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13 de febrero de 2018
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Mató al tío, su familia "se la tenía jurada" y lo condenaron

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Damián Alejandro Figueroa fue hallado culpable.

Damián Figueroa recibió 10 años y 8 meses de cárcel por el crimen ocurrido en enero del 2016 en el complejo La Favorita. El debate había comenzado el año pasado pero se suspendió por la enfermedad de una jueza. Se hizo de nuevo y lo hallaron culpable.

Pasaron poco más de dos años para que se definiera la situación procesal de Damián Alejandro Figueroa Reyes, el joven de 28 años que mató a balazos a su tío en enero del 2016 en el barrio Alto Mendoza, de Ciudad.

La víctima, Jesús Ramón Gringo Reyes, recibió, al menos, un proyectil en el abdomen después de que, sostuvo la instrucción del fiscal Carlos Torres, maltratara en un domicilio a su hermana, madre del ahora condenado.

El joven Figueroa, que ganó popularidad tras el hecho porque trascendió que quería estar detenido y no en la calle porque su familia se “la tenía jurada”, volvió a sentarse en el banquillo de los acusados la semana pasada luego de que el debate oral y público, que había comenzado el año pasado, se suspendiera por la enfermedad de uno de los tres jueces que integran la Tercera Cámara del Crimen.

Finalmente, el viernes, el tribunal resolvió condenarlo a diez años y ocho meses de prisión por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, tal como había solicitado durante sus alegatos el fiscal de Cámara, Javier Pascua.

El proceso tuvo su inicio en noviembre pero se desarrollaron sólo un par de jornadas con declaración de testigos, debido a que la jueza Laura Guajardo tuvo que someterse a una intervención quirúrgica, la cual requería alrededor de un mes de recuperación.

Ante esta situación, el fiscal Pascua y las otras partes llegaron a un acuerdo con el tribunal para que el juicio se reanudara tras la feria judicial de enero. El lunes 5 se retomó el debate, ya con Guajardo recuperada, y la acompañaron sus pares Eduardo Martearena y Diego Lusverti.

En la segunda jornada, el fiscal Pascua entendió que el acusado estaba comprometido con el hecho y pidió que sea condenado a 10 años y 8 meses de encierro. La querella, por su parte, coincidió con el representante del Ministerio Público con respecto a la calificación del hecho pero no con el monto de la pena.

El abogado que representa a la familia del Gringo Reyes pidió al tribunal que la condena sea de 12 años. Cuando fue el turno de la defensa, esta pidió a los jueces que Damián Figueroa sea absuelto.

El viernes, luego de un par de días de deliberación, la Tercera Cámara del Crimen condenó al imputado y ordenó que continúe tras las rejas.

De esta forma cerró el caso ocurrido el sábado 23 de enero en el barrio Alto Mendoza, del complejo La Favorita, en el oeste de Capital.

Ese día, Figueroa, con una pistola calibre 22 Bersa, disparó al menos tres veces contra su tío mientras circulaba en una moto. De acuerdo con la investigación que lideró el ex fiscal de Capital Carlos Torres (hoy en Homicidios), ese día, el Gringo Reyes fue a la casa de su hermana y la insultó.

Al parecer, detallaron algunos testigos en su momento, el hombre se encontraba fuera de sí, “como drogado”. El hijo de la mujer, Figueroa, se peleó con su familiar y le dijo que no se acercara más a su domicilio.

Además, detallaron los declarantes, agregó que lo iba a matar si lo veía en la calle. Y el joven cumplió con su amenaza. Tomó una pistola calibre 22 y disparó tres veces contra el Gringo Reyes. Un plomo dio en el abdomen del hombre, que cayó herido en la calle mientras conducía una moto.

Murió a los pocos minutos. Los otros dos proyectiles impactaron en una pared y en un perro que se hallaba en el lugar, respectivamente. Los investigadores confirmaron rápidamente quién era el autor del hecho.

Los familiares marcaron al sospechoso y contaron los detalles del ataque. Cuatro días después, Figueroa fue capturado en la plaza del barrio Cano, de Ciudad.

Se encontraba con su padre y no ofreció resistencia: se entregó. No quería estar en la calle debido a que su familia “lo iba a matar”, tal como detallaron.

A los detectives les dijo que prefería estar encerrado porque su vida estaba en riesgo.  Luego de la detención realizaron un allanamiento en el barrio Santa Rita y secuestraron una pistola calibre 9mm y otra 22 Bersa con 24 proyectiles. 

Esta última había sido utilizada en el asesinato, confiaron las fuentes.

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