algún lugar” y no habría ido a la zona donde, supuestamente, lo buscaban para ajusticiarlo.

Por otro lado, destacó que ni la Justicia ni la Policía se han comunicado con ella desde que denunció la desaparición del joven. “Me entero de todo por los diarios, no se cómo, cuándo ni dónde murió”, comentó afligida. Sin embargo, fuentes judiciales consultadas informaron que la familia del chico no quiso declarar.

La causa

Pesquisas del caso señalaron que con el pasar de los días toma fuerza la posibilidad de que Morales haya sido ejecutado por integrantes de una banda dedicada a la venta de sustancias ilegales.

Al parecer, cuentan con pruebas de que el joven tenía contactos con una gavilla que tiene base en el oeste de Godoy Cruz, cerca de donde habría sido interceptado tras salir de la comisaría. Explicaron que, en las últimas semanas, la víctima habría mantenido algún tipo de conflicto por haber llevado a cabo una “mejicaneada”, como se les llama a las estafas entre malvivientes, contra sus “empleadores”.

Consultados con respecto a las sospechas que permanecen contra los efectivos policiales de la dependencia ubicada en el barrio La Estanzuela, indicaron que la hipótesis es muy débil ya que no hay pruebas que inclinen la pesquisa hacia ese lado, pero se incautaron los libros de registro y se solicitaron las imágenes captadas por cámaras de seguridad pública apostadas en las inmediaciones del edificio policial.

También agregaron que pese a que los proyectiles con los que mataron a Morales corresponden a una pistola 9 milímetros (el mismo calibre que el de las armas reglamentarias policiales), por el momento no se ha contemplado cotejar las balas halladas en el cuerpo con la de las armas de los uniformados que estuvieron en servicio en la Comisaría 50ª el día que Morales dejó de ser visto.

Lo concreto es que, al cierre de esta edición, la causa que está a cargo del fiscal de Homicidios Horacio Cadile no contaba con detenidos ni sospechosos identificados. Mas allá de esto, una fuente policial confió que tienen las miras puestas contra una gavilla comandada por un reconocido delincuente del oeste godoicruceño.

Desaparición y crimen

El domingo al mediodía, un grupo de personas que disfrutaban el fin de semana en Villavicencio se topó con un cadáver en descomposición, de acuerdo con fuentes del caso. Rápidamente dieron aviso al 911 y efectivos arribaron al lugar para constatar la novedad.

Tras verificar que se trataba de un masculino que presentaba diversas heridas de bala en el cuerpo, se dio intervención al fiscal Cadile, que estaba de turno en la Fiscalía de Homicidios. El representante del Ministerio Público fue hasta el lugar junto con personal de Investigaciones y Científica que dio inicio a las labores pertinentes.

Las tareas permitieron identificar el cuerpo en poco tiempo. El mismo pertenecía a Omar Andrés Morales, que estaba siendo buscado desde que su familia radicó la denuncia por averiguación de paradero en la Oficina Fiscal Nº5 de la Comisaría 16ª.

Las fuentes agregaron que el chico había sido aprehendido el miércoles 29 minutos antes de la medianoche, fue llevado a la citada comisaría y al cabo de algunos minutos volvió a la calle.

El calzado que presentaba el cuerpo del chico no tenía los cordones puestos, detalle que puso en la mira a las fuerzas policiales. Tras ser registrado por personal de Científica, se hallaron en el interior de los bolsillos.

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